El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona entra este jueves en una instancia decisiva con el inicio de los alegatos. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro comenzará a escuchar los argumentos de fiscales, querellas y defensas después de 45 audiencias y más de 70 testimonios durante la etapa de prueba.
Los primeros en exponer serán los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, quienes dispondrán de hasta cuatro horas para desarrollar la acusación y explicar qué responsabilidad atribuyen a los profesionales que atendieron a Maradona durante sus últimos días.
El tribunal está integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Luego será el turno de las querellas y, finalmente, de los abogados de los siete acusados que continúan en el proceso. Cada una de las partes contará con un máximo de tres horas para presentar sus argumentos.
Después de los alegatos, los magistrados deberán analizar las posiciones expuestas antes de avanzar hacia una resolución sobre la responsabilidad penal de los imputados.
Qué dijeron los acusados antes del inicio de los alegatos
Antes de esta etapa, Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, Nancy Forlini y Pedro Di Spagna brindaron sus últimas declaraciones.
Luque negó haber sido el médico clínico a cargo de la internación domiciliaria y sostuvo que coordinaba distintos aspectos de la atención. También afirmó que Maradona murió como consecuencia de un evento cardíaco súbito e imprevisible.
Cosachov también rechazó haber sido la médica tratante. Explicó que había evaluado la posibilidad de una internación en una clínica psiquiátrica, aunque señaló que el ingreso debía ser voluntario.
Además, reconoció que no había leído previamente el acta de externación que firmó junto a Luque y otras personas.
Forlini, coordinadora de Swiss Medical, explicó que recibía y autorizaba órdenes médicas y aseguró que Cosachov le había indicado que ella y Luque eran los médicos tratantes.
Di Spagna, por su parte, afirmó que había sido convocado para elaborar un informe y sostuvo que sus indicaciones tenían carácter de sugerencias. “Ponerme en el rol de médico tratante es indignante”, expresó.
Los siete acusados y la postura de la fiscalía
Junto a Luque, Cosachov, Forlini y Di Spagna continúan acusados el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermeros Mariano Perroni.
Los siete enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual.
La fiscalía sostiene que distintas decisiones y omisiones adoptadas durante la atención de Maradona influyeron en su muerte.
Las defensas, en cambio, plantean que el exfutbolista sufrió un cuadro cardíaco imposible de anticipar o evitar.
La etapa que definirá el futuro de los acusados
Con el inicio de los alegatos, el proceso entra en su tramo final. Fiscales y querellas intentarán sostener la responsabilidad penal de los imputados, mientras que las defensas buscarán demostrar que no existió una conducta que permita atribuirles penalmente la muerte de Maradona.
Una vez concluidas las exposiciones, los jueces avanzarán hacia la deliberación y el veredicto, que definirá el futuro judicial de los siete acusados.
La instancia llega después de meses de debate, decenas de testimonios y una extensa producción de prueba destinada a reconstruir las circunstancias de la atención médica que recibió Diego Maradona antes de su muerte.
El juicio por la muerte de Diego Maradona entra en una etapa decisiva con el inicio de los alegatos, tras 45 audiencias y más de 70 testimonios. Fiscales, querellas y defensas expondrán sus argumentos ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro antes de que los jueces avancen hacia el veredicto sobre los siete acusados.
Después de 45 audiencias, más de 70 testimonios y una cantidad de versiones suficiente como para llenar varias temporadas de una serie judicial, el juicio por la muerte de Diego Maradona llegó finalmente al momento en que cada parte debe ordenar el rompecabezas y explicarle al tribunal por qué su lectura de los hechos es la correcta. Los alegatos comienzan este jueves y, a partir de ahí, el expediente abandona el terreno de la acumulación de pruebas para entrar en el territorio más delicado: el de las conclusiones.
Los fiscales abrirán la ronda con hasta cuatro horas para sostener la acusación. Después vendrán las querellas y, finalmente, las defensas de los siete imputados. Es decir, una extensa maratón jurídica en la que cada palabra importa y donde nadie querrá descubrir, justo al final, que el argumento central estaba perdido entre una montaña de pericias, testimonios y declaraciones cruzadas.
La discusión gira en torno a una pregunta central: si las decisiones y omisiones de quienes atendieron a Maradona influyeron en su muerte o si el desenlace fue consecuencia de un evento cardíaco que no podía anticiparse ni evitarse. La fiscalía sostiene una cosa; las defensas, la otra. En el medio quedan los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, que tendrán que convertir meses de debate en una resolución concreta.
Antes de los alegatos, varios acusados volvieron a hablar. Leopoldo Luque negó haber sido el médico clínico responsable de la internación domiciliaria. Agustina Cosachov también rechazó haber ocupado el rol de médica tratante. Nancy Forlini explicó su intervención desde Swiss Medical y Pedro Di Spagna fue todavía más enfático: “Ponerme en el rol de médico tratante es indignante”. En este juicio, aparentemente, uno de los asuntos más importantes consiste en determinar quién era responsable de qué en una atención donde demasiados actores aseguran no haber ocupado el lugar que la acusación les atribuye.
Ahora viene la instancia en la que ya no alcanza con describir lo sucedido: hay que convencer. Después de los alegatos, el tribunal deliberará y llegará el veredicto que definirá el futuro judicial de los siete acusados. Tras años de investigación y meses de juicio, el expediente entra en esa zona donde la narrativa termina y empieza la sentencia.
