La secretaria general del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) de San Juan confirmó el cierre de la paritaria nacional del sector, que establece un incremento salarial del 1,9% mensual para julio, agosto y septiembre, además del pago de dos bonos extraordinarios de $25.000, que serán abonados durante julio y agosto.
El acuerdo fue alcanzado en el marco de la negociación paritaria nacional y busca actualizar los ingresos de los trabajadores mercantiles frente al contexto económico y la evolución de la inflación.
Los salarios siguen por debajo de la línea de pobreza
Pese a la actualización salarial, la dirigente sindical sostuvo que los ingresos del sector continúan siendo insuficientes y señaló que el salario promedio ronda actualmente los $1.200.000, una cifra que, según afirmó, permanece por debajo de la línea de pobreza.
En ese contexto, remarcó que el objetivo de las negociaciones continuará siendo recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores, en un escenario donde los aumentos salariales buscan acompañar la evolución de los precios.
Preocupación por el empleo en el comercio sanjuanino
La titular del SEC San Juan también expresó su preocupación por el impacto que la caída del consumo está teniendo sobre la actividad comercial en la provincia.
Según indicó, la retracción en las ventas ya comenzó a reflejarse en cierres de sucursales, programas de retiros voluntarios y despidos en distintos supermercados y comercios sanjuaninos.
La dirigente sostuvo que el menor nivel de consumo repercute directamente sobre la estabilidad laboral del sector y advirtió que la continuidad de esta tendencia podría profundizar las dificultades para los trabajadores y las empresas dedicadas a la actividad comercial.
La secretaria general del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) de San Juan confirmó el cierre de la paritaria nacional del sector, que contempla aumentos salariales del 1,9% mensual entre julio y septiembre, además de bonos de $25.000 en julio y agosto. No obstante, advirtió que los salarios continúan por debajo de la línea de pobreza y alertó sobre el impacto de la caída del consumo en el empleo comercial.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un aumento del 1,9% por mes y dos bonos de $25.000. En el papel parece una mejora; cuando llega la cuenta del supermercado, la calculadora suele tener otra opinión. La inflación aflojó el ritmo, pero el changuito todavía no recibió el mismo comunicado.
Desde el Sindicato de Empleados de Comercio de San Juan celebraron el cierre de la paritaria, aunque la propia negociación vino acompañada de una advertencia incómoda: un salario promedio de $1.200.000 sigue sin alcanzar para salir de la zona de pobreza. Es una carrera donde el sueldo corre con zapatillas y los precios parecen subidos a una moto.
El otro dato que preocupa está detrás de las persianas. La caída del consumo empieza a reflejarse en sucursales que bajan la actividad, programas de retiros voluntarios y despidos. Cuando la caja registra menos ventas, la primera conversación suele darse en la oficina de Recursos Humanos antes que en la vidriera.
El comercio siempre fue un termómetro de la economía cotidiana. Si la gente compra menos, el movimiento se enfría desde el kiosco hasta el hipermercado. No hace falta mirar un índice para notar cuándo los pasillos empiezan a quedarse más silenciosos.
Mientras los salarios buscan recuperar terreno y las empresas intentan sostener la actividad, el consumo sigue siendo la pieza que todos esperan ver reaccionar. Porque en Argentina una paritaria nunca termina cuando se firma. Recién ahí empieza la cuenta.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La secretaria general del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) de San Juan confirmó el cierre de la paritaria nacional del sector, que establece un incremento salarial del 1,9% mensual para julio, agosto y septiembre, además del pago de dos bonos extraordinarios de $25.000, que serán abonados durante julio y agosto.
El acuerdo fue alcanzado en el marco de la negociación paritaria nacional y busca actualizar los ingresos de los trabajadores mercantiles frente al contexto económico y la evolución de la inflación.
Los salarios siguen por debajo de la línea de pobreza
Pese a la actualización salarial, la dirigente sindical sostuvo que los ingresos del sector continúan siendo insuficientes y señaló que el salario promedio ronda actualmente los $1.200.000, una cifra que, según afirmó, permanece por debajo de la línea de pobreza.
En ese contexto, remarcó que el objetivo de las negociaciones continuará siendo recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores, en un escenario donde los aumentos salariales buscan acompañar la evolución de los precios.
Preocupación por el empleo en el comercio sanjuanino
La titular del SEC San Juan también expresó su preocupación por el impacto que la caída del consumo está teniendo sobre la actividad comercial en la provincia.
Según indicó, la retracción en las ventas ya comenzó a reflejarse en cierres de sucursales, programas de retiros voluntarios y despidos en distintos supermercados y comercios sanjuaninos.
La dirigente sostuvo que el menor nivel de consumo repercute directamente sobre la estabilidad laboral del sector y advirtió que la continuidad de esta tendencia podría profundizar las dificultades para los trabajadores y las empresas dedicadas a la actividad comercial.
La secretaria general del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) de San Juan confirmó el cierre de la paritaria nacional del sector, que contempla aumentos salariales del 1,9% mensual entre julio y septiembre, además de bonos de $25.000 en julio y agosto. No obstante, advirtió que los salarios continúan por debajo de la línea de pobreza y alertó sobre el impacto de la caída del consumo en el empleo comercial.
Un aumento del 1,9% por mes y dos bonos de $25.000. En el papel parece una mejora; cuando llega la cuenta del supermercado, la calculadora suele tener otra opinión. La inflación aflojó el ritmo, pero el changuito todavía no recibió el mismo comunicado.
Desde el Sindicato de Empleados de Comercio de San Juan celebraron el cierre de la paritaria, aunque la propia negociación vino acompañada de una advertencia incómoda: un salario promedio de $1.200.000 sigue sin alcanzar para salir de la zona de pobreza. Es una carrera donde el sueldo corre con zapatillas y los precios parecen subidos a una moto.
El otro dato que preocupa está detrás de las persianas. La caída del consumo empieza a reflejarse en sucursales que bajan la actividad, programas de retiros voluntarios y despidos. Cuando la caja registra menos ventas, la primera conversación suele darse en la oficina de Recursos Humanos antes que en la vidriera.
El comercio siempre fue un termómetro de la economía cotidiana. Si la gente compra menos, el movimiento se enfría desde el kiosco hasta el hipermercado. No hace falta mirar un índice para notar cuándo los pasillos empiezan a quedarse más silenciosos.
Mientras los salarios buscan recuperar terreno y las empresas intentan sostener la actividad, el consumo sigue siendo la pieza que todos esperan ver reaccionar. Porque en Argentina una paritaria nunca termina cuando se firma. Recién ahí empieza la cuenta.