El Ministerio de Gobierno de San Juan, a través de la Subsecretaría de Trabajo, realizó junto al Banco San Juan una capacitación destinada a prevenir fraudes y delitos informáticos entre trabajadores, empresas, vecinos y emprendedores.

El encuentro, denominado “Riesgos digitales en el ámbito laboral”, se desarrolló el martes 22 de septiembre en dos espacios diferentes de la provincia.

Una jornada en dos puntos de San Juan

Durante la mañana, la actividad se llevó adelante en la sede de la Subsecretaría de Trabajo y estuvo dirigida especialmente a trabajadores y representantes de empresas.

Por la tarde, la propuesta se trasladó a la Unión Vecinal de La Rinconada, en Pocito, donde participaron vecinos y emprendedores interesados en incorporar herramientas para prevenir delitos informáticos.

Durante ambas instancias se presentó un panorama sobre las principales modalidades de fraude digital que se registran actualmente y se analizaron casos reales.

Cómo funcionan las ciberestafas

Los especialistas explicaron distintos mecanismos utilizados para concretar engaños digitales y repasaron el impacto económico y operativo que estas situaciones pueden generar tanto en personas como en organizaciones.

El objetivo de la capacitación fue fortalecer los conocimientos necesarios para identificar posibles amenazas y actuar de manera preventiva antes de entregar información personal, bancaria o empresarial.

También se brindaron herramientas orientadas a reconocer situaciones de riesgo y aplicar prácticas de seguridad digital en actividades laborales y cotidianas.

Quiénes estuvieron a cargo de la capacitación

La charla estuvo encabezada por el licenciado Lucio Rodríguez Blanchart, especialista en Prevención de Ciberestafas y Concientización, y por el licenciado Leandro Pablo Levin, responsable de Gestión de Riesgos de Fraudes.

La actividad contó además con la presencia de la ministra de Gobierno, Laura Palma, y del director de Políticas Laborales, Agustín Gatica.

La iniciativa buscó promover una mayor conciencia sobre los riesgos asociados al uso cotidiano de herramientas digitales y ofrecer recursos para reducir la exposición a maniobras fraudulentas tanto en el ámbito laboral como personal.