Los policías que participaron del procedimiento ocurrido durante los festejos en Maipú quedaron bajo investigación de la Inspección General de Seguridad (IGS) y podrían recibir sanciones que van desde una suspensión hasta la exoneración de la fuerza.
Desde el organismo de control informaron que los efectivos son investigados por un posible exceso en el ejercicio de sus funciones. Además, indicaron que tienen menos de cinco años de antigüedad en la Policía de Mendoza y que, hasta el momento, no registran antecedentes administrativos por episodios de características similares.
La eventual sanción dependerá del avance del expediente, las pruebas incorporadas y los argumentos que presenten los policías en el marco de su derecho de defensa. En caso de comprobarse un uso desproporcionado de la fuerza, las medidas disciplinarias podrían ir desde una suspensión temporal hasta la exoneración, considerada la sanción más grave dentro de la estructura policial.
La investigación comenzó tras la difusión de los videos
La intervención de la IGS se inició luego de que se viralizaran videos del operativo realizado el domingo por la tarde en la intersección de Caseros y Carril Maza, en Maipú. Las imágenes generaron cuestionamientos por la forma en que los uniformados redujeron y detuvieron a tres personas durante los festejos por el subcampeonato de la Selección argentina.
Según la versión difundida por el Ministerio de Seguridad, el conflicto comenzó cuando un grupo de simpatizantes interrumpía la circulación vehicular y los policías les solicitaron que despejaran la calzada para evitar accidentes.
En ese contexto, una joven de 20 años habría agredido a una auxiliar policial. Luego se habrían sumado otras dos personas, de 28 y 21 años. De acuerdo con el parte oficial, el joven de 21 años habría golpeado con un parlante al coordinador del operativo y provocado una herida cortante en la cabeza.
Los tres involucrados fueron reducidos, detenidos y trasladados a una dependencia policial. La causa penal quedó en manos de la Oficina Fiscal de Maipú, mientras que la Unidad Investigativa Departamental realizó las actuaciones correspondientes.
El operativo también dejó policías heridos
El incidente dejó además tres policías lesionados, quienes fueron atendidos en la Clínica Francesa.
Una auxiliar de 30 años sufrió politraumatismos y lesiones en una mano. Un oficial principal de 41 años recibió dos puntos de sutura por un corte en la ceja derecha, mientras que un auxiliar de 26 años presentó politraumatismos, traumatismo de cráneo y una herida cortante en la zona frontal.
La investigación administrativa continuará con la evaluación de los registros disponibles y las declaraciones correspondientes para determinar si la actuación policial se ajustó a los protocolos vigentes.
Tres policías de Mendoza quedaron bajo investigación de la Inspección General de Seguridad por el procedimiento realizado durante los festejos de la Selección argentina en Maipú. Los efectivos, con menos de cinco años de antigüedad y sin antecedentes similares, podrían enfrentar sanciones que van desde una suspensión hasta la exoneración si se comprueba un uso desproporcionado de la fuerza.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Una detención que debía terminar con un acta terminó abriendo un expediente: tres policías de Mendoza quedaron bajo la lupa y podrían pasar de custodiar la calle a explicar cada segundo del operativo frente a la Inspección General de Seguridad.
El procedimiento en Maipú, ocurrido durante los festejos por la Selección argentina, dejó una escena que parece escrita por un guionista con exceso de café: patrulleros, festejos, videos virales y una investigación administrativa para reconstruir qué pasó realmente.
Los efectivos tienen menos de cinco años en la fuerza y no cuentan con antecedentes por hechos similares. Ahora el expediente deberá determinar si actuaron dentro de los protocolos o si la intervención cruzó esa delgada línea donde una reducción deja de ser procedimiento y empieza a ser problema.
La IGS analizará las imágenes difundidas, los informes oficiales y la defensa de los policías involucrados. La escala de consecuencias tiene varios escalones: desde una suspensión temporal hasta la sanción más grave dentro de la estructura policial, la exoneración.
Mientras la Justicia avanza por un carril y la investigación interna por otro, el operativo que nació entre banderas y festejos terminó convertido en un trámite administrativo con más vueltas que una fila de banco un lunes por la mañana.
En Argentina, hasta la celebración necesita protocolo: a veces la fiesta termina y empieza el expediente.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Los policías que participaron del procedimiento ocurrido durante los festejos en Maipú quedaron bajo investigación de la Inspección General de Seguridad (IGS) y podrían recibir sanciones que van desde una suspensión hasta la exoneración de la fuerza.
Desde el organismo de control informaron que los efectivos son investigados por un posible exceso en el ejercicio de sus funciones. Además, indicaron que tienen menos de cinco años de antigüedad en la Policía de Mendoza y que, hasta el momento, no registran antecedentes administrativos por episodios de características similares.
La eventual sanción dependerá del avance del expediente, las pruebas incorporadas y los argumentos que presenten los policías en el marco de su derecho de defensa. En caso de comprobarse un uso desproporcionado de la fuerza, las medidas disciplinarias podrían ir desde una suspensión temporal hasta la exoneración, considerada la sanción más grave dentro de la estructura policial.
La investigación comenzó tras la difusión de los videos
La intervención de la IGS se inició luego de que se viralizaran videos del operativo realizado el domingo por la tarde en la intersección de Caseros y Carril Maza, en Maipú. Las imágenes generaron cuestionamientos por la forma en que los uniformados redujeron y detuvieron a tres personas durante los festejos por el subcampeonato de la Selección argentina.
Según la versión difundida por el Ministerio de Seguridad, el conflicto comenzó cuando un grupo de simpatizantes interrumpía la circulación vehicular y los policías les solicitaron que despejaran la calzada para evitar accidentes.
En ese contexto, una joven de 20 años habría agredido a una auxiliar policial. Luego se habrían sumado otras dos personas, de 28 y 21 años. De acuerdo con el parte oficial, el joven de 21 años habría golpeado con un parlante al coordinador del operativo y provocado una herida cortante en la cabeza.
Los tres involucrados fueron reducidos, detenidos y trasladados a una dependencia policial. La causa penal quedó en manos de la Oficina Fiscal de Maipú, mientras que la Unidad Investigativa Departamental realizó las actuaciones correspondientes.
El operativo también dejó policías heridos
El incidente dejó además tres policías lesionados, quienes fueron atendidos en la Clínica Francesa.
Una auxiliar de 30 años sufrió politraumatismos y lesiones en una mano. Un oficial principal de 41 años recibió dos puntos de sutura por un corte en la ceja derecha, mientras que un auxiliar de 26 años presentó politraumatismos, traumatismo de cráneo y una herida cortante en la zona frontal.
La investigación administrativa continuará con la evaluación de los registros disponibles y las declaraciones correspondientes para determinar si la actuación policial se ajustó a los protocolos vigentes.
Tres policías de Mendoza quedaron bajo investigación de la Inspección General de Seguridad por el procedimiento realizado durante los festejos de la Selección argentina en Maipú. Los efectivos, con menos de cinco años de antigüedad y sin antecedentes similares, podrían enfrentar sanciones que van desde una suspensión hasta la exoneración si se comprueba un uso desproporcionado de la fuerza.
Una detención que debía terminar con un acta terminó abriendo un expediente: tres policías de Mendoza quedaron bajo la lupa y podrían pasar de custodiar la calle a explicar cada segundo del operativo frente a la Inspección General de Seguridad.
El procedimiento en Maipú, ocurrido durante los festejos por la Selección argentina, dejó una escena que parece escrita por un guionista con exceso de café: patrulleros, festejos, videos virales y una investigación administrativa para reconstruir qué pasó realmente.
Los efectivos tienen menos de cinco años en la fuerza y no cuentan con antecedentes por hechos similares. Ahora el expediente deberá determinar si actuaron dentro de los protocolos o si la intervención cruzó esa delgada línea donde una reducción deja de ser procedimiento y empieza a ser problema.
La IGS analizará las imágenes difundidas, los informes oficiales y la defensa de los policías involucrados. La escala de consecuencias tiene varios escalones: desde una suspensión temporal hasta la sanción más grave dentro de la estructura policial, la exoneración.
Mientras la Justicia avanza por un carril y la investigación interna por otro, el operativo que nació entre banderas y festejos terminó convertido en un trámite administrativo con más vueltas que una fila de banco un lunes por la mañana.
En Argentina, hasta la celebración necesita protocolo: a veces la fiesta termina y empieza el expediente.