El gobernador Marcelo Orrego inauguró el nuevo Centro de Desarrollo Infantil (CDI) del barrio Valle Grande, en Rawson, una obra destinada a fortalecer la atención integral de más de 150 niños durante sus primeros años de vida. El acto contó con la participación del intendente departamental, Carlos Munisaga, y autoridades provinciales y municipales.
Durante la inauguración, el mandatario destacó que la inversión en la primera infancia constituye una de las prioridades del Gobierno de San Juan y remarcó que el establecimiento fue ejecutado íntegramente con recursos provinciales.
Orrego sostuvo: «Esta obra que es sumamente significativa tiene que ver con el derecho a la infancia, con el cuidado, la contención y el desarrollo de los primeros años de vida de un niño. Hay muchos papás y mamás que salen a trabajar, entonces aquí habrá un espacio de lactancia, recreación y aprendizaje. Los primeros años son fundamentales porque los niños absorben conocimiento permanentemente y que sean cuidados por profesionales de la calidad que tenemos en San Juan realmente es muy relevante.»
Mayor capacidad para uno de los barrios más poblados
El gobernador explicó que el nuevo edificio permitirá ampliar la capacidad de atención en uno de los sectores con mayor crecimiento poblacional de la provincia.
«Este es uno de los barrios más grandes que tiene San Juan y vamos a hacer absolutamente todo lo necesario para seguir trabajando en el futuro de la provincia. En Rawson estimativamente entre 150 y 200 chicos ya asisten a los Centros de Desarrollo Infantil y este era un espacio fundamental donde queríamos avanzar«, expresó.
Además, remarcó que, pese a los cambios en el esquema de financiamiento de este tipo de obras, la prioridad de fortalecer los espacios destinados a la primera infancia se mantiene.
«Esto se hacía anteriormente con recursos de Nación; hoy lo hacemos con recursos de los sanjuaninos, pero de ninguna manera dejó de ser una prioridad. La infancia tiene que ver con el futuro de los sanjuaninos. Todos los días resolvemos lo urgente, trabajamos en lo importante y además diseñamos el futuro de San Juan.«
Trabajo conjunto entre Provincia y Municipio
Por su parte, el intendente de Rawson, Carlos Munisaga, destacó la inauguración del nuevo espacio y el trabajo coordinado entre los distintos niveles del Estado.
«Estamos muy contentos de que tengamos esta obra terminada y que el gobernador venga a inaugurarla en un barrio tan importante y populoso como Valle Grande. Este centro suma un servicio esencial del Estado y refleja el trabajo conjunto entre el municipio y el Ministerio de Desarrollo Humano, con profesionales que brindarán atención, educación, apoyo, integración e inclusión a quienes siempre deben ser los más favorecidos: nuestros niños.«
Munisaga también resaltó las tareas complementarias que se desarrollan en la zona y señaló que el barrio atraviesa un importante operativo de limpieza y mejoras urbanas, en línea con el crecimiento de uno de los conglomerados habitacionales más grandes de San Juan.
Con la inauguración del nuevo CDI, el Gobierno provincial amplía la red de espacios destinados a la primera infancia, con el objetivo de garantizar contención, estimulación temprana y acompañamiento a las familias, especialmente en sectores con alta demanda social.
El gobernador Marcelo Orrego inauguró un nuevo Centro de Desarrollo Infantil (CDI) en el barrio Valle Grande, en Rawson, destinado a brindar atención integral a más de 150 niños. La obra fue financiada con recursos provinciales y busca ampliar la red de espacios de primera infancia, fortaleciendo el acompañamiento a las familias y la estimulación temprana en uno de los sectores más poblados de San Juan.
Un centro para la primera infancia inaugurado con fondos provinciales donde antes llegaban recursos nacionales. La obra cambia de billetera, pero no de destinatarios: los chicos siguen necesitando el mismo cuidado aunque el presupuesto haya cambiado de dueño.
En un barrio que ya parece una ciudad dentro de otra ciudad, sumar un espacio para más de 150 niños es como encontrar un asiento libre en un colectivo a las siete de la mañana: raro, necesario y celebrado por todos. La diferencia es que acá no hay que correr para subir, sino construir para llegar.
La política suele enamorarse de las cintas para cortar porque duran más en la foto que los meses de obra. Pero un Centro de Desarrollo Infantil no vive de la inauguración; vive cuando las puertas se abren cada mañana, cuando una madre puede ir a trabajar sabiendo que su hijo queda contenido y cuando un padre deja de hacer malabares entre horarios, familiares y favores. Ahí empieza la verdadera noticia.
También hay algo de ironía en los tiempos que corren. Durante años estas construcciones se financiaban con recursos nacionales y ahora salen del presupuesto provincial. Cambió el origen del dinero, no la necesidad. Los ladrillos no distinguen partidas presupuestarias y los chicos tampoco preguntan de qué jurisdicción salió el cemento.
Mientras tanto, Valle Grande sigue creciendo como esos grupos familiares donde cada reunión necesita alquilar un salón más grande. A la par llegan operativos de limpieza, mejoras y nuevos servicios. Porque un barrio puede expandirse muy rápido; lo complicado es que el Estado logre seguirle el ritmo sin quedarse varios metros atrás.
Las obras para la infancia rara vez generan el ruido de una autopista o un estadio. No tienen bocinazos ni récords de velocidad. Apenas producen algo bastante menos espectacular: más oportunidades para quienes todavía ni aprendieron a decir la palabra «oportunidad». Y esa suele ser la inversión que menos titulares estridentes consigue, aunque sea la que más años dura. El futuro casi nunca corta cintas.