La Municipalidad de Pocito presentó un nuevo sistema de cámaras inteligentes destinado a prevenir siniestros viales y detectar infracciones de tránsito, convirtiéndose en el segundo departamento de San Juan en implementar tecnología de videoregistro para controlar contravenciones.

La herramienta comenzará a utilizarse formalmente para la constatación de infracciones desde el 1 de octubre y tendrá una particularidad frente a las fotomultas tradicionales: ninguna sanción será emitida de manera automática, ya que cada registro deberá ser revisado por una persona.

Cómo funcionará el sistema

Las cámaras funcionan las 24 horas y están conectadas a un servidor equipado con inteligencia artificial. El software detecta posibles infracciones, principalmente cruces con el semáforo en rojo, y genera una alerta que es enviada a un portal utilizado por las autoridades municipales.

A partir de allí, un agente revisa la grabación y determina si corresponde confeccionar el acta de infracción o descartar el caso.

Según los datos relevados por el municipio, en los sectores monitoreados se registran en promedio unas 48 infracciones diarias por cruce en rojo.

Entre las cámaras cuya ubicación fue informada se encuentran las instaladas en Ruta Nacional 40 y Calle 11, y en Calle 11 y Antonino Aberastain.

Se vienen fotomultas mejoradas en San Juan: Pocito combina inteligencia artificial y el ojo humano para detectar infractores

La inteligencia artificial detecta, pero no sanciona

El juez de Faltas de Pocito, Sergio Martín Scamilla, explicó que el sistema fue diseñado para que la tecnología funcione únicamente como herramienta de detección.

«A mí no me gusta hablar de fotomultas, son sistemas de registro, de constatación, más que nada», señaló.

También remarcó que «El algoritmo no funciona como un juzgador como la fotomulta tradicional, que tenía un peso decisivo, ya el infractor era culpable, sino que el algoritmo aquí funciona como un medio de detección».

Según explicó, el sistema no imprime automáticamente un acta ni una boleta. La cámara registra el vehículo, la inteligencia artificial identifica la posible falta y la información es enviada a un sistema municipal con acceso restringido.

Allí, una persona revisa el material y recién entonces puede confeccionar el acta.

Habrá posibilidad de descargo

Una vez labrada el acta, el conductor podrá realizar el descargo correspondiente ante el Juzgado de Faltas.

Scamilla explicó que «son varias instancias hasta pagar. No es que inmediatamente va a pagar. Y, además, siempre están el control y la supervisión humana».

El sistema almacena las grabaciones de los vehículos detectados y registra la patente junto con los datos del titular registral.

La gestión permanece bajo control municipal. Aunque el software es aportado por una empresa, la verificación y supervisión de las infracciones estará a cargo del municipio y del Juzgado de Faltas.

Qué dice la normativa de Pocito

El funcionamiento del sistema se encuentra respaldado por el Artículo 81 del Código de Faltas y Convivencia de Pocito, correspondiente a la Ordenanza Municipal 6055-2024.

La normativa establece que toda registración mecánica o digital debe contar con supervisión de funcionarios o agentes municipales.

Scamilla sostuvo que esa exigencia ya estaba contemplada desde 2024 y destacó que la intervención humana forma parte central del mecanismo.

Rawson fue el primer departamento en aplicarlo

Hasta la implementación anunciada por Pocito, Rawson era el único municipio de San Juan con un sistema de fotomultas en funcionamiento.

En ese departamento, los dispositivos controlan infracciones como exceso de velocidad y cruces en rojo en intersecciones como General Acha y Progreso, Lemos y Superiora, y Vidart y Superiora.

La normativa provincial permite que los municipios implementen controles de tránsito dentro de sus jurisdicciones sin necesidad de una autorización específica del Gobierno provincial.

Con la incorporación de Pocito, San Juan suma así un segundo departamento con sistemas tecnológicos de control vial, aunque con un esquema que incorpora la revisión humana obligatoria antes de cualquier sanción.