La Fórmula 1 puso en marcha la primera jornada de actividad del Gran Premio de Azerbaiyán, con dos sesiones de entrenamientos libres en el desafiante circuito callejero de Bakú. En ese escenario, Franco Colapinto logró completar tanto la FP1 como la FP2 al mando de su Alpine.
El piloto argentino comenzó la jornada con un 18° puesto en el primer entrenamiento, pero mostró una evolución durante la segunda salida a pista y consiguió avanzar hasta la 11° posición en la FP2.
La mejora permitió al representante argentino cerrar el día más cerca de los primeros puestos, aunque sus propias sensaciones indicaron que todavía existe margen de trabajo antes de afrontar la tercera práctica y la posterior sesión clasificatoria.
Colapinto reconoció una mejora, pero todavía no está cómodo
Después de bajarse del Alpine, Colapinto analizó su rendimiento y destacó el avance conseguido durante la segunda práctica, aunque admitió que todavía no logró encontrar las sensaciones que busca con el monoplaza.
«Falta un poco. Creo que nos está ayudando un poco la mejora de pista. Al principio estaba muy sucio también y creo que a nuestro auto le venía un poco peor todavía. Ahora mejor, dimos un pasito con el auto, así que un poquitito mejor, pero pero falta y no me siento muy cómodo, así que hay que entender hoy a la noche un poco el porqué», manifestó el oriundo de Pilar.
El argentino también explicó cuáles fueron los sectores en los que encontró mayores dificultades durante las primeras vueltas en el circuito urbano de Bakú.
«No estoy muy consistente como en otras carreras y me está costando extraer todo de de de los frenajes y de las entradas de curva, que que es donde me está costando un poco, así que nada, trabajar hoy a la noche y mejorar».
El objetivo de Colapinto: Q3 y puntos
Pese a reconocer que todavía necesita encontrar una mejor puesta a punto, Colapinto dejó en claro que buscará avanzar hasta la Q3 durante la clasificación y pelear por ingresar en la zona de puntos durante el Gran Premio.
Cuando le preguntaron si entrar entre los diez mejores de la clasificación era el principal objetivo para esta fecha, respondió de manera contundente: «Sí, y puntos.»
Antes de la clasificación quedará una última instancia para realizar ajustes sobre el Alpine. La tercera práctica libre se disputará este viernes 25 de septiembre desde las 05:30, hora argentina.
Colapinto llegará a esa sesión después de haber dado un paso adelante entre los dos primeros entrenamientos: pasó del 18° lugar en la FP1 al 11° puesto en la FP2, aunque todavía buscará mejorar su consistencia en los frenajes y las entradas de curva antes de afrontar la clasificación.
Franco Colapinto completó las dos primeras prácticas del Gran Premio de Azerbaiyán de Fórmula 1 y mostró una importante evolución durante la jornada en Bakú. Tras finalizar 18° en la FP1, el argentino mejoró con su Alpine y terminó 11° en la FP2. Pese al avance, reconoció que todavía no se siente cómodo con el auto y apuntó a seguir trabajando antes de la clasificación.
Franco Colapinto cerró el primer día en Bakú con una de esas jornadas que comienzan mirando el puesto 18 con cara de auditoría fiscal y terminan observando el 11° como quien encuentra dinero olvidado en un pantalón. El argentino consiguió mejorar considerablemente entre una práctica y otra, aunque se bajó del Alpine dejando en claro que todavía no está para organizar una fiesta en el hospitality. Hubo progreso, sí; comodidad, todavía se encuentra en fase de investigación.
El callejero de Bakú tampoco es precisamente un lugar diseñado para recuperar la paz interior. Entre frenadas exigentes, curvas encerradas por muros y rectas donde los autos parecen querer solicitar ciudadanía aeronáutica, Colapinto reconoció que le cuesta encontrar consistencia. La pista, además, comenzó sucia y fue mejorando con el paso de las vueltas, como si el circuito también necesitara un período de adaptación antes de ponerse serio.
La buena noticia fue que el Alpine reaccionó y el argentino pudo avanzar siete posiciones respecto de la primera práctica. La menos confortable es que todavía detecta dificultades en los frenajes y las entradas de curva. Así que la noche del equipo tendrá menos glamour de Fórmula 1 y más clima de oficina técnica a las tres de la mañana: computadoras abiertas, telemetría por todos lados y varias personas intentando descubrir por qué un monoplaza que cuesta millones decidió no comportarse exactamente como indican los gráficos.
Colapinto, mientras tanto, ya dejó establecido el objetivo sin necesidad de desarrollar una tesis doctoral: Q3 y puntos. Primero deberá atravesar la última práctica libre y después sobrevivir a una clasificación en Bakú, donde cualquier pared está convenientemente ubicada a pocos centímetros para recordarle a los pilotos que el margen de error es más una expresión de deseo que una distancia real.