La Armada Argentina informó este miércoles que las posibilidades de encontrar con vida a los dos kayakistas desaparecidos frente a Santa Teresita son “prácticamente nulas”, mientras continúa el operativo de búsqueda por agua, aire y tierra.
El contraalmirante Fernando Enrique Pérez Kühn, comandante del Área Naval Atlántica y jefe de la Base Naval Mar del Plata, explicó que las tareas se llevan adelante bajo condiciones meteorológicas adversas y confirmó que el área de rastrillaje fue ampliada.
Ingresaron al mar pese al alerta meteorológico
El lunes, alrededor de las 8.30, dos kayakistas ingresaron al mar a la altura de Santa Teresita. Previamente, ambos hombres se habían presentado en una dependencia de Prefectura Naval, donde fueron advertidos acerca de la existencia de un alerta meteorológico vigente y de la imposibilidad de navegar bajo esas condiciones.
La emergencia comenzó cuando la dependencia de Prefectura en Santa Teresita recibió una llamada telefónica de uno de los deportistas náuticos. El hombre informó que se encontraba navegando en un kayak color turquesa frente a la calle 29 de esa localidad, a más de tres kilómetros mar adentro, y que tenía dificultades para regresar a la costa.
De inmediato se desplegó un operativo de rescate. En una primera instancia, dos motos de agua de Prefectura fueron enviadas para intentar auxiliarlos, aunque no consiguieron establecer contacto con los kayakistas.
Más tarde, la Armada recibió oficialmente el pedido de Servicio de Búsqueda y Rescate (SAR) y comenzó a preparar sus unidades navales y aeronavales para sumarse al procedimiento.
Desde el inicio del operativo, las tareas se desarrollaron bajo condiciones meteorológicas adversas, con fuertes vientos y ráfagas de hasta 60 kilómetros por hora.
Un amplio operativo por aire y mar
Durante las primeras horas del martes, un avión B200 de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima realizó una búsqueda aérea sobre el sector asignado, aunque el procedimiento terminó sin resultados positivos.
Ese mismo día, desde la Base Naval Mar del Plata zarpó el patrullero ARA “Storni”, acompañado por un remolcador, con destino a la zona de búsqueda, ubicada a unas 140 millas náuticas de Mar del Plata.
Una vez en el área, el patrullero y sus embarcaciones menores desarrollaron un amplio rastrillaje durante las horas de luz. El dispositivo permitió recorrer un sector de aproximadamente 30 millas de largo, mediante calles de búsqueda separadas por cinco millas náuticas.
Pese al despliegue realizado, después de dos horas y media de rastrillaje no se encontró ningún rastro de los kayakistas.
Amplían el área de búsqueda
Las autoridades continúan con el operativo mientras se amplía la zona de rastreo y se mantienen desplegados recursos por agua, aire y tierra.
La Armada señaló que las condiciones meteorológicas continúan dificultando las tareas y advirtió que, debido al tiempo transcurrido desde la desaparición, las posibilidades de encontrar con vida a ambos hombres son “prácticamente nulas”.
La Armada Argentina informó que son “prácticamente nulas” las posibilidades de hallar con vida a los dos kayakistas desaparecidos frente a Santa Teresita. El operativo continúa por aire, mar y tierra bajo condiciones meteorológicas adversas, luego de que ambos ingresaran al agua pese a un alerta vigente y uno de ellos pidiera asistencia desde más de tres kilómetros mar adentro.
El mar frente a Santa Teresita sigue siendo escenario de un operativo que ya dejó atrás cualquier margen para el optimismo fácil. La Armada Argentina advirtió que las posibilidades de encontrar con vida a los dos kayakistas son “prácticamente nulas”, una definición tan contundente como el cuadro meteorológico que acompaña la búsqueda desde el comienzo. En este caso, la ironía tiene poco lugar: cuando el viento sopla a 60 kilómetros por hora y una llamada de auxilio llega desde más de tres kilómetros mar adentro, la naturaleza no necesita ningún recurso narrativo adicional para imponer gravedad.
Los dos hombres habían sido advertidos previamente sobre un alerta meteorológico y sobre la imposibilidad de navegar en esas condiciones. Sin embargo, ingresaron al mar el lunes por la mañana. Horas después, uno de ellos logró comunicarse para informar que estaba frente a la calle 29, en un kayak turquesa, con dificultades para regresar. Desde ese momento comenzó una carrera contra el tiempo, el viento y una superficie marítima que, a diferencia de los mapas, no respeta cuadrículas ni planes perfectamente trazados.
Prefectura desplegó motos de agua y posteriormente la Armada sumó medios navales y aeronavales. Un avión B200 recorrió la zona sin resultados positivos y el patrullero ARA “Storni” también participó del rastrillaje. El operativo se extendió por decenas de millas náuticas, con calles de búsqueda separadas de manera sistemática, porque incluso en medio de una emergencia el mar debe ser dividido en sectores para intentar encontrar dos puntos diminutos dentro de una extensión inmensa.
Las tareas continúan pese a la falta de resultados y a las condiciones adversas. El operativo mantiene desplegados recursos por agua, aire y tierra, mientras las autoridades amplían el área de rastreo. En una búsqueda de este tipo, cada hora suma dificultad y cada milla recorrida confirma la escala del desafío: localizar una embarcación pequeña en mar abierto es una tarea en la que la tecnología ayuda, pero nunca consigue achicar del todo la enormidad del escenario.