El Gobierno de Mendoza promulgó este jueves el nuevo Régimen Especial Penal Juvenil, que adapta la legislación provincial a la Ley Nacional 27.801 y establece el procedimiento que deberá seguir la Justicia ante delitos cometidos por adolescentes desde los 14 años.
El nuevo esquema regula el proceso completo, desde la aprehensión del adolescente hasta el cumplimiento de una eventual condena, y establece herramientas específicas para abordar estos casos dentro del sistema judicial.
Fiscales y jueces especializados
Uno de los puntos centrales del régimen es la incorporación de fiscales y jueces especializados en materia penal juvenil. De esta manera, los casos que involucren a adolescentes estarán a cargo de funcionarios con competencias específicas para intervenir en este tipo de procesos.
La normativa establece un procedimiento particular para los adolescentes alcanzados por el régimen, con distintas etapas y mecanismos destinados a garantizar el desarrollo del proceso judicial.
Justicia restaurativa y seguimiento socioeducativo
Entre las herramientas contempladas por el nuevo sistema se encuentran los mecanismos de justicia restaurativa. Esta modalidad busca incorporar alternativas dentro del proceso penal juvenil, además de la respuesta estrictamente sancionatoria.
El régimen también contempla seguimiento socioeducativo, con mecanismos destinados a acompañar el proceso de los adolescentes durante las distintas etapas previstas por la normativa.
Otro de los aspectos incluidos es un régimen progresivo para el cumplimiento de las penas, que establece diferentes etapas en función de la evolución del cumplimiento de las medidas dispuestas por la Justicia.
Un procedimiento específico para adolescentes desde los 14 años
La puesta en vigencia del nuevo régimen implica la adecuación de la normativa provincial a la Ley Nacional 27.801. A partir de esta implementación, Mendoza cuenta con un esquema específico para abordar judicialmente los delitos atribuidos a adolescentes desde los 14 años.
El sistema establece reglas para cada instancia del proceso y contempla tanto la intervención de los órganos judiciales especializados como los mecanismos de seguimiento posteriores.
De esta manera, el nuevo Régimen Especial Penal Juvenil incorpora una estructura específica para el tratamiento de los casos de adolescentes en conflicto con la ley penal, con herramientas de justicia restaurativa, acompañamiento socioeducativo y un régimen progresivo para el cumplimiento de las penas.
Mendoza puso en vigencia este jueves el nuevo Régimen Especial Penal Juvenil, que adapta la legislación provincial a la Ley Nacional 27.801. El sistema establece un procedimiento específico para adolescentes desde los 14 años involucrados en delitos e incorpora fiscales y jueces especializados, justicia restaurativa y seguimiento socioeducativo durante el cumplimiento de las medidas y penas.
Mendoza ya tiene un nuevo Régimen Penal Juvenil. Desde los 14 años, los adolescentes que sean acusados de cometer delitos quedan alcanzados por un esquema específico, con jueces y fiscales especializados y un recorrido judicial diseñado especialmente para ellos.
El sistema también incorpora justicia restaurativa y seguimiento socioeducativo. Porque la Justicia decidió que, además de determinar qué pasó, había que armar todo un circuito institucional para que cada etapa tenga su correspondiente funcionario, expediente y mecanismo de seguimiento.
El nuevo régimen regula el camino completo, desde la aprehensión hasta el cumplimiento de una eventual condena. Es decir, no deja demasiados casilleros sin completar: hay reglas para el comienzo, reglas para el proceso y reglas para cuando llega el momento de cumplir la sanción.
La provincia adapta así su legislación a la Ley Nacional 27.801 y pone en marcha un esquema que busca combinar la respuesta penal con herramientas de reinserción y acompañamiento. La justicia restaurativa aparece como una de las novedades del sistema, junto con un régimen progresivo para el cumplimiento de las penas.
También habrá seguimiento socioeducativo, porque en este sistema la condena no termina necesariamente cuando se dicta la sentencia: hay todo un después que también queda bajo regulación.
Así, Mendoza estrena un régimen que intenta ordenar una materia especialmente sensible con especialistas, etapas definidas y mecanismos de seguimiento. El expediente juvenil, ahora, viene con manual de instrucciones.