El período de mayor peligrosidad por el viento Zonda se espera durante la tarde de este jueves en San Juan, con el momento más intenso previsto entre las 16 y las 17 horas.
Las condiciones serán especialmente adversas en los sectores alcanzados por la alerta naranja, donde se esperan velocidades elevadas y ráfagas de fuerte intensidad.
«En las zonas alcanzadas por el alerta naranja el Zonda puede soplar con velocidades de entre 40 y 60 km/h y ráfagas que superarían los 90 km/h», explicaron desde el organismo nacional al justificar la alerta de este jueves.
Ráfagas intensas y fuerte cambio en las condiciones
El fenómeno estará acompañado por un abrupto ascenso de la temperatura, niveles de humedad prácticamente nulos y una marcada reducción de la visibilidad, características asociadas al ingreso del viento Zonda.
El tramo más complicado de la jornada se concentrará durante la tarde, por lo que las autoridades mantienen especial atención sobre la evolución de las condiciones meteorológicas.
Hacia la noche, el escenario comenzará a calmarse de manera paulatina. Sin embargo, todavía podrían registrarse vientos residuales con velocidades de hasta 38 kilómetros por hora.
La UNSJ trasladó las clases a la modalidad virtual
Frente al panorama previsto, la Universidad Nacional de San Juan adoptó medidas preventivas para reducir la exposición de su comunidad educativa durante las horas de mayor intensidad del fenómeno.
Siguiendo las indicaciones de Protección Civil, la institución determinó que todos sus institutos preuniversitarios dicten clases bajo modalidad virtual.
La disposición busca resguardar a estudiantes, docentes y demás integrantes de la comunidad educativa ante un evento climático que podría generar condiciones de riesgo debido a la intensidad de las ráfagas, la escasa humedad y la reducción de la visibilidad.
San Juan atravesará este jueves las horas más críticas del viento Zonda durante la tarde, con un pico previsto entre las 16 y las 17 y ráfagas que podrían superar los 90 km/h en zonas bajo alerta naranja. Ante el fenómeno, la Universidad Nacional de San Juan dispuso clases virtuales en todos sus institutos preuniversitarios como medida preventiva.
El Zonda volverá a cumplir con una de las tradiciones meteorológicas más arraigadas de San Juan: transformar una tarde aparentemente normal en una combinación de secador de pelo industrial, horno con ventilador y prueba gratuita de resistencia para todo objeto que no haya sido correctamente atornillado. El momento de mayor intensidad llegará entre las 16 y las 17, franja horaria en la que el concepto de “salir a tomar un poco de aire” podría adquirir una interpretación excesivamente literal.
En las zonas bajo alerta naranja, las ráfagas podrían superar los 90 kilómetros por hora, acompañadas por aumento de temperatura, humedad casi inexistente y reducción de la visibilidad. El paquete climático viene completo: calor repentino, tierra suspendida y viento suficiente para recordarle a cualquier maceta, cartel o reposera que la gravedad es apenas una propuesta cuando el Zonda decide participar.
La Universidad Nacional de San Juan optó por evitar experimentos y trasladó a la virtualidad las clases de sus institutos preuniversitarios. La decisión, tomada siguiendo indicaciones de Protección Civil, busca resguardar a estudiantes, docentes y al resto de la comunidad educativa. Por una jornada, entonces, la conexión más importante no será entre el aula y el pizarrón, sino entre cada estudiante y una red de internet que tendrá la responsabilidad histórica de demostrar que también sabe enfrentar fenómenos extremos.
Hacia la noche se espera que el viento comience a perder intensidad, aunque podrían persistir ráfagas residuales de hasta 38 kilómetros por hora. No será exactamente una tregua diplomática, pero al menos el Zonda empezará a retirarse después de una tarde en la que, una vez más, San Juan deberá convivir con ese visitante que nunca confirma asistencia y siempre llega moviendo los muebles.