El ministro de Economía, Luis Caputo, busca acelerar un gran acuerdo político con los gobernadores para fortalecer el programa económico del Gobierno, pero el ala política de La Libertad Avanza mantiene otro ritmo y demora las definiciones vinculadas con las alianzas electorales.
La frase de Karina Milei, “Tienen que ganar los dos”, pronunciada antes de su viaje a París, fue interpretada por gobernadores radicales y del PRO como una señal de cambio en la estrategia de la conducción libertaria. La expresión abrió la expectativa de acuerdos en los que tanto el Gobierno nacional como los mandatarios provinciales puedan obtener beneficios políticos.
Sin embargo, las palabras todavía no se transformaron en acuerdos concretos. La Casa Rosada no terminó de definir qué concesiones está dispuesta a realizar en materia electoral y tampoco estableció reglas claras para los gobernadores.
“Hay que trabajar primero en el acuerdo político que trae gobernabilidad y leyes. Mucho más adelante viene el acuerdo electoral y las candidaturas”, sostuvo una fuente de la Casa Rosada. Desde el karinismo plantearon otra posibilidad: “Una vez que eliminemos las PASO, vemos…”.
La reunión con los gobernadores radicales sigue demorada
A una semana de la cena realizada en la embajada argentina en París, Diego Santilli todavía no convocó a los gobernadores radicales, pese a que ese encuentro había sido anticipado. Cerca del jefe de Gabinete señalaron que durante esta semana no habría reuniones de ese tipo.
Tampoco se produjeron encuentros bilaterales destinados a avanzar en entendimientos concretos, más allá del viaje de Karina Milei a Salta, donde mantuvo gestos de acercamiento con el gobernador Gustavo Sáenz y su par de Catamarca, Raúl Jalil.
Los gobernadores, mientras tanto, mantienen sus reparos. Uno de los mandatarios de una provincia grande señaló que el Gobierno muestra una actitud diferente, pero todavía no informa si presentará candidatos propios ni cómo pretende conformar las listas.
“Nosotros pretendemos que esto se resuelva antes y no después de suspender las PASO”, sostuvo el gobernador citado.
Durante la cena en París, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, planteó una de las principales demandas de los mandatarios: “Si quieren acuerdos dejen de pelear por el último concejal”.
Caputo es uno de los funcionarios que más insiste en acelerar las conversaciones. Frente a los gobernadores, planteó que “cuanto antes” se alcance un gran acuerdo político entre la Casa Rosada y las provincias, antes podrían verse mejoras en la economía y en el humor social.
Santilli resumió la postura oficial con otra frase: “cada uno tiene que llevarse lo que necesita”.
Los acuerdos electorales, provincia por provincia
El escenario no contempla una única modalidad de alianza. En varias provincias gobernadas por el peronismo y en Córdoba, La Libertad Avanza se prepara para competir con intensidad.
En Mendoza, Alfredo Cornejo no puede aspirar a la reelección y busca definir a su sucesor. El escenario es relevante porque el gobernador tiene influencia sobre dos senadores que podrían resultar determinantes para la suspensión de las PASO.
Luis Petri, respaldado por el resultado que obtuvo en 2025 y por su relación con Javier Milei, pretende competir. Sin embargo, según el análisis del escenario interno del oficialismo, el exministro de Defensa no cuenta con la simpatía de los Menem.
Neuquén también representa un distrito sensible para el oficialismo. Allí tiene peso Nadia Márquez, senadora cercana a Karina Milei, mientras Figueroa anticipó que buscará adelantar las elecciones provinciales todo lo posible, posiblemente hasta febrero.
En Santa Fe, Maximiliano Pullaro ya transmitió a Santilli su respaldo a la suspensión de las PASO. La posibilidad que se analiza es que La Libertad Avanza no presente candidato a gobernador.
La reunión pendiente con los gobernadores de la UCR resulta central para la suspensión de las PASO. Sin los diez senadores radicales no existe una base suficiente para comenzar a definir los votos necesarios.
En Chaco se da por encaminada una coalición electoral con Leandro Zdero. También avanzan conversaciones para posibles alianzas con Rogelio Frigerio, en Entre Ríos; Marcelo Orrego, en San Juan; Claudio Poggi, en San Luis; e Ignacio Torres, en Chubut.
Salta continúa siendo una incógnita. Allí todavía no está definido el futuro de la senadora libertaria Emilia Orozco y existen versiones diferentes dentro del espacio oficialista.
La economía como telón de fondo de la negociación política
Los acuerdos con los gobernadores también están atravesados por la situación económica. El equipo de Caputo considera que un entendimiento político podría fortalecer el programa y enviar una señal de sustentabilidad a los actores económicos.
El ala política, en cambio, teme que la evolución de la economía real dificulte el armado de alianzas. Los analistas consultados en el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyectaron una contracción del PBI del 1% en el tercer trimestre de 2026, lo que implicaría una recesión técnica.
En la Casa Rosada, de todos modos, esperan una recuperación durante los últimos meses del año y se apoyan en una leve mejora de la recaudación registrada en septiembre.
El resultado de las elecciones en Brasil también tuvo impacto político sobre Milei. El triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta fue acompañado por una baja del riesgo país y un repunte de las acciones argentinas al comienzo de la semana.
El Presidente interpretó el resultado como una señal favorable para los espacios de derecha de la región y reforzó su convicción sobre el rumbo de su administración.
Caputo, por su parte, aseguró que considera que Milei ganará “en cualquier circunstancia” y, al referirse a la posibilidad de un frente opositor amplio, sostuvo: “Me importa tres pitos quién está enfrente. Por mí se puede juntar Kicillof con toda la oposición: van a perder por paliza igual”.
Sin embargo, el ministro aclaró posteriormente que procura mantenerse al margen de las definiciones electorales y que sus opiniones políticas las transmite a Karina Milei dentro de la mesa política.
La interna oficialista y el escenario en el Congreso
Patricia Bullrich también ocupa un lugar particular dentro del oficialismo. La ministra viene reclamando “más velocidad” para que la estabilidad macroeconómica se traduzca en resultados concretos para la economía real.
En paralelo, Bullrich comenzó a mostrar mayor autonomía política. En el Foro IDEA tuvo una exposición que fue interpretada como un posicionamiento propio de cara al futuro y, recientemente, anunció que votará en contra del pliego de Susana Pernas, candidata a fiscal propuesta por el Poder Ejecutivo.
Dentro del bullrichismo consideran que la exministra podría buscar una candidatura a la vicepresidencia si Milei mantiene posibilidades de reelección, o posicionarse para sucederlo en caso de que el Presidente no continúe en el poder.
Mientras tanto, Santiago Caputo y Martín Menem protagonizaron un gesto de acercamiento dentro de la interna libertaria. Caputo compartió en X un video de Menem en defensa de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
El oficialismo también deberá enfrentar en los próximos días una agenda legislativa compleja. La Casa Rosada busca neutralizar la sesión opositora prevista para el 15 de octubre, en la que se pretende avanzar contra el DNU 70/2023 y tratar otros temas que incomodan al Gobierno.
Entre ellos se encuentra la Ley de Tierras, además de iniciativas vinculadas con morosidad y discapacidad. Menem ofreció a los aliados una alternativa para incorporar un régimen de venta de tierras a extranjeros dentro del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La Corte Suprema también podría intervenir en la discusión sobre el capítulo de tierras del DNU 70/2023. Una organización ambientalista de Bariloche, Árbol de Pie, pidió que su planteo sea tratado de manera separada del expediente de los excombatientes del CECIM.
El máximo tribunal convocó a dos conjueces para completar su integración ante la falta de unanimidad entre sus integrantes. El voto favorable de uno de ellos podría modificar el escenario judicial de la Ley de Tierras.
En el Congreso, mientras tanto, oficialismo y oposición buscan los votos de diputados y senadores referenciados en distintos gobernadores. Cordobeses, misioneros, salteños, catamarqueños y tucumanos aparecen entre los bloques que pueden inclinar la balanza.
Para el Gobierno, la tarea sería más sencilla si los acuerdos con los gobernadores estuvieran consolidados. Pero la definición sobre las alianzas electorales todavía sigue pendiente y la Casa Rosada deberá resolver cuánto está dispuesta a ceder para conseguir los votos que necesita.
El ministro de Economía, Luis Caputo, busca acelerar un acuerdo político con los gobernadores para fortalecer el programa económico, pero la conducción política de La Libertad Avanza demora las definiciones electorales. Mientras avanzan las negociaciones por la suspensión de las PASO, el oficialismo evalúa alianzas provincia por provincia y enfrenta un escenario económico más complejo, con expectativas de contracción del PBI.
“Cuanto antes” quiere Luis Caputo el acuerdo con los gobernadores. El problema es que en la Casa Rosada el reloj económico marca una hora y el político parece funcionar con pilas de otro tamaño.
El ministro de Economía quiere cerrar entendimientos para darle gobernabilidad al programa económico, mientras el ala política de La Libertad Avanza todavía mira la letra chica electoral como quien revisa un contrato antes de firmarlo: primero hay que saber quién pone la firma, quién se queda con la lapicera y, sobre todo, quién aparece en la lista.
Karina Milei dejó una frase que sonó a cambio de estrategia: “Tienen que ganar los dos”. Los gobernadores entendieron que podía haber una nueva lógica de negociación, pero cuando bajaron de la Torre Eiffel se encontraron con la vieja pregunta argentina: ¿y el acuerdo dónde está?
Santilli todavía no convocó a los gobernadores radicales, las alianzas provincia por provincia siguen abiertas y la suspensión de las PASO necesita votos que no aparecen mágicamente por compartir una cena en París. Mientras tanto, Caputo pide velocidad porque cree que un acuerdo político puede ayudar a mejorar las expectativas económicas.
El mapa tampoco es sencillo: Mendoza, Neuquén, Santa Fe, San Juan, Chaco, Entre Ríos, San Luis y Chubut tienen negociaciones diferentes, con candidatos, gobernadores y senadores que no necesariamente responden a la misma calculadora.
Y mientras todos hacen cuentas electorales, el REM proyecta una contracción del PBI del 1% en el tercer trimestre de 2026. La política quiere cerrar el Excel de 2027; la economía todavía está tratando de abrir el de 2026.
El Gobierno quiere ganar las elecciones, ordenar el Congreso y sostener el programa económico. Todo al mismo tiempo, porque aparentemente una sola dificultad por vez era demasiado sencillo.