La jornada financiera comenzó con una fuerte tensión en Estados Unidos que se extendió hacia los mercados internacionales, aunque el escenario logró descomprimirse cerca del cierre tras las declaraciones de representantes estadounidenses e iraníes sobre la posibilidad de abrir un diálogo en torno al estrecho de Ormuz.
Durante los momentos de mayor incertidumbre, el precio del petróleo superó los USD 90 por barril y llevó a los operadores a revisar sus proyecciones sobre inflación y tasas de interés. La posterior moderación de las tensiones permitió una recuperación de los activos de mayor riesgo.
Los bonos argentinos lideraron la mejora regional
La Argentina sintió el alivio principalmente en el mercado de deuda soberana. Los bonos emitidos bajo legislación extranjera registraron una suba promedio del 0,4% y se ubicaron entre los de mejor desempeño de la región.
La mejora permitió que el riesgo país descendiera tres unidades, equivalente a una baja del 0,7%, y terminara la jornada en 416 puntos básicos.
Los títulos con vencimiento en 2030 concentraron la mayor demanda. El movimiento se produjo en un contexto marcado por la apreciación del dólar frente a las principales monedas internacionales y por el descenso del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense al 4,55%, como consecuencia del aumento de sus precios.
La atención de los inversores también se concentró en el canje de bonos dollar linked impulsado por el Tesoro, instrumentos utilizados como cobertura frente a una eventual devaluación.
El título que será canjeado es el D31L6, con vencimiento a fin de julio y un monto de USD 538 millones a valor nominal. El precio del dólar aplicable será determinado con el cierre del Mercado Libre de Cambios del martes 28 de julio.
Como alternativas, el Tesoro ofrece un bono vinculado al dólar con vencimiento a fines de agosto y el TZVD8, que vence el 15 de diciembre de 2028. El objetivo es evitar una concentración de pagos al cierre del mes y extender los plazos de vencimiento.
La consultora F2, dirigida por Andrés Reschini, detectó una mayor tranquilidad en las operaciones de cobertura. El informe señaló que “en futuros el volumen fue de 631.132 contratos que es superior a los 343.694 previos y, sin embargo, sigue mostrando tendencia declinante. En interés abierto selló la cuarta jornada consecutiva con desarme neto. Si bien, entre las cuatro acumulan una caída en el interés abierto de USD 59,6 millones, no dejan de ser una señal de calma”.
El Banco Central compró USD 32 millones
En el Mercado Libre de Cambios se negociaron USD 582 millones. En ese escenario, el Banco Central compró USD 32 millones y elevó sus reservas internacionales hasta los USD 48.807 millones.
La autoridad monetaria acumuló adquisiciones por USD 1.476 millones durante julio. Por su parte, el dólar mayorista aumentó $3, equivalente a un 0,2%, y cerró en $1.481.
En el segmento financiero, el dólar MEP retrocedió siete pesos, un 0,5%, y terminó en $1.512. El contado con liquidación disminuyó $3,30, equivalente a un 0,2%, hasta los $1.572,76.
El dólar “blue”, en cambio, aumentó diez pesos y cerró en $1.540. Con ese movimiento dejó de ser la cotización más baja entre las principales alternativas disponibles en el mercado.
El desempeño del comercio exterior contribuyó a reducir la demanda de cobertura cambiaria. El saldo comercial de junio alcanzó los USD 2.109 millones.
La consultora F2 destacó que “el acumulado para la primera mitad de año en dólares constantes es el mejor desde 2009”.
Subieron la soja y el maíz en Chicago
Las noticias positivas también llegaron desde el mercado agrícola de Chicago, donde avanzaron las cotizaciones de la soja y el maíz.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario, “el maíz encontró impulso en el clima más seco en el Medio Oeste de Estados Unidos, la demanda externa reflejada en licitaciones de Corea del Sur y la incertidumbre sobre los embarques del Mar Negro. La soja también avanzó por la preocupación climática en Estados Unidos, sumado a nuevas compras chinas de poroto estadounidense y el apoyo del contexto geopolítico en Medio Oriente sobre el mercado energético”.
La soja aumentó un 1,10% y alcanzó los USD 450 por tonelada. El maíz, en tanto, avanzó cuatro dólares, equivalente a una suba del 1,4%, y cerró en USD 271,65 por tonelada.
Los bonos argentinos lideraron las mejoras de la región y el riesgo país bajó a 416 puntos, luego de que se moderara la tensión internacional por el estrecho de Ormuz. El Banco Central compró USD 32 millones, los dólares financieros retrocedieron y el Tesoro avanzó con un canje de deuda vinculada al tipo de cambio.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Los mercados comenzaron la jornada convencidos de que el estrecho de Ormuz estaba a pocos titulares de convertirse en el estrecho de la paciencia mundial. El petróleo superó los USD 90, el dólar se fortaleció y los operadores revisaron sus proyecciones de inflación y tasas con la velocidad de quien descubre que su plan financiero dependía de que ninguna potencia volviera a discutir cerca de un oleoducto.
Las declaraciones de representantes de Estados Unidos e Irán sobre un posible diálogo lograron descomprimir el escenario cerca del cierre. Alcanzó con mencionar la palabra negociación para que los bonos argentinos reaccionaran como si hubieran recibido un mensaje tranquilizador del universo. Los títulos soberanos subieron, el riesgo país bajó a 416 puntos y, por algunas horas, la Argentina fue uno de los alumnos destacados de la región, fenómeno financiero que conviene fotografiar antes de que alguien modifique las condiciones del examen.
En el mercado cambiario, el Banco Central compró USD 32 millones, mientras el dólar mayorista avanzó apenas tres pesos. El MEP y el contado con liquidación retrocedieron, pero el “blue” subió a $1.540 y dejó de ser la alternativa más barata. Hasta el mercado informal perdió su antigua ventaja competitiva, prueba de que ninguna institución argentina está a salvo de una reconversión empresarial inesperada.
El Tesoro, mientras tanto, intenta canjear un bono dollar linked por USD 538 millones para evitar que todos los vencimientos lleguen juntos a fin de mes con la organización de una delegación que descubre en el aeropuerto que olvidó los pasaportes. A la calma cambiaria se sumaron la soja y el maíz, impulsados en Chicago. Entre bonos, granos y reservas, la jornada terminó ofreciendo señales positivas, aunque los mercados conservaron su costumbre de celebrar con un ojo puesto en Ormuz y el otro sobre la cotización del dólar.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La jornada financiera comenzó con una fuerte tensión en Estados Unidos que se extendió hacia los mercados internacionales, aunque el escenario logró descomprimirse cerca del cierre tras las declaraciones de representantes estadounidenses e iraníes sobre la posibilidad de abrir un diálogo en torno al estrecho de Ormuz.
Durante los momentos de mayor incertidumbre, el precio del petróleo superó los USD 90 por barril y llevó a los operadores a revisar sus proyecciones sobre inflación y tasas de interés. La posterior moderación de las tensiones permitió una recuperación de los activos de mayor riesgo.
Los bonos argentinos lideraron la mejora regional
La Argentina sintió el alivio principalmente en el mercado de deuda soberana. Los bonos emitidos bajo legislación extranjera registraron una suba promedio del 0,4% y se ubicaron entre los de mejor desempeño de la región.
La mejora permitió que el riesgo país descendiera tres unidades, equivalente a una baja del 0,7%, y terminara la jornada en 416 puntos básicos.
Los títulos con vencimiento en 2030 concentraron la mayor demanda. El movimiento se produjo en un contexto marcado por la apreciación del dólar frente a las principales monedas internacionales y por el descenso del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense al 4,55%, como consecuencia del aumento de sus precios.
La atención de los inversores también se concentró en el canje de bonos dollar linked impulsado por el Tesoro, instrumentos utilizados como cobertura frente a una eventual devaluación.
El título que será canjeado es el D31L6, con vencimiento a fin de julio y un monto de USD 538 millones a valor nominal. El precio del dólar aplicable será determinado con el cierre del Mercado Libre de Cambios del martes 28 de julio.
Como alternativas, el Tesoro ofrece un bono vinculado al dólar con vencimiento a fines de agosto y el TZVD8, que vence el 15 de diciembre de 2028. El objetivo es evitar una concentración de pagos al cierre del mes y extender los plazos de vencimiento.
La consultora F2, dirigida por Andrés Reschini, detectó una mayor tranquilidad en las operaciones de cobertura. El informe señaló que “en futuros el volumen fue de 631.132 contratos que es superior a los 343.694 previos y, sin embargo, sigue mostrando tendencia declinante. En interés abierto selló la cuarta jornada consecutiva con desarme neto. Si bien, entre las cuatro acumulan una caída en el interés abierto de USD 59,6 millones, no dejan de ser una señal de calma”.
El Banco Central compró USD 32 millones
En el Mercado Libre de Cambios se negociaron USD 582 millones. En ese escenario, el Banco Central compró USD 32 millones y elevó sus reservas internacionales hasta los USD 48.807 millones.
La autoridad monetaria acumuló adquisiciones por USD 1.476 millones durante julio. Por su parte, el dólar mayorista aumentó $3, equivalente a un 0,2%, y cerró en $1.481.
En el segmento financiero, el dólar MEP retrocedió siete pesos, un 0,5%, y terminó en $1.512. El contado con liquidación disminuyó $3,30, equivalente a un 0,2%, hasta los $1.572,76.
El dólar “blue”, en cambio, aumentó diez pesos y cerró en $1.540. Con ese movimiento dejó de ser la cotización más baja entre las principales alternativas disponibles en el mercado.
El desempeño del comercio exterior contribuyó a reducir la demanda de cobertura cambiaria. El saldo comercial de junio alcanzó los USD 2.109 millones.
La consultora F2 destacó que “el acumulado para la primera mitad de año en dólares constantes es el mejor desde 2009”.
Subieron la soja y el maíz en Chicago
Las noticias positivas también llegaron desde el mercado agrícola de Chicago, donde avanzaron las cotizaciones de la soja y el maíz.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario, “el maíz encontró impulso en el clima más seco en el Medio Oeste de Estados Unidos, la demanda externa reflejada en licitaciones de Corea del Sur y la incertidumbre sobre los embarques del Mar Negro. La soja también avanzó por la preocupación climática en Estados Unidos, sumado a nuevas compras chinas de poroto estadounidense y el apoyo del contexto geopolítico en Medio Oriente sobre el mercado energético”.
La soja aumentó un 1,10% y alcanzó los USD 450 por tonelada. El maíz, en tanto, avanzó cuatro dólares, equivalente a una suba del 1,4%, y cerró en USD 271,65 por tonelada.
Los bonos argentinos lideraron las mejoras de la región y el riesgo país bajó a 416 puntos, luego de que se moderara la tensión internacional por el estrecho de Ormuz. El Banco Central compró USD 32 millones, los dólares financieros retrocedieron y el Tesoro avanzó con un canje de deuda vinculada al tipo de cambio.
Los mercados comenzaron la jornada convencidos de que el estrecho de Ormuz estaba a pocos titulares de convertirse en el estrecho de la paciencia mundial. El petróleo superó los USD 90, el dólar se fortaleció y los operadores revisaron sus proyecciones de inflación y tasas con la velocidad de quien descubre que su plan financiero dependía de que ninguna potencia volviera a discutir cerca de un oleoducto.
Las declaraciones de representantes de Estados Unidos e Irán sobre un posible diálogo lograron descomprimir el escenario cerca del cierre. Alcanzó con mencionar la palabra negociación para que los bonos argentinos reaccionaran como si hubieran recibido un mensaje tranquilizador del universo. Los títulos soberanos subieron, el riesgo país bajó a 416 puntos y, por algunas horas, la Argentina fue uno de los alumnos destacados de la región, fenómeno financiero que conviene fotografiar antes de que alguien modifique las condiciones del examen.
En el mercado cambiario, el Banco Central compró USD 32 millones, mientras el dólar mayorista avanzó apenas tres pesos. El MEP y el contado con liquidación retrocedieron, pero el “blue” subió a $1.540 y dejó de ser la alternativa más barata. Hasta el mercado informal perdió su antigua ventaja competitiva, prueba de que ninguna institución argentina está a salvo de una reconversión empresarial inesperada.
El Tesoro, mientras tanto, intenta canjear un bono dollar linked por USD 538 millones para evitar que todos los vencimientos lleguen juntos a fin de mes con la organización de una delegación que descubre en el aeropuerto que olvidó los pasaportes. A la calma cambiaria se sumaron la soja y el maíz, impulsados en Chicago. Entre bonos, granos y reservas, la jornada terminó ofreciendo señales positivas, aunque los mercados conservaron su costumbre de celebrar con un ojo puesto en Ormuz y el otro sobre la cotización del dólar.