En diálogo con el programa «Todos Vivos», el asesor letrado de Gobierno, Alejandro Ferrari, brindó detalles del encuentro preliminar entre los distintos sectores del Estado para avanzar en la implementación del nuevo régimen penal juvenil en San Juan.

Ferrari destacó la respuesta de las áreas convocadas y aseguró que existió una amplia predisposición para coordinar el funcionamiento del futuro sistema. «Cuando hicimos la convocatoria no hemos recibido la más mínima resistencia ni obstrucción, para nada. Hubo un sentimiento de predisposición a que las cosas se hagan bien, sin ningún tipo de egoísmo», destacó el funcionario.

En ese sentido, remarcó el compromiso de los distintos actores involucrados: «Estamos todos comprometidos en que esto tiene que salir bien«.

Un sistema orientado a la protección y reinserción

Consultado sobre el desafío logístico e institucional que implica la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años y el esquema de penas máximas, el asesor explicó que el espíritu de la legislación nacional excede la cuestión edilicia y la aplicación de sanciones.

«Si bien la ley baja la edad de imputabilidad, también establece un régimen enfocado en un aspecto tuitivo (de protección) y busca implementar los principios de la justicia restaurativa», explicó.

Ferrari insistió en que «la finalidad del sistema no es penar al menor», aunque reconoció que la legislación contempla penas frente a delitos graves. «El objetivo de la ley es tratar de reinsertar al menor en la sociedad», afirmó.

El funcionario señaló que la implementación requerirá jueces especializados capaces de valorar cada conducta, además de la intervención del Poder Ejecutivo para disponer medidas complementarias orientadas a la reeducación y reinserción de los adolescentes alcanzados por el régimen.

La figura del supervisor

Entre las novedades previstas aparece la creación del rol del supervisor, que formará parte de la estructura encargada de intervenir durante la aplicación del nuevo sistema penal juvenil.

«Desde la policía judicial hasta los jueces, pasando por el supervisor y el personal ejecutor, todos tienen que estar especializados», advirtió el funcionario.

La coordinación entre los distintos organismos será uno de los ejes centrales de la implementación, con la necesidad de articular la actuación judicial y las herramientas que deberá aportar el Ejecutivo para garantizar tanto la respuesta frente al delito como la protección de los derechos e intereses de los menores.