En una jornada marcada por la emoción y el reconocimiento, familiares, excombatientes y autoridades despidieron este domingo a **Rubén Rada**, exsoldado combatiente de Malvinas, expresidente del Centro de Ex Soldados Combatientes de Rosario y presidente de la Federación de Veteranos de Guerra de la provincia de Santa Fe.
El velatorio se realizó en la sede de la Gobernación de Santa Fe, ubicada frente a la plaza San Martín, donde decenas de personas se acercaron para acompañar a la familia y rendir homenaje a quien fue considerado uno de los principales referentes de la causa Malvinas en la provincia.
Desde temprano, la presencia de excombatientes fue visible en los alrededores del edificio. El camión del Centro de Ex Soldados Combatientes de Rosario, acompañado por su tradicional cocina de campaña, formó parte de una escena atravesada por símbolos vinculados a las Islas Malvinas. Los vehículos estacionados en la zona también reflejaban ese sentimiento, con imágenes alusivas a la soberanía argentina.
El líder de los veteranos santafesinos
Quienes participaron de la despedida destacaron el rol de Rada dentro del movimiento de veteranos. A mediados de la década del noventa asumió la presidencia del Centro de Rosario y, según sus compañeros, impulsó una nueva etapa de organización y trabajo por la memoria de Malvinas.
«Fue un trabajador incansable. Estoy seguro que los veteranos de todo el país algo le deben a él», expresó el veterano de guerra Miguel Ángel Gelman.
Excombatientes de distintas localidades y provincias viajaron para acompañar la despedida. Entre lágrimas, abrazos y recuerdos compartieron anécdotas sobre viajes, encuentros y las acciones impulsadas por Rada para sostener la causa Malvinas.
«Esto es lo que logró Rubén: la unión entre nosotros. Vino gente de todos lados», expresaron durante el encuentro.
Otros compañeros recordaron su capacidad de liderazgo y su papel dentro de la organización. «Él llegó y ordenó todo. Lo buscamos para que sea el presidente porque veíamos que era un gran líder y eso era lo que necesitábamos como organización. Él abría puertas», señalaron.
La bandera de Malvinas y su último orgullo
Uno de los momentos más significativos para los veteranos fue la aparición de la bandera con la consigna «Las Malvinas son argentinas» que la Selección Argentina mostró luego del triunfo ante Inglaterra durante el Mundial 2026.
Rada había dedicado gran parte de su vida a transmitir la importancia de mantener viva la memoria sobre Malvinas y había señalado la necesidad de que las nuevas generaciones continuaran ese camino.
“La lucha continúa y parte muy importante de esa lucha es continuar el camino, sembrando. Somos personas que nos vamos a ir, un día no vamos a estar más. Por eso hacemos hincapié en la educación: la llama de la memoria la tiene que llevar adelante la educación argentina”, había expresado Rada en una entrevista realizada un año antes.
El actual presidente del Centro de Ex Combatientes de Rosario, Claudino Chamorro, destacó el significado que tuvo para Rada ver esa imagen de la Selección. «Estos días fueron muy emotivos. Los que estábamos en frente de las instituciones decíamos que era un partido, que no debíamos comparar lo que fue la guerra. Pero por dentro de cada uno de nosotros estaba algo muy emotivo e histórico», afirmó.
Durante el homenaje, Chamorro también dedicó unas palabras al dirigente fallecido: «Quédate tranquilo hermano, tu legado va a estar vigente. Tu lucha no fue en vano. Deciles a nuestros héroes que nos esperen, que ya nos encontraremos. Te deben estar necesitando, por eso te llamaron».
Un homenaje con autoridades y familiares
La despedida reunió además a representantes de distintos sectores políticos y autoridades provinciales y municipales. Participaron el intendente de Rosario, Pablo Javkin; el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; el exgobernador Omar Perotti; el diputado nacional Agustín Rossi y el senador provincial Ciro Seisas.
Adolfo “Fito” Schweighofer, presidente del Centro Ex Combatientes de Malvinas en Santa Fe, destacó la dificultad de ocupar el lugar que deja Rada y propuso que una calle de Rosario lleve su nombre.
«Va a ser difícil para nosotros sentarnos en esa butaca. Está todo dicho por la presencia de las autoridades actuales y pasadas. Nos deja el orgullo de haberlo acompañado», expresó.
La familia también acompañó la jornada y resaltó la diferencia entre el hombre público y el hombre del hogar. «Para nosotros él es Rubén, padre, marido. El que nos hacía asados. Pero empezamos a ver las muestras de cariño en las redes y vemos esto, toda esta gente acá y nos llena de emoción», contó la madre de sus hijos.
En las escaleras de la Gobernación quedó una bandera celeste y blanca firmada por Arteón con la frase: «Quién dijo que los que se van no vuelven». La despedida de Rubén Rada dejó una ausencia profunda entre los veteranos, aunque sus compañeros remarcaron que su principal enseñanza continuará vigente: la memoria y la lucha por Malvinas siguen adelante.
Rubén Rada, exsoldado combatiente de Malvinas y presidente de la Federación de Veteranos de Guerra de Santa Fe, fue despedido este domingo por familiares, excombatientes y autoridades en la sede de la Gobernación provincial. Falleció a los 63 años y dejó un fuerte legado de lucha por la memoria, la soberanía y la unidad de los veteranos.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Una despedida, cientos de abrazos y una bandera que volvió a reunir a quienes durante décadas defendieron la memoria de Malvinas. Rubén Rada murió a los 63 años y consiguió algo que no todos los dirigentes logran: que quienes fueron a despedirlo no hablaran solamente de una persona, sino de una causa.
La sede de la Gobernación de Santa Fe quedó convertida en una especie de punto de encuentro donde la tristeza compartió espacio con el orgullo. Afuera, vehículos con imágenes de las Islas Malvinas y una cocina de campaña recordaban que la historia de estos hombres no se escribe solamente en los libros, también se estaciona en la vereda un domingo helado.
Los veteranos llegaron desde distintos lugares para despedir al hombre que muchos definieron como líder. Rada fue el dirigente que, desde la década del noventa, empujó una organización que necesitaba rumbo, como quien acomoda un barco después de una tormenta: sin prometer mares tranquilos, pero evitando que todos remen para lados distintos.
Su bandera fue la memoria. La misma que apareció días antes en manos de la Selección Argentina tras el triunfo ante Inglaterra y que, para los veteranos, tuvo un significado especial porque Rada alcanzó a verla. La historia le regaló una última postal antes del adiós, como si el archivo de Malvinas hubiera decidido cerrar una página con una firma propia.
Las autoridades llegaron, los discursos aparecieron y las propuestas para homenajearlo comenzaron a circular. Pero el reconocimiento más fuerte fue el de sus compañeros: esos abrazos largos que no necesitan protocolo, porque hay despedidas donde el cargo queda afuera y solamente queda el legado.
Rubén Rada dejó una silla vacía en la mesa de los veteranos. El problema es que algunas sillas vienen con historia incluida y no entran en ningún depósito.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
En una jornada marcada por la emoción y el reconocimiento, familiares, excombatientes y autoridades despidieron este domingo a **Rubén Rada**, exsoldado combatiente de Malvinas, expresidente del Centro de Ex Soldados Combatientes de Rosario y presidente de la Federación de Veteranos de Guerra de la provincia de Santa Fe.
El velatorio se realizó en la sede de la Gobernación de Santa Fe, ubicada frente a la plaza San Martín, donde decenas de personas se acercaron para acompañar a la familia y rendir homenaje a quien fue considerado uno de los principales referentes de la causa Malvinas en la provincia.
Desde temprano, la presencia de excombatientes fue visible en los alrededores del edificio. El camión del Centro de Ex Soldados Combatientes de Rosario, acompañado por su tradicional cocina de campaña, formó parte de una escena atravesada por símbolos vinculados a las Islas Malvinas. Los vehículos estacionados en la zona también reflejaban ese sentimiento, con imágenes alusivas a la soberanía argentina.
El líder de los veteranos santafesinos
Quienes participaron de la despedida destacaron el rol de Rada dentro del movimiento de veteranos. A mediados de la década del noventa asumió la presidencia del Centro de Rosario y, según sus compañeros, impulsó una nueva etapa de organización y trabajo por la memoria de Malvinas.
«Fue un trabajador incansable. Estoy seguro que los veteranos de todo el país algo le deben a él», expresó el veterano de guerra Miguel Ángel Gelman.
Excombatientes de distintas localidades y provincias viajaron para acompañar la despedida. Entre lágrimas, abrazos y recuerdos compartieron anécdotas sobre viajes, encuentros y las acciones impulsadas por Rada para sostener la causa Malvinas.
«Esto es lo que logró Rubén: la unión entre nosotros. Vino gente de todos lados», expresaron durante el encuentro.
Otros compañeros recordaron su capacidad de liderazgo y su papel dentro de la organización. «Él llegó y ordenó todo. Lo buscamos para que sea el presidente porque veíamos que era un gran líder y eso era lo que necesitábamos como organización. Él abría puertas», señalaron.
La bandera de Malvinas y su último orgullo
Uno de los momentos más significativos para los veteranos fue la aparición de la bandera con la consigna «Las Malvinas son argentinas» que la Selección Argentina mostró luego del triunfo ante Inglaterra durante el Mundial 2026.
Rada había dedicado gran parte de su vida a transmitir la importancia de mantener viva la memoria sobre Malvinas y había señalado la necesidad de que las nuevas generaciones continuaran ese camino.
“La lucha continúa y parte muy importante de esa lucha es continuar el camino, sembrando. Somos personas que nos vamos a ir, un día no vamos a estar más. Por eso hacemos hincapié en la educación: la llama de la memoria la tiene que llevar adelante la educación argentina”, había expresado Rada en una entrevista realizada un año antes.
El actual presidente del Centro de Ex Combatientes de Rosario, Claudino Chamorro, destacó el significado que tuvo para Rada ver esa imagen de la Selección. «Estos días fueron muy emotivos. Los que estábamos en frente de las instituciones decíamos que era un partido, que no debíamos comparar lo que fue la guerra. Pero por dentro de cada uno de nosotros estaba algo muy emotivo e histórico», afirmó.
Durante el homenaje, Chamorro también dedicó unas palabras al dirigente fallecido: «Quédate tranquilo hermano, tu legado va a estar vigente. Tu lucha no fue en vano. Deciles a nuestros héroes que nos esperen, que ya nos encontraremos. Te deben estar necesitando, por eso te llamaron».
Un homenaje con autoridades y familiares
La despedida reunió además a representantes de distintos sectores políticos y autoridades provinciales y municipales. Participaron el intendente de Rosario, Pablo Javkin; el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; el exgobernador Omar Perotti; el diputado nacional Agustín Rossi y el senador provincial Ciro Seisas.
Adolfo “Fito” Schweighofer, presidente del Centro Ex Combatientes de Malvinas en Santa Fe, destacó la dificultad de ocupar el lugar que deja Rada y propuso que una calle de Rosario lleve su nombre.
«Va a ser difícil para nosotros sentarnos en esa butaca. Está todo dicho por la presencia de las autoridades actuales y pasadas. Nos deja el orgullo de haberlo acompañado», expresó.
La familia también acompañó la jornada y resaltó la diferencia entre el hombre público y el hombre del hogar. «Para nosotros él es Rubén, padre, marido. El que nos hacía asados. Pero empezamos a ver las muestras de cariño en las redes y vemos esto, toda esta gente acá y nos llena de emoción», contó la madre de sus hijos.
En las escaleras de la Gobernación quedó una bandera celeste y blanca firmada por Arteón con la frase: «Quién dijo que los que se van no vuelven». La despedida de Rubén Rada dejó una ausencia profunda entre los veteranos, aunque sus compañeros remarcaron que su principal enseñanza continuará vigente: la memoria y la lucha por Malvinas siguen adelante.
Rubén Rada, exsoldado combatiente de Malvinas y presidente de la Federación de Veteranos de Guerra de Santa Fe, fue despedido este domingo por familiares, excombatientes y autoridades en la sede de la Gobernación provincial. Falleció a los 63 años y dejó un fuerte legado de lucha por la memoria, la soberanía y la unidad de los veteranos.
Una despedida, cientos de abrazos y una bandera que volvió a reunir a quienes durante décadas defendieron la memoria de Malvinas. Rubén Rada murió a los 63 años y consiguió algo que no todos los dirigentes logran: que quienes fueron a despedirlo no hablaran solamente de una persona, sino de una causa.
La sede de la Gobernación de Santa Fe quedó convertida en una especie de punto de encuentro donde la tristeza compartió espacio con el orgullo. Afuera, vehículos con imágenes de las Islas Malvinas y una cocina de campaña recordaban que la historia de estos hombres no se escribe solamente en los libros, también se estaciona en la vereda un domingo helado.
Los veteranos llegaron desde distintos lugares para despedir al hombre que muchos definieron como líder. Rada fue el dirigente que, desde la década del noventa, empujó una organización que necesitaba rumbo, como quien acomoda un barco después de una tormenta: sin prometer mares tranquilos, pero evitando que todos remen para lados distintos.
Su bandera fue la memoria. La misma que apareció días antes en manos de la Selección Argentina tras el triunfo ante Inglaterra y que, para los veteranos, tuvo un significado especial porque Rada alcanzó a verla. La historia le regaló una última postal antes del adiós, como si el archivo de Malvinas hubiera decidido cerrar una página con una firma propia.
Las autoridades llegaron, los discursos aparecieron y las propuestas para homenajearlo comenzaron a circular. Pero el reconocimiento más fuerte fue el de sus compañeros: esos abrazos largos que no necesitan protocolo, porque hay despedidas donde el cargo queda afuera y solamente queda el legado.
Rubén Rada dejó una silla vacía en la mesa de los veteranos. El problema es que algunas sillas vienen con historia incluida y no entran en ningún depósito.