El Gobierno nacional comenzó este jueves las gestiones para organizar el recibimiento de la Selección argentina tras su participación en el Mundial 2026, sin importar el resultado de la final que disputará este domingo frente a España.
Luego de la clasificación ante Inglaterra, el presidente Javier Milei volvió a plantear la posibilidad de que el plantel sea recibido en la Casa Rosada para compartir la celebración con el público.
El mandatario afirmó que la prioridad será respetar la decisión de los futbolistas respecto de la forma en que deseen festejar y sostuvo que el Estado dispondrá los recursos necesarios para garantizar un evento seguro.
«Claramente que acá el punto es el modo en que los jugadores quieran festejar, respetarles el modo en que quieran festejar, y nosotros vamos a armar todos los dispositivos como para que ellos puedan festejar tranquilos y que sea una fiesta total, sin manchas», expresó Milei.
Además, agregó: «Obviamente, si la voluntad de los jugadores fuera disponer de la Casa Rosada, yo he dicho que la Casa Rosada está a disposición de los jugadores».
Primeros contactos con la AFA
La planificación comenzó la semana pasada, luego del triunfo de Argentina sobre Suiza, cuando el Ministerio de Seguridad inició el análisis de distintos escenarios ante una eventual llegada del plantel al país.
Tras la clasificación a la final, el Ejecutivo avanzó con las primeras reuniones para definir el operativo destinado a garantizar el traslado del equipo y el reconocimiento público a la Albiceleste.
En ese contexto, se realizaron contactos con autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), organismo que coordina actualmente la agenda del seleccionado.
«Ya comienzan hoy las primeras reuniones, la idea es tener ya todo listo y que después decidan los jugadores si quieren venir a la Casa Rosada. Caso contrario, nos acomodaremos a lo que ellos quieran y lo organizamos», indicaron desde el Gobierno.
Las alternativas que analiza Seguridad
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, destacó el impacto que tiene la Selección en la sociedad y remarcó que esperan la definición del plantel.
«Es un ejemplo de Argentina, es todo lo que está bien. Estamos esperando la decisión de los jugadores respecto de lo que quieran hacer».
Consultado sobre la posibilidad de repetir un recorrido en micro, como ocurrió en celebraciones anteriores, Santilli señaló que se trata de una alternativa que permanece en evaluación.
Sin embargo, desde el área de Seguridad consideran que esa opción implica mayores riesgos debido a la gran cantidad de personas que podría congregar.
Según explicaron fuentes oficiales, un eventual recibimiento del plantel podría requerir traslados en helicóptero, amplios perímetros de seguridad y medidas preventivas para evitar incidentes durante los festejos.
La decisión quedará en manos del plantel
Más allá de las alternativas que prepara el Gobierno, la definición sobre cómo será la celebración dependerá exclusivamente de los jugadores y del cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni.
Argentina disputará este domingo la final del Mundial 2026 frente a España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con el objetivo de defender el título obtenido en Qatar 2022 y sumar una nueva estrella a su historia.
El Gobierno nacional comenzó a organizar el operativo para recibir a la Selección argentina tras la final del Mundial 2026 frente a España. La planificación contempla distintas alternativas de celebración, incluida la Casa Rosada, aunque la decisión final dependerá de los jugadores y del cuerpo técnico. El objetivo es garantizar un festejo seguro, independientemente del resultado del encuentro.
La Casa Rosada ya está lista. Falta un detalle menor: que los jugadores quieran ir. Mientras la pelota todavía no rodó en la final, el operativo para recibir a la Selección empezó a moverse con la velocidad de un trámite que, por una vez, parece haber encontrado la ventanilla correcta.
La escena tiene algo de clásico argentino. Es como reservar el salón antes de que lleguen los invitados y discutir dónde va la torta cuando todavía no terminó el partido. La diferencia es que acá no se debate si habrá sándwiches de miga o gaseosa tibia: se habla de helicópteros, perímetros de seguridad y millones de personas con ganas de salir a la calle.
El Gobierno asegura que el festejo será el que elijan los jugadores. Una frase que, en un país donde siempre alguien quiere decidir por el resto, suena casi revolucionaria. Si prefieren la Casa Rosada, estará abierta. Si eligen otro recorrido, el operativo se adaptará. La logística intenta correr detrás de una decisión que todavía no existe, como quien imprime las invitaciones antes de saber si habrá casamiento.
Mientras tanto, las reuniones avanzan con la AFA y los equipos de Seguridad afinan escenarios. El recuerdo de celebraciones anteriores obliga a pensar en cada detalle: micros, accesos, helicópteros y cordones para contener una multitud que probablemente convierta cualquier recorrido en una marea celeste y blanca.
Todo ocurre antes de la final, como si el país quisiera tener preparado el álbum antes de sacar la foto. Después vendrá el resultado. Y recién entonces se sabrá si el itinerario termina en la Casa Rosada, en otro punto de Buenos Aires o donde decida un plantel que todavía tiene un partido por jugar. Porque en Argentina hasta los festejos llevan planificación anticipada. El fixture puede esperar; el operativo nunca.