Criptomonedas 2026 El fin de la operatoria Coinbase, su impacto ¿Se termina la fabricación nacional?

Redacción Cuyo News
9 min

La caída pronunciada que ha evidenciado el consumo en el último período, combinada con una suba acelerada de los costos operativos y las turbulencias a nivel internacional, continúa afectando de manera directa la continuidad de las empresas multinacionales en la Argentina. Esta tendencia representa una prolongación de lo ocurrido durante 2025, año en que firmas de la envergadura de Whirlpool, Nutrien, HSBC, ExxonMobil, Procter & Gamble y Mercedes acotaron sus unidades de negocios o abandonaron definitivamente el territorio nacional.

En este inicio de 2026, la situación se ha vuelto a tensar tras la decisión de Coinbase, el mayor exchange de criptomonedas de los Estados Unidos, de suspender sus operaciones clave a tan solo un año de su desembarco. A este escenario se suman los recortes masivos aplicados por la petroquímica estadounidense Sealed Air, confirmando que el contexto macroeconómico sigue presentando desafíos insalvables para los capitales transnacionales.

El retroceso del ecosistema cripto y petroquímico

En el caso de Coinbase, la plataforma comunicó formalmente a sus usuarios locales que dejará de ofrecer servicios vinculados al peso argentino. La restricción, que entrará en vigencia el 31 de enero, impedirá la compra y venta de la stablecoin USDC utilizando moneda local. Un vocero de la compañía explicó que la decisión responde a una revisión interna: «Hemos notificado a los usuarios en Argentina que, tras una revisión de nuestras operaciones locales, dimos un paso atrás de manera temporal en el mantenimiento de los servicios locales».

Por otro lado, la situación en el sector industrial es igualmente crítica. La firma Sealed Air remitió 65 telegramas de despidos a los empleados de su planta ubicada en Quilmes, provincia de Buenos Aires. Actualmente, las instalaciones permanecen paralizadas mientras los operarios realizan protestas en los accesos. Según Alfredo Piscopo, delegado de la firma, la empresa justifica la medida como una reestructuración solicitada desde sus sedes en Brasil, México y Estados Unidos, a pesar de que hasta hace pocos meses los niveles de demanda exigían la realización de horas extras.

Desinversión en sectores clave: agro e industria

El éxodo de capitales también ha golpeado al sector de insumos agropecuarios. Recientemente se concretó la venta de la participación de la canadiense Nutrien en Profertil, la mayor productora de fertilizantes del país. La operación se cerró por un monto de 600 millones de dólares, y los activos fueron adquiridos por Adecoagro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).

Este movimiento se produjo casi en simultáneo con el cierre de la planta de producción de lavarropas que Whirlpool operaba en Pilar. Dicha unidad productiva, inaugurada hace solo tres años, cesó su actividad y provocó el despido de 220 personas. Desde la compañía señalaron que intentaron implementar un modelo más competitivo, pero el freno en el consumo y el crecimiento de las importaciones tornaron inviable el proyecto, que funcionaba a solo el 50% de su capacidad instalada.

Factores estructurales del éxodo

A pesar del discurso favorable a la inversión privada que sostiene la gestión actual, la salida de compañías internacionales se ha acelerado debido a una combinación de factores internos y externos. Las empresas basan sus decisiones en las dificultades para ampliar sus negocios en un contexto de tensión política constante, complicaciones financieras y una retracción histórica del mercado interno.

Gigantes como ExxonMobil y Procter & Gamble han reorientado sus estrategias globales, encontrando en la Argentina un horizonte de recuperación incierto en el corto y mediano plazo. Esta falta de previsibilidad, sumada a los altos costos de producción, termina por desalentar la permanencia de firmas que no logran vislumbrar un escenario de estabilidad para sus operaciones en la región.

Compartir
🔺 Tendencia