La inteligencia artificial se prepara para dar un nuevo salto con los LWM (Large World Models, o Grandes Modelos de Mundo), sistemas que buscan replicar la percepción humana del mundo físico. Empresas como Google, Meta y startups como World Labs invierten fuertemente en esta tecnología, que promete revolucionar desde la robótica autónoma hasta la creación de videojuegos dinámicos.
¿Qué son los LWM?
Si los LLM (Large Language Models), como los que impulsan a ChatGPT, se entrenan con texto para dominar el lenguaje, los LWM buscan algo más ambicioso: crear representaciones del mundo físico, combinando datos de audio, video, imágenes y sensores espaciales y temporales.
Google con Genie 3 y Meta con V-JEPA 2 ya mostraron avances en este campo. World Labs, la startup de Fei Fei Li, y Skild AI, respaldada por Amazon, Nvidia y Samsung, también compiten en esta carrera.
Robots con instinto
La aplicación más prometedora parece ser la robótica autónoma. Estos modelos permitirían a los robots interactuar con objetos desconocidos y moverse en entornos inexplorados, anticipando resultados sin pasar por costosos procesos de prueba y error.
Videojuegos y metaverso dinámico
Los LWM también podrían transformar el entretenimiento, generando videojuegos que se adapten al estilo de cada jugador o simulaciones hiperrealistas para construir metaversos.
El costo de los datos
El principal desafío es la voracidad de datos. No alcanza con texto o imágenes: se requieren datos del mundo físico en tiempo real. Vehículos autónomos, robots de almacenes y sensores urbanos ya alimentan este ecosistema, generando preocupaciones sobre la privacidad y el control de la información.
Riesgos y responsabilidades
Los LWM heredan los riesgos de los LLM y suman nuevos: alucinaciones, sesgos, falta de transparencia y uso cuestionable de datos. El debate sobre su regulación y aplicación responsable ya está abierto.
¿Revolución tecnológica o espejismo? Lo cierto es que el futuro de la inteligencia artificial ya no se mide solo en palabras, sino en cómo aprende a entender el mundo que habitamos.
La inteligencia artificial entra en una nueva etapa con los LWM, grandes modelos que buscan 'entender' el mundo físico. Google, Meta y startups como World Labs apuestan fuerte a esta tecnología que promete revolucionar la robótica y los videojuegos, aunque también plantea enormes desafíos de datos, privacidad y responsabilidad.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La inteligencia artificial se prepara para dar un nuevo salto con los LWM (Large World Models, o Grandes Modelos de Mundo), sistemas que buscan replicar la percepción humana del mundo físico. Empresas como Google, Meta y startups como World Labs invierten fuertemente en esta tecnología, que promete revolucionar desde la robótica autónoma hasta la creación de videojuegos dinámicos.
¿Qué son los LWM?
Si los LLM (Large Language Models), como los que impulsan a ChatGPT, se entrenan con texto para dominar el lenguaje, los LWM buscan algo más ambicioso: crear representaciones del mundo físico, combinando datos de audio, video, imágenes y sensores espaciales y temporales.
Google con Genie 3 y Meta con V-JEPA 2 ya mostraron avances en este campo. World Labs, la startup de Fei Fei Li, y Skild AI, respaldada por Amazon, Nvidia y Samsung, también compiten en esta carrera.
Robots con instinto
La aplicación más prometedora parece ser la robótica autónoma. Estos modelos permitirían a los robots interactuar con objetos desconocidos y moverse en entornos inexplorados, anticipando resultados sin pasar por costosos procesos de prueba y error.
Videojuegos y metaverso dinámico
Los LWM también podrían transformar el entretenimiento, generando videojuegos que se adapten al estilo de cada jugador o simulaciones hiperrealistas para construir metaversos.
El costo de los datos
El principal desafío es la voracidad de datos. No alcanza con texto o imágenes: se requieren datos del mundo físico en tiempo real. Vehículos autónomos, robots de almacenes y sensores urbanos ya alimentan este ecosistema, generando preocupaciones sobre la privacidad y el control de la información.
Riesgos y responsabilidades
Los LWM heredan los riesgos de los LLM y suman nuevos: alucinaciones, sesgos, falta de transparencia y uso cuestionable de datos. El debate sobre su regulación y aplicación responsable ya está abierto.
¿Revolución tecnológica o espejismo? Lo cierto es que el futuro de la inteligencia artificial ya no se mide solo en palabras, sino en cómo aprende a entender el mundo que habitamos.