El servicio de colectivos de RedTulum quedará suspendido desde las 15 del domingo 19 de julio, según informó el Ministerio de Gobierno de San Juan a través de la Secretaría de Tránsito y Transporte y la Dirección de RedTulum. La medida coincide con la disputa de la final de la Copa del Mundo, en la que la Selección Argentina enfrentará a España.
De acuerdo con lo comunicado oficialmente, la interrupción será total en toda la provincia y permanecerá vigente hasta que concluyan los eventuales festejos en la vía pública, en caso de que se produzcan. El servicio recién se restablecerá una vez que se concrete la desconcentración total de los simpatizantes.
Medida preventiva
Desde los organismos oficiales señalaron que la decisión fue adoptada con el objetivo de resguardar la integridad de las unidades del transporte público y la seguridad de los choferes, priorizando que la prestación pueda normalizarse cuando las condiciones sean adecuadas.
Recomendación para los usuarios
Las autoridades solicitaron a los usuarios del sistema de transporte que planifiquen con anticipación sus traslados y permanezcan atentos a la información difundida a través de los canales oficiales del Ministerio de Gobierno y de RedTulum, donde se comunicará el momento en que las líneas retomarán su recorrido habitual.
El servicio de colectivos de RedTulum será suspendido en toda la provincia desde las 15 del domingo 19 de julio, en el marco de la final del Mundial entre Argentina y España. La medida fue dispuesta de manera preventiva para proteger las unidades y garantizar la seguridad de los choferes ante posibles festejos en la vía pública. El servicio se restablecerá una vez finalizada la desconcentración.
Desde las 15 no habrá colectivos. No porque sea feriado, ni paro, ni falta de combustible: porque juega Argentina una final del Mundial y el cálculo oficial dice que el tránsito puede convertirse en un álbum completo de bocinazos, banderas y caravanas.
Es la única ocasión en la que un colectivo deja de circular antes de que empiece el partido, como quien guarda el auto porque viene granizo… aunque el pronóstico anuncie papelitos, camisetas y una fila interminable de autos tocando bocina como si todos hubieran descubierto el mismo botón al mismo tiempo.
La decisión apunta a evitar daños en las unidades y preservar la seguridad de los choferes. Traducido al idioma de la calle: primero se estacionan los colectivos y después se ve qué tan campeón resulta el entusiasmo. Porque una cosa es celebrar y otra muy distinta es que un colectivo termine convertido en punto de apoyo para una selfie multitudinaria.
Las autoridades aclararon que el servicio volverá recién cuando termine la desconcentración de los simpatizantes. Una expresión que siempre suena más ordenada de lo que realmente ocurre cuando miles de personas deciden que la avenida principal es, por unas horas, el patio de la casa.
En definitiva, el transporte público hará exactamente lo contrario que la hinchada: quedarse quieto hasta que pase la euforia. Hay días en que el cronograma del colectivo depende menos del reloj que del marcador.