La Cámara de Diputados sesionará este miércoles desde las 12 para tratar un extenso temario que incluye la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la Ley de Inocencia Fiscal II, el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Singapur y el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes con Estados Unidos.
La Libertad Avanza buscará reunir el quórum de 129 diputados y avanzar con las iniciativas impulsadas por el Gobierno. La sesión fue convocada para el mediodía y se prevé una jornada de al menos 15 horas de debate.
El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, reunió a los jefes de los bloques este miércoles a las 10.30 para definir el desarrollo de la sesión.
La Ley Joaquín se sumó al temario
Además de los proyectos impulsados por el oficialismo, el temario contempla iniciativas de la oposición dialoguista para declarar a distintas ciudades del país como capitales nacionales. Entre ellas están la declaración de Buenos Aires como Capital Nacional del Teatro, impulsada por la diputada del Pro Antonela Giampieri, y la de Chivilcoy como Capital Nacional del Coleccionismo, promovida por el diputado del MID Eduardo Falcone.
Tras la reunión de la Mesa Política en Casa Rosada, Menem incorporó también la Ley Joaquín, un proyecto de Unión por la Patria que lleva el nombre de Joaquín Stefano Gatto, el chico de 12 años que murió en enero de este año en Junín de los Andes después de que le cayera encima un arco de fútbol.
“Este proyecto es para cuidar el juego de los chicos. Se trata de medidas de seguridad obligatorias para evitar muertes y accidentes en los lugares donde los pibes y pibas tienen que jugar”, declaró la diputada camporista Liliana Potenza durante una reunión de la Comisión de Deportes, junto a los padres del menor, Serena y Adrián Gatto.
El oficialismo había acompañado el proyecto durante esa instancia del debate. La diputada Silvana Giudici sostuvo: “nos comprometimos con Serena y Adrián desde el inicio. Joaquín tenía 12 años cuando murió aplastado por un arco de futbol sin amarre en Junín de los Andes. Hoy dimos dictamen por unanimidad”.
El oficialismo busca respaldo para el quórum
La Libertad Avanza espera abrir el recinto con 129 diputados y avanzar con sus iniciativas con el respaldo del Pro, la UCR, el MID y fuerzas provinciales.
Desde Provincias Unidas, el espacio que lidera la santafesina Gisela Scaglia, anticiparon su respaldo a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Sin embargo, existen cuestionamientos a los cambios en la Ley de Inocencia Fiscal y los diputados cordobeses de ese espacio no acompañarían el proyecto.
Unión por la Patria, en tanto, se opone a las iniciativas de la Casa Rosada y buscará que las comisiones de Diputados discutan los proyectos vinculados al sobreendeudamiento de las familias argentinas y a la prórroga de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
El socialismo, a través de Esteban Paulón, y sectores de la Coalición Cívica tienen la misma intención.
Qué propone la reforma del Banco Central
El proyecto establece un régimen legal destinado a garantizar la independencia funcional y financiera del Banco Central. También fija como misión principal la preservación del valor de la moneda y elimina mecanismos de financiamiento monetario del sector público.
Entre los principales cambios, elimina la posibilidad de que el ministro de Economía participe con voz en las reuniones del Directorio del BCRA. También deroga los adelantos transitorios y prohíbe al organismo otorgar préstamos al Estado nacional, las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios.
Además, el Banco Central no podrá adquirir títulos emitidos por el Estado nacional al momento
La Cámara de Diputados sesionará este miércoles desde las 12 para debatir la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la Ley de Inocencia Fiscal II y acuerdos internacionales, entre otros proyectos. La Libertad Avanza busca reunir 129 diputados para abrir el recinto, mientras la oposición pretende incorporar iniciativas sobre sobreendeudamiento familiar y discapacidad.
129 diputados necesitan estar sentados para que empiece la sesión y el Congreso se prepara para una jornada que puede superar las 15 horas. La Libertad Avanza llega con reforma del Banco Central, Inocencia Fiscal II y acuerdos internacionales; la oposición, con sus propios proyectos bajo el brazo. El menú legislativo tiene algo de bodegón: hay para todos, pero nadie quiere pagar la misma cuenta.
Martín Menem amplió el temario después de la reunión de la Mesa Política en Casa Rosada y sumó la Ley Joaquín, mientras los bloques negocian apoyos y objeciones. El recinto queda así convertido en una suerte de Tetris político: hay que acomodar 129 piezas y esperar que ninguna decida levantarse antes de tiempo.
El oficialismo confía en el respaldo del Pro, la UCR, el MID y fuerzas provinciales para garantizar el quórum y avanzar con sus proyectos. Provincias Unidas anticipó su apoyo a la reforma del BCRA, aunque algunos de sus integrantes cuestionan la Inocencia Fiscal y los diputados cordobeses no acompañarían esa iniciativa.
Del otro lado, Unión por la Patria busca discutir el sobreendeudamiento de las familias y extender la Emergencia en Discapacidad. Socialistas y sectores de la Coalición Cívica comparten esa intención, porque en Diputados la palabra “consenso” suele aparecer justo cuando empiezan las diferencias.
La reforma del Banco Central propone limitar el financiamiento al Estado, reforzar la independencia del organismo y concentrar su misión en preservar el valor de la moneda. La Inocencia Fiscal, por su parte, deja afuera de sus beneficios a funcionarios públicos de alta responsabilidad, legisladores, magistrados y otros integrantes de organismos estatales.
También aparecen en el temario el acuerdo comercial entre el Mercosur y Singapur y el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes con Estados Unidos. Este último tiene una reserva sobre uno de sus capítulos, por lo que, si Diputados lo aprueba, deberá regresar al Senado.
Quince horas de debate, varias leyes, alianzas cambiantes y 129 bancas como primer obstáculo. El Congreso se prepara para otra jornada en la que hasta llegar a la votación ya parece una disciplina olímpica.