El Gobierno nacional analiza la posibilidad de decretar un asueto o un feriado luego de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. Desde la Casa Rosada indicaron que la medida permanece en evaluación y forma parte de los preparativos para un eventual recibimiento de la Selección argentina, independientemente del resultado del encuentro.
Según trascendió, el Ejecutivo trabajó en distintos escenarios para organizar el regreso del plantel, aunque todavía espera definiciones de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y de los propios jugadores respecto de la modalidad que podrían tener los festejos.
El antecedente de Qatar 2022
Como referencia inmediata, el Gobierno tomó lo ocurrido tras la consagración en el Mundial de Qatar 2022, cuando la administración de Alberto Fernández decretó feriado nacional el martes 20 de diciembre, dos días después de la final, para facilitar el recibimiento del seleccionado campeón.
No obstante, desde Balcarce 50 aclararon que aquella experiencia funciona únicamente como antecedente y que todavía no se resolvió si, en caso de avanzar con una medida similar, será mediante un feriado nacional o un asueto administrativo. La diferencia es que el feriado alcanza al sector público y privado, mientras que el asueto puede limitarse exclusivamente a organismos estatales.
Seguridad y organización del operativo
En paralelo, el Ejecutivo inició contactos con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para diseñar un eventual operativo de seguridad ante una posible celebración masiva. Entre los lugares analizados figuran Plaza de Mayo y los alrededores de la Casa Rosada, aunque la decisión final dependerá de la voluntad del plantel.
Otro aspecto aún sin resolver es el aeropuerto de llegada de la delegación. El Gobierno trabaja junto a la Policía de Seguridad Aeroportuaria para definir el operativo, ya que un arribo por Ezeiza o por Aeroparque implicaría distintos esquemas de cortes de tránsito, corredores seguros y puntos de concentración de hinchas.
En caso de que el plantel aterrice en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, también será necesaria la coordinación con la Policía bonaerense para garantizar la seguridad durante el traslado.
Además, la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) fue incorporada al diseño preventivo del operativo con el objetivo de analizar posibles escenarios de concentración masiva y coordinar acciones entre las distintas fuerzas de seguridad.
El vínculo con la AFA y la decisión final
En cuanto a la relación con la AFA, desde el Gobierno reconocieron que todavía no definieron cómo formalizarán el ofrecimiento para que la Selección pueda utilizar el balcón de la Casa Rosada. A pesar de las diferencias políticas existentes entre la administración nacional y Claudio «Chiqui» Tapia, aseguraron que esa situación no interferirá con la organización del eventual recibimiento.
La postura oficial también contempla que, si los jugadores deciden saludar desde la Casa Rosada, no habrá presencia de funcionarios nacionales. El presidente Javier Milei manifestó que el eventual festejo deberá tener como únicos protagonistas al plantel y a los hinchas.
Mientras tanto, el Gobierno evitó anticipar una decisión sobre el asueto o el feriado y reiteró que cualquier medida dependerá del resultado deportivo, la fecha de regreso de la Selección argentina y el esquema definitivo de celebración que finalmente se acuerde con la AFA.
El Gobierno nacional analiza decretar un asueto o un feriado tras la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. La medida forma parte de los preparativos para un eventual recibimiento de la Selección argentina y aún depende del resultado del partido, del regreso del plantel y de la modalidad de los festejos que se acuerde con la AFA.
Un país entero todavía no sabe si al día siguiente trabaja, pero ya empezó a discutir dónde se estaciona el micro de la Selección. El Gobierno puso sobre la mesa la posibilidad de un asueto o un feriado antes de que ruede la última pelota de la final del Mundial.
La logística avanza como si fuera un casamiento donde todavía falta confirmar que los novios dijeron que sí. Hay reuniones, operativos, posibles recorridos y hasta un balcón reservado por las dudas. Es el equivalente institucional a sacar la parrilla antes de comprar la carne.
La experiencia de Qatar 2022 aparece como el manual de consulta. Aquella vez hubo feriado nacional para acompañar los festejos del seleccionado campeón y las imágenes de millones de personas copando las calles quedaron archivadas como uno de los mayores desafíos logísticos de los últimos años. Ahora, el Gobierno toma ese antecedente, aunque aclara que todavía no hay una decisión tomada.
Mientras tanto, distintos organismos ya afinan detalles. Seguridad, inteligencia, fuerzas federales y autoridades porteñas analizan escenarios que dependen de una variable tan sencilla como impredecible: qué pasa durante noventa minutos —o algunos más— frente a España. Porque organizar una celebración multitudinaria no se improvisa, aunque tampoco conviene anunciarla antes de tiempo.
También sigue abierta la conversación con la AFA sobre el eventual uso del balcón de la Casa Rosada. La idea oficial es que, si finalmente ocurre, los únicos protagonistas sean los jugadores y los hinchas. La política, al menos por un rato, promete quedarse abajo. En la Argentina hay pocas cosas tan difíciles como separar el fútbol de todo lo demás. Pero se intenta.
El calendario todavía no cambió. El operativo, en cambio, ya empezó a jugar la final.