El Gobierno de San Juan avanza en la elaboración de un plan de retiros voluntarios destinado a empleados de la Administración Pública Provincial. El proyecto se encuentra en su etapa final de preparación antes de ser enviado a la Cámara de Diputados y contempla diferentes alternativas según la situación laboral y previsional de cada agente.
El ministro de Economía, Finanzas y Hacienda, Roberto Gutiérrez, explicó que la iniciativa apunta tanto a trabajadores que se encuentran próximos a jubilarse como a empleados de mediana edad interesados en continuar su actividad en el sector privado. La página oficial del Gobierno provincial identifica actualmente a Gutiérrez como titular de esa cartera.
Dos perfiles dentro del plan
Al referirse al diseño del programa, Gutiérrez señaló: «Nosotros estamos pensando en un objetivo pero también estamos pensando en que porque hay gente que a lo mejor está en los últimos años a punto de jubilarse vamos a tener contemplada una situación para ello. Pero también hay gente que a lo mejor está en mediana edad y que quizás quiera probar cómo está su situación laboral después en un medio privado».
La propuesta busca, de acuerdo con lo expresado por el funcionario, establecer mecanismos diferenciados para quienes se encuentran cerca del retiro previsional y para aquellos que todavía tienen varios años de actividad por delante y analizan cambiar de ámbito laboral.
Dentro de ese segundo grupo, Gutiérrez vinculó especialmente la posibilidad de pasar al sector privado con el desarrollo de la actividad minera en San Juan. «Ahora con el desarrollo de la minería, la gente tiene una opción de empleo en otro lugar que puede llegar a tener mejores sueldos que en el sector estatal. Así que lo estamos pensando, lo estamos elaborando y prontamente seguro saldrá», afirmó.
El crecimiento de la planta estatal, entre los argumentos
El ministro también relacionó el proyecto con la evolución de la cantidad de trabajadores públicos durante los últimos años. En ese sentido, sostuvo: «tiene que ver con que en el último gobierno anterior al nuestro la planta de personal creció fuertemente entre un 40%. Fue el empleo que más creció en la provincia. La verdad que en ciertos lugares hay personal que no quiero decir que sobra, pero sí que podríamos ser más eficientes».
Ese porcentaje corresponde a una afirmación del funcionario y forma parte del diagnóstico utilizado por el Ejecutivo para justificar la iniciativa. El Gobierno provincial viene trabajando desde hace meses en un esquema de modernización del Estado que incluye retiros voluntarios, reorganización administrativa y una mayor digitalización de procesos.
El planteo oficial apunta a reducir progresivamente el peso de la estructura estatal sin recurrir a desvinculaciones obligatorias. En paralelo, el Ejecutivo viene señalando las restricciones presupuestarias y la necesidad de administrar la masa salarial provincial dentro de los recursos disponibles.
Obra social y aportes, entre los puntos analizados
El diseño del programa también contempla herramientas destinadas a acompañar la transición de quienes decidan adherir. Entre las alternativas mencionadas durante el desarrollo de la propuesta aparecen la continuidad de la cobertura de obra social y el mantenimiento de aportes previsionales durante un período determinado.
Esos mecanismos estarían orientados tanto a empleados que se encuentren próximos a jubilarse como a aquellos que pretendan iniciar un emprendimiento o incorporarse a una empresa privada. Los detalles definitivos, incluidos los plazos, condiciones e incentivos económicos, dependerán del texto que finalmente sea enviado a la Legislatura.
Por el momento, la iniciativa continúa en elaboración y todavía deberá atravesar el debate legislativo antes de convertirse en una herramienta vigente. Una vez presentado el proyecto, la Cámara de Diputados deberá definir su alcance y las condiciones bajo las cuales los empleados públicos podrán adherir de manera voluntaria.
El Gobierno de San Juan ultima un plan de retiros voluntarios para empleados públicos que será enviado a la Cámara de Diputados. El ministro de Economía, Finanzas y Hacienda, Roberto Gutiérrez, explicó que el esquema contemplará a trabajadores próximos a jubilarse y a quienes evalúen pasar al sector privado, incluida la minería, como parte de una reorganización de la planta estatal.
San Juan prepara un retiro voluntario para estatales y la minería apareció en la conversación como posible puerta de salida hacia el sector privado. El proyecto todavía no llegó a Diputados, pero el Ejecutivo asegura que está en la etapa final de elaboración. Es decir: todavía no hay ley, aunque la calculadora ya está arriba del escritorio.
El ministro de Economía, Finanzas y Hacienda, Roberto Gutiérrez, explicó que el esquema buscará atender dos mundos bastante distintos: empleados cercanos a la jubilación y trabajadores de mediana edad que quieran probar suerte fuera del Estado. La administración pública, de pronto, empezó a mirar a la minería como quien mira una oferta laboral con casco, altura y una columna de sueldo potencialmente más atractiva.
El propio funcionario lo planteó sin demasiadas vueltas: «Nosotros estamos pensando en un objetivo pero también estamos pensando en que porque hay gente que a lo mejor está en los últimos años a punto de jubilarse vamos a tener contemplada una situación para ello. Pero también hay gente que a lo mejor está en mediana edad y que quizás quiera probar cómo está su situación laboral después en un medio privado».
Y ahí apareció la minería, el sector que en San Juan ya funciona como comodín económico para explicar desde inversiones millonarias hasta futuros cambios de empleo. «Ahora con el desarrollo de la minería, la gente tiene una opción de empleo en otro lugar que puede llegar a tener mejores sueldos que en el sector estatal. Así que lo estamos pensando, lo estamos elaborando y prontamente seguro saldrá», afirmó Gutiérrez.
El argumento oficial también pone el foco sobre el crecimiento de la planta estatal durante la gestión anterior y sobre la necesidad de administrar una masa salarial pesada en un contexto de restricciones presupuestarias. La fórmula que se prepara busca reducir personal sin despidos obligatorios: adhesión voluntaria, incentivos y una transición hacia la jubilación, un emprendimiento o un empleo privado.
Entre las alternativas analizadas aparecen la continuidad temporal de la obra social y de los aportes previsionales para quienes adhieran. Falta conocer el texto definitivo, los montos, los plazos y quiénes podrán entrar. Por ahora, el retiro voluntario está cada vez más cerca de dejar de ser conversación de pasillo y convertirse en proyecto: después vendrá esa antigua tradición institucional llamada sacar cuentas.