El Gobierno nacional incorporó a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, a una reunión de la mesa política realizada este martes en Casa Rosada, horas después de que uno de sus custodios fuera baleado durante un intento de robo en González Catán, partido de La Matanza.
Durante el encuentro, el Ejecutivo volvió a cuestionar al Gobierno bonaerense encabezado por Axel Kicillof y expresó su preocupación por lo que definió como una «escalada de inseguridad» registrada durante las últimas semanas en distintos centros urbanos.
Según comunicó el Gobierno, durante la reunión se analizó también el episodio ocurrido durante la madrugada en La Matanza, donde un integrante de Seguridad y Custodia del Ministerio de Seguridad Nacional resultó herido de un disparo durante un intento de asalto.
El hecho volvió a colocar la seguridad bonaerense en el centro de las diferencias entre la administración nacional y la gestión provincial, en medio de una confrontación política sostenida entre ambos gobiernos.
El ataque contra el custodio de Monteoliva
La ministra se refirió al episodio antes de ingresar a Casa Rosada. «Esta madrugada, el suboficial mayor Farías de PFA, perteneciente a la División Seguridad y Custodia del Ministerio de Seguridad Nacional, fue herido de bala en un enfrentamiento armado cuando salía de su domicilio en La Matanza».
Además, sostuvo: «Dos delincuentes intentaron robarle. El suboficial se encontraba en uso de su licencia extraordinaria. Acompañamos a él y a su familia en este momento. A nuestros policías los respaldamos. Y los delincuentes, quienes ya se encuentran identificados y detenidos, van a responder ante la Justicia. En Argentina, el que las hace, las paga».
El efectivo fue identificado como David Alberto Farías, suboficial mayor de la Policía Federal Argentina e integrante de la División Seguridad y Custodia. El ataque ocurrió cuando llegaba a su domicilio en González Catán a bordo de un Toyota Etios.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, dos hombres que circulaban en una motocicleta intentaron interceptarlo y uno de ellos disparó contra el vehículo. Farías respondió utilizando su arma reglamentaria.
Como consecuencia del enfrentamiento, el custodio recibió un impacto de bala en el brazo u hombro izquierdo y debió ser trasladado para recibir atención médica. Según la información difundida durante la jornada, permanecía fuera de peligro.
Los dos presuntos asaltantes también resultaron heridos y fueron detenidos. Uno fue identificado como Ariel Ignacio Arébalos, de 28 años, mientras que el otro fue identificado como Sergio Fernando Arce Bustamante, de 24.
Según la información incorporada inicialmente a la investigación, uno de los sospechosos tenía además un pedido de captura vigente por una causa de homicidio.
El Gobierno volvió a cuestionar a la Provincia
El episodio fue abordado durante la reunión de la mesa política, donde el Gobierno nacional expresó su preocupación por la evolución de los hechos de inseguridad y volvió a dirigir críticas hacia la administración de Axel Kicillof.
La definición sobre una «escalada de inseguridad» corresponde al Ejecutivo nacional y forma parte de sus cuestionamientos políticos hacia la gestión bonaerense. El hecho ocurrido en González Catán fue incorporado por la Casa Rosada dentro de ese diagnóstico.
Monteoliva, que asumió el Ministerio de Seguridad como sucesora de Patricia Bullrich, participó de la reunión junto con otros integrantes centrales del Gobierno.
La visita del Papa y la agenda del Congreso
La reunión también estuvo dedicada a otros asuntos de la agenda gubernamental. Entre ellos, se evaluaron los procedimientos y el operativo de seguridad previstos para la visita del Papa León XIV, con actividades programadas entre el 8 y el 11 de noviembre.
La organización de dispositivos para la visita papal ya venía siendo trabajada entre autoridades nacionales y provinciales dentro del Consejo de Seguridad Interior, donde se analizaron medidas de prevención y coordinación entre las distintas jurisdicciones.
En materia legislativa, los funcionarios analizaron el tratamiento de la reforma electoral en el Senado y la evolución del proyecto vinculado con la defensa de la soberanía nacional sobre las Islas Malvinas en la Cámara de Diputados.
De la reunión participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la senadora Patricia Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el asesor presidencial Santiago Caputo; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.
La incorporación de Monteoliva al encuentro se produjo así en una jornada atravesada por el ataque contra su custodio, mientras el Gobierno volvió a colocar la seguridad en la agenda política y profundizó sus diferencias públicas con la administración bonaerense.
El Gobierno nacional incorporó a Alejandra Monteoliva a una reunión de la mesa política en Casa Rosada tras el ataque contra uno de sus custodios en González Catán. Durante el encuentro, el Ejecutivo expresó preocupación por la inseguridad y renovó sus cuestionamientos hacia la administración bonaerense de Axel Kicillof. También se analizaron temas legislativos y el operativo por la visita del Papa León XIV.
Un custodio de la ministra de Seguridad fue baleado en La Matanza y el episodio terminó entrando directamente a la mesa política de la Casa Rosada. Alejandra Monteoliva se sumó al encuentro y el Gobierno volvió a cargar contra la administración de Axel Kicillof por lo que definió como una «escalada de inseguridad».
El caso ocurrió en González Catán durante la madrugada, cuando el suboficial mayor David Alberto Farías llegaba a su domicilio y fue interceptado por dos hombres que circulaban en moto. Hubo disparos, tres heridos y dos detenidos: una secuencia que terminó convertida, pocas horas después, en asunto central de una reunión política a kilómetros del lugar.
Monteoliva respaldó públicamente al efectivo y confirmó que los sospechosos habían sido identificados y detenidos. El Ejecutivo, por su parte, tomó el episodio como parte de sus cuestionamientos a la situación de seguridad en territorio bonaerense, trasladando una madrugada policial a una discusión política que hace tiempo dejó de necesitar invitación.
La reunión no quedó limitada al delito. También hubo espacio para revisar el operativo de seguridad previsto por la visita del Papa León XIV, que tendrá actividades en el país entre el 8 y el 11 de noviembre, además de asuntos relacionados con la agenda legislativa.
En el Congreso, la mesa repasó la reforma electoral que transita el Senado y el proyecto sobre la soberanía argentina en las Islas Malvinas que comienza su tratamiento en Diputados. Porque si algo caracteriza a una reunión de coordinación política es la capacidad de pasar de un tiroteo en González Catán a Malvinas y una visita papal sin siquiera cambiar de mesa.
La inseguridad volvió así a instalarse en la disputa entre Nación y Provincia. El episodio tuvo detenidos, heridos y una investigación judicial; la discusión política, como de costumbre, consiguió llegar antes que el expediente.