Un episodio de violencia se registró este miércoles en Pocito, luego de que un grupo de personas interviniera ante una situación en la que un chofer de una aplicación habría tocado a una mujer sin su consentimiento.
El hecho ocurrió en inmediaciones de calles Mendoza y Constitución. De acuerdo con las primeras versiones, quienes se encontraban en el lugar reaccionaron frente a la presunta conducta del conductor y comenzaron a golpearlo.
Como consecuencia de la agresión, el hombre habría sufrido heridas sangrantes.
Intervención policial
La situación generó la intervención de efectivos policiales, que se hicieron presentes en el lugar para controlar el episodio y determinar qué había ocurrido.
El procedimiento se produjo luego de la reacción de las personas que se encontraban en la zona, en medio de la acusación contra el chofer por el presunto contacto físico no consentido con una mujer.
Una investigación en curso
Por el momento, no trascendieron mayores detalles sobre las actuaciones legales ni sobre la situación de la mujer involucrada.
Tampoco se conocieron precisiones oficiales acerca de si se realizó una denuncia formal por el presunto hecho.
La investigación deberá establecer las circunstancias en las que se produjo el episodio, tanto respecto de la acusación contra el conductor como de la posterior agresión que sufrió.
Un chofer de una aplicación fue golpeado por un grupo de personas este miércoles en Pocito, luego de que fuera señalado por presuntamente tocar a una mujer sin su consentimiento. El episodio ocurrió en inmediaciones de Mendoza y Constitución. El hombre sufrió heridas sangrantes y la Policía intervino para controlar la situación e investigar lo sucedido.
Un chofer de una aplicación terminó con heridas sangrantes en Pocito después de que varias personas lo golpearan tras ser señalado por presuntamente tocar a una mujer sin su consentimiento. El episodio ocurrió en Mendoza y Constitución y obligó a la Policía a intervenir para frenar la escalada.
La escena tuvo la lógica desordenada de una pelea que empieza con una acusación y termina con medio barrio convertido en tribunal, fiscalía y patrullero al mismo tiempo. El problema es que la justicia de esquina tiene una particularidad: suele dictar sentencia antes de preguntar qué pasó.
Según las primeras versiones, quienes estaban en el lugar reaccionaron ante la presunta conducta del conductor y comenzaron a golpearlo. El hombre habría terminado con heridas sangrantes, mientras los efectivos llegaban para controlar el episodio y reconstruir lo ocurrido.
Por ahora, el caso está lleno de condicionales, que en una investigación no son decoración sino una señal de que todavía faltan certezas. No trascendieron mayores detalles sobre las actuaciones legales ni quedó confirmado oficialmente si hubo una denuncia formal por el presunto hecho.
La escena terminó con policías intentando ordenar lo que había comenzado como una acusación. En Pocito, por ahora, nadie tiene la última palabra: apenas una historia con demasiadas versiones y un patrullero en el medio.