Este viernes 4 de septiembre se cumplen 12 años de la muerte de Gustavo Cerati, una de las figuras fundamentales de la música argentina y uno de los artistas de mayor influencia dentro del rock latinoamericano.
El músico murió el 4 de septiembre de 2014, a los 55 años, en la Clínica ALCLA de Buenos Aires. Había permanecido durante 1571 días en coma como consecuencia del accidente cerebrovascular que sufrió en mayo de 2010, luego de finalizar un recital en Venezuela.
El último recital de Gustavo Cerati en Caracas
La última presentación de Cerati sobre un escenario tuvo lugar el 15 de mayo de 2010 en Caracas. El artista se encontraba presentando su disco Fuerza Natural y aquella noche cerraba la gira del mismo nombre.
Durante el recital interpretó 25 canciones. Hacia el tramo final del espectáculo llegó uno de los momentos que, con el paso de los años, adquiriría una dimensión particular: la interpretación de “Lago en el cielo”.
Durante esa canción, Cerati realizó un extenso solo de guitarra, más prolongado de lo habitual. Luego terminó el concierto, saludó al público y pronunció las que serían sus últimas palabras desde un escenario: “Hasta la próxima, chau”.
Poco después de abandonar el escenario, mientras se encontraba en el backstage, comenzó a sentirse mal. Según quienes estuvieron presentes, estaba pálido y presentaba dificultades para hablar.
El músico fue trasladado de urgencia a un centro médico, donde los especialistas determinaron que había sufrido un accidente cerebrovascular isquémico con afectación del hemisferio izquierdo.
El ACV y más de cuatro años de internación
El cuadro se agravó durante los días posteriores. Cerati sufrió un edema cerebral y debió ser sometido a una intervención quirúrgica de urgencia. Finalmente, quedó en coma.
El 7 de junio de 2010 fue trasladado en una aeroambulancia hacia Buenos Aires para continuar con su tratamiento. En un primer momento permaneció internado en FLENI y posteriormente fue derivado a la Clínica ALCLA, donde continuó internado hasta su muerte.
Durante esos años, su familia mantuvo una presencia permanente. Su madre, Lillian Clark, sostuvo una rutina de visitas, mientras sus hijos y hermanas se organizaban para acompañarlo. También distintos músicos y amigos se acercaron durante el prolongado período de internación.
La muerte de Cerati y un legado que permanece vigente
El 4 de septiembre de 2014, la Clínica ALCLA confirmó oficialmente la muerte de Gustavo Cerati. El músico falleció como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio, más de cuatro años después de aquel último concierto realizado en Caracas.
Tenía 55 años. La noticia provocó una fuerte conmoción en Argentina y en numerosos países de Latinoamérica, donde su obra había alcanzado una enorme popularidad.
Miles de personas participaron de su despedida durante el velatorio realizado en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
A 12 años de su muerte, la obra de Cerati continúa ocupando un lugar destacado dentro de la música en español. Su trayectoria como líder de Soda Stereo y su posterior carrera como solista atravesaron generaciones y lograron proyectarse mucho más allá de las fronteras argentinas.
Canciones como “De música ligera”, “Persiana americana”, “Crimen”, “Puente” y “Lago en el cielo” continúan formando parte de un repertorio vigente y asociado a distintas etapas de su extensa carrera artística.
Su último solo de guitarra durante aquella presentación del 15 de mayo de 2010 en Caracas quedó, con el paso de los años, como una de las imágenes más simbólicas de su despedida de los escenarios.
Este 4 de septiembre se cumplen 12 años de la muerte de Gustavo Cerati, figura central del rock argentino y latinoamericano. El músico falleció en 2014, a los 55 años, tras permanecer 1571 días en coma luego del accidente cerebrovascular que sufrió al finalizar su último recital, realizado el 15 de mayo de 2010 en Caracas.
1571 días en coma y una última frase que terminó convertida en despedida: “Hasta la próxima, chau”. Gustavo Cerati había terminado un recital de 25 canciones en Caracas sin saber que esa noche del 15 de mayo de 2010 sería la última vez que tendría una guitarra colgada frente a un escenario.
La gira se llamaba Fuerza Natural, una de esas ironías que el calendario deja servidas sin necesidad de que nadie las escriba. Cerati cerró el show con un solo de guitarra especialmente extenso en “Lago en el cielo” y después bajó del escenario; minutos más tarde, en el backstage, comenzó una historia completamente distinta.
El diagnóstico fue un accidente cerebrovascular isquémico que afectó el hemisferio izquierdo. Luego llegaron el edema cerebral, una cirugía de urgencia, el coma, la aeroambulancia a Buenos Aires y una internación que se extendió durante más de cuatro años, mientras afuera el mundo seguía reproduciendo canciones que parecían haberse negado a aceptar el paso del tiempo.
Cerati murió el 4 de septiembre de 2014, a los 55 años. Había pasado de llenar estadios con Soda Stereo a convertirse, durante años, en el centro de una espera colectiva sostenida por familiares, amigos y seguidores de distintos países.
Doce años después, sus canciones siguen sonando con una regularidad que cualquier algoritmo musical consideraría abuso de posición dominante. “De música ligera”, “Persiana americana”, “Crimen”, “Puente” y “Lago en el cielo” continúan circulando entre generaciones que en algunos casos ni siquiera habían nacido cuando Soda Stereo ya había hecho historia.
La última imagen quedó en Caracas: una guitarra, un solo más largo de lo habitual y cuatro palabras pronunciadas antes de salir de escena. La próxima nunca llegó; las canciones sí.