La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) emitió un comunicado este viernes luego de que se conociera una denuncia presentada por un grupo de estudiantes contra un compañero, señalado por la presunta creación y difusión de imágenes íntimas falsas generadas mediante Inteligencia Artificial (IA).
Desde la unidad académica aseguraron que fueron activados los mecanismos previstos por la normativa universitaria y que se adoptaron medidas administrativas destinadas a garantizar el cumplimiento de las disposiciones judiciales vigentes.
En el comunicado, la Facultad manifestó su «profunda preocupación» por los hechos de público conocimiento que involucran a estudiantes de Ingeniería y señaló que, desde el primer momento, se trabajó de manera articulada con la Oficina por la Igualdad de Género, Contra las Violencias y la Discriminación de la UNSJ.
Además, la institución indicó que también se estableció coordinación con la UFI-CAVIG, dentro del marco establecido por el Protocolo de Actuación Institucional aprobado mediante la Ordenanza N° 019/16-CS.
Qué medidas adoptó la Facultad de Ingeniería
La unidad académica informó que, mediante una Resolución de Decanato, dispuso diferentes medidas administrativas para garantizar el cumplimiento de las cautelares dictadas por la Justicia.
Entre las decisiones adoptadas se encuentran la prohibición de contacto presencial o virtual y la separación total de los entornos académicos entre las personas involucradas.
La respuesta institucional se conoció después de que las estudiantes hicieran pública la denuncia y cuestionaran que el alumno señalado continuara asistiendo a la Facultad.

La investigación penal continúa bajo reserva
Ingeniería indicó que mantiene una «estricta reserva» respecto de las actuaciones, debido a la existencia de un proceso penal en curso y a las directivas impartidas por la Justicia.
Por ese motivo, la institución evitó brindar mayores detalles sobre el contenido del expediente o sobre la identidad de las personas involucradas y explicó que las medidas dispuestas están vinculadas directamente con el cumplimiento de las resoluciones judiciales.
El caso se originó a partir de acusaciones realizadas por estudiantes, quienes sostienen que fotografías extraídas de sus cuentas personales habrían sido utilizadas para generar mediante Inteligencia Artificial imágenes de contenido sexual sin su consentimiento.
La postura institucional frente al caso
Ante la situación, la Facultad de Ingeniería reafirmó su política de «tolerancia cero» frente a hechos que puedan afectar la integridad de las personas.
La unidad académica sostuvo además que las actuaciones adoptadas tienen como objetivo garantizar un ámbito universitario seguro, inclusivo y respetuoso, mientras continúa el proceso judicial y permanecen vigentes las medidas dispuestas para separar a las personas involucradas.
La Facultad de Ingeniería de la UNSJ informó que activó los protocolos institucionales tras la denuncia contra un estudiante señalado por la presunta creación y difusión de imágenes íntimas falsas mediante Inteligencia Artificial. La unidad académica confirmó medidas administrativas, prohibición de contacto y separación de los entornos académicos, mientras continúa la investigación penal.
Una denuncia por presuntos “deepfakes” íntimos creados con Inteligencia Artificial obligó a la Facultad de Ingeniería de la UNSJ a activar protocolos, coordinar con organismos especializados y separar académicamente a las personas involucradas. La tecnología capaz de fabricar una imagen en segundos terminó activando el mecanismo institucional que, por suerte, requiere bastante más que apretar “generar”.
El caso involucra a estudiantes que denunciaron que fotografías obtenidas de sus cuentas personales habrían sido utilizadas para crear imágenes sexuales falsas sin consentimiento. Frente a eso, la Facultad aseguró que trabaja junto con la Oficina por la Igualdad de Género, Contra las Violencias y la Discriminación y con la UFI-CAVIG.
Mediante una Resolución de Decanato, Ingeniería dispuso la prohibición de contacto presencial o virtual y la separación total de los entornos académicos entre las personas involucradas. Una solución bastante menos futurista que la Inteligencia Artificial, pero necesaria: evitar que quienes forman parte del conflicto tengan que compartir espacios mientras avanza la causa.
La institución mantiene una «estricta reserva» porque existe un proceso penal en curso y aseguró que las decisiones adoptadas buscan garantizar las cautelares judiciales. También expresó su «profunda preocupación» y reafirmó una política de «tolerancia cero» ante situaciones que puedan afectar la integridad de las personas.
El episodio deja una postal incómoda de estos tiempos: herramientas capaces de producir contenidos falsos con apariencia real obligando a universidades, fiscalías y protocolos redactados mucho antes del último algoritmo a correr detrás del problema. La IA avanza a velocidad de fibra óptica; las instituciones ahora tienen que demostrar que sus respuestas no funcionan con módem.