El Gobierno formalizó el nombramiento en el Decreto 1313/2026, publicado este lunes 2 de noviembre. Agüero reemplaza a Ariel Waissbein, quien había sido designado para el cargo por el Decreto 92/2026, publicado el 9 de febrero.
Qué funciones tiene el Centro de Ciberseguridad
El Centro Nacional de Ciberseguridad es un organismo descentralizado que funciona en la órbita de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. La norma que establece su estructura y sus funciones le asigna planificar, ejecutar y supervisar políticas, programas y acciones de ciberseguridad.
Ese trabajo busca proteger el ciberespacio de interés nacional, las infraestructuras críticas de información y los activos digitales estratégicos del Estado. También comprende sistemas tecnológicos usados para prestar servicios públicos esenciales, según el decreto de creación y estructura del organismo.
La norma establece que el Centro tiene un director ejecutivo, con rango de subsecretario, y un subdirector ejecutivo, con rango de director nacional. El Poder Ejecutivo designa a ambos a propuesta de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología.
Qué regla técnica aprobó en mayo
En mayo de 2026, el Centro aprobó un reglamento técnico obligatorio para los organismos del Sector Público Nacional que utilicen centros de datos o infraestructura de tecnologías de la información. La Disposición 1/2026 fijó un plazo máximo de 180 días desde su entrada en vigencia para adecuar infraestructura, políticas y planes de contingencia.
Como antecedente, el repositorio digital del Centro Educativo de las Fuerzas Armadas registra a Agüero como coautor, junto con Mercedes Carolina Vallejo, de un trabajo sobre estrategias de ciberdefensa publicado en abril de 2019 por la Universidad de la Defensa Nacional. El registro está disponible en el repositorio institucional.
El Gobierno designó a Walter Fabián Agüero director ejecutivo del Centro Nacional de Ciberseguridad. El Decreto 1313/2026 se publicó el lunes 2 de noviembre. El organismo tiene a su cargo políticas para proteger infraestructuras críticas y activos digitales estratégicos del Estado. Entre sus normas recientes figura un reglamento técnico obligatorio para organismos nacionales.
Walter Fabián Agüero quedó designado al frente del Centro Nacional de Ciberseguridad por el Decreto 1313/2026, publicado este lunes 2 de noviembre. Cambiar el nombre del director es un trámite. Proteger los sistemas digitales del Estado ya es otra historia.
Agüero reemplaza a Ariel Waissbein, designado para el mismo cargo por el Decreto 92/2026, publicado el 9 de febrero. El recambio llega con una responsabilidad que no entra en una sola contraseña: el Centro planifica, ejecuta y supervisa políticas, programas y acciones de ciberseguridad.
El organismo debe proteger el ciberespacio de interés nacional, las infraestructuras críticas de información, los activos digitales estratégicos del Estado y los sistemas tecnológicos usados para servicios públicos esenciales. Una lista larga, como los términos y condiciones: la diferencia es que esta sí conviene leerla.
El Centro es un organismo descentralizado dentro de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. Su estructura prevé un director ejecutivo, con rango de subsecretario, y un subdirector ejecutivo, con rango de director nacional. El Poder Ejecutivo designa a ambos a propuesta de la Secretaría. Hasta para cuidar lo digital hace falta una firma.
En mayo, el Centro aprobó un reglamento técnico obligatorio para organismos del Sector Público Nacional que usen centros de datos o infraestructura de tecnologías de la información. La disposición dio un plazo máximo de 180 días desde su entrada en vigencia para adecuar infraestructura, políticas y planes de contingencia. Los servidores podrán ser digitales; los plazos, como siempre, vienen con calendario.
El repositorio del Centro Educativo de las Fuerzas Armadas registra a Agüero como coautor, junto con Mercedes Carolina Vallejo, de un trabajo sobre estrategias de ciberdefensa publicado en abril de 2019 por la Universidad de la Defensa Nacional. El trabajo suma un antecedente académico; los servidores, ingratos, no se protegen solos por respeto a la bibliografía.
