Marcelo Alejandro Heber Pelegri, exmarido de la actriz venezolana Grecia Colmenares, fue detenido en España el pasado 6 de mayo en el marco de una causa por presunta estafa millonaria que tramita en San Isidro. Tras el arresto, la Justicia argentina avanzó con el pedido de extradición para que el imputado sea trasladado al país.
La investigación está a cargo de la fiscal Cecilia Chaieb, titular de la UFI de San Isidro, y apunta a supuestas maniobras vinculadas con negocios de licencias de artistas internacionales y venta de productos promocionales.
La captura internacional y el pedido de extradición
Según la documentación judicial incorporada al expediente, Pelegri “fue detenido en territorio español el día seis del mes de mayo del año en curso”. A partir de esa detención, la Justicia resolvió “librar exhorto diplomático” para solicitar su extradición a la Argentina.
La resolución, firmada el 7 de mayo de 2026, sostuvo además que previamente se había ordenado “su detención y su captura internacional en orden al delito de estafa (art. 172 del C.P.)”.
En otro tramo del expediente se resolvió “ordenar la detención de Marcelo Alejandro Heber Pelegri y su captura internacional por sospechar que participó como coautor penalmente responsable en los hechos materia de investigación”.
Fuentes vinculadas a la causa señalaron que Pelegri no se habría presentado a cinco indagatorias internacionales fijadas para los días 22, 24, 26 y 28 de abril y 6 de mayo. En ese contexto, la fiscalía consideró que existía riesgo de fuga y posible entorpecimiento de la investigación.
La denuncia por supuestos negocios con artistas
La denunciante, Nora Kriesghaber, declaró que conoció a Pelegri a través de Facebook y que luego él le propuso participar de supuestos negocios vinculados a pulseras promocionadas con licencias de artistas internacionales.
De acuerdo con su testimonio, el acusado habría utilizado presuntos vínculos con celebridades para captar inversores. “Me mostraba audios, chats, fotos y negocios reales con Ricky Martin. Yo veía que el negocio existía y confié”, sostuvo la mujer.
Kriesghaber aseguró haber entregado dinero y bienes provenientes de una herencia familiar para financiar el emprendimiento. “Esas pulseras que se vendieron se confeccionaron con todo el dinero que yo invertí, que terminó siendo arriba de 500.000 dólares porque también se llevaron lingotes de oro”, señaló.
El reclamo de la denunciante
Según la denuncia, la operatoria incluía contratos firmados, promesas de rentabilidad mensual y participación en ventas de productos comercializados en España.
La denunciante afirmó que, una vez iniciado el negocio, fue bloqueada y excluida de las operaciones vinculadas al emprendimiento. “Cuando sale el negocio, él me bloquea de todos lados, nunca me devuelve el dinero y me deja fuera del negocio”, denunció.
La causa continúa bajo investigación en San Isidro, mientras avanza el trámite para lograr la extradición de Pelegri desde España. El expediente busca determinar si existieron maniobras delictivas, cuál fue el recorrido del dinero denunciado y qué responsabilidades podrían corresponder a los involucrados.
<p>Marcelo Alejandro Heber Pelegri, exmarido de Grecia Colmenares, fue detenido en España el 6 de mayo en el marco de una causa por presunta estafa millonaria. La Justicia argentina avanzó con el pedido de extradición, mientras la fiscalía de San Isidro investiga supuestas maniobras vinculadas a licencias de artistas internacionales y productos promocionales.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La historia parece escrita por un guionista que mezcló farándula, tribunales, billeteras digitales del drama y una promesa comercial con pulseras internacionales en una misma licuadora judicial. Marcelo Alejandro Heber Pelegri, exmarido de Grecia Colmenares, fue detenido en España y ahora la Justicia argentina intenta traerlo de vuelta, no precisamente para una alfombra roja, sino para responder en una causa por presunta estafa millonaria.
El expediente tiene todos los ingredientes de una novela de tarde, pero con menos música incidental y más exhorto diplomático: una denunciante que asegura haber conocido al acusado por Facebook, supuestos negocios con licencias de artistas internacionales, promesas de rentabilidad, más de 500 mil dólares invertidos y hasta lingotes de oro provenientes de una herencia familiar. En cualquier otro país sería un caso judicial; en América Latina también es, inevitablemente, un spin-off emocional de la televisión abierta.
Según la denuncia, Pelegri habría utilizado supuestos vínculos con celebridades para atraer inversores y darle brillo de backstage internacional a un emprendimiento que prometía ganancias. El problema, siempre según la acusación, llegó cuando la denunciante dijo haber sido bloqueada y apartada de las operaciones. La confianza, que ya venía caminando por una cornisa con zapatos de gala, habría terminado cayendo directo al expediente.
La Justicia de San Isidro ordenó la captura internacional y ahora avanza con el pedido de extradición. En el medio, la fiscalía sostiene que existía riesgo de fuga y posible entorpecimiento de la investigación, una combinación que en lenguaje tribunalicio equivale a prender todas las luces del tablero y pedir que nadie toque nada hasta que lleguen los papeles.
Por ahora, Pelegri está detenido en España y la causa sigue su curso. La novela judicial recién entra en una etapa clave: la de separar los hechos comprobados de las promesas brillantes, los contratos, las capturas de pantalla, los audios, las fotos con famosos y esa vieja fantasía de que una oportunidad demasiado perfecta no termine convertida en una denuncia demasiado real.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Marcelo Alejandro Heber Pelegri, exmarido de la actriz venezolana Grecia Colmenares, fue detenido en España el pasado 6 de mayo en el marco de una causa por presunta estafa millonaria que tramita en San Isidro. Tras el arresto, la Justicia argentina avanzó con el pedido de extradición para que el imputado sea trasladado al país.
La investigación está a cargo de la fiscal Cecilia Chaieb, titular de la UFI de San Isidro, y apunta a supuestas maniobras vinculadas con negocios de licencias de artistas internacionales y venta de productos promocionales.
La captura internacional y el pedido de extradición
Según la documentación judicial incorporada al expediente, Pelegri “fue detenido en territorio español el día seis del mes de mayo del año en curso”. A partir de esa detención, la Justicia resolvió “librar exhorto diplomático” para solicitar su extradición a la Argentina.
La resolución, firmada el 7 de mayo de 2026, sostuvo además que previamente se había ordenado “su detención y su captura internacional en orden al delito de estafa (art. 172 del C.P.)”.
En otro tramo del expediente se resolvió “ordenar la detención de Marcelo Alejandro Heber Pelegri y su captura internacional por sospechar que participó como coautor penalmente responsable en los hechos materia de investigación”.
Fuentes vinculadas a la causa señalaron que Pelegri no se habría presentado a cinco indagatorias internacionales fijadas para los días 22, 24, 26 y 28 de abril y 6 de mayo. En ese contexto, la fiscalía consideró que existía riesgo de fuga y posible entorpecimiento de la investigación.
La denuncia por supuestos negocios con artistas
La denunciante, Nora Kriesghaber, declaró que conoció a Pelegri a través de Facebook y que luego él le propuso participar de supuestos negocios vinculados a pulseras promocionadas con licencias de artistas internacionales.
De acuerdo con su testimonio, el acusado habría utilizado presuntos vínculos con celebridades para captar inversores. “Me mostraba audios, chats, fotos y negocios reales con Ricky Martin. Yo veía que el negocio existía y confié”, sostuvo la mujer.
Kriesghaber aseguró haber entregado dinero y bienes provenientes de una herencia familiar para financiar el emprendimiento. “Esas pulseras que se vendieron se confeccionaron con todo el dinero que yo invertí, que terminó siendo arriba de 500.000 dólares porque también se llevaron lingotes de oro”, señaló.
El reclamo de la denunciante
Según la denuncia, la operatoria incluía contratos firmados, promesas de rentabilidad mensual y participación en ventas de productos comercializados en España.
La denunciante afirmó que, una vez iniciado el negocio, fue bloqueada y excluida de las operaciones vinculadas al emprendimiento. “Cuando sale el negocio, él me bloquea de todos lados, nunca me devuelve el dinero y me deja fuera del negocio”, denunció.
La causa continúa bajo investigación en San Isidro, mientras avanza el trámite para lograr la extradición de Pelegri desde España. El expediente busca determinar si existieron maniobras delictivas, cuál fue el recorrido del dinero denunciado y qué responsabilidades podrían corresponder a los involucrados.
La historia parece escrita por un guionista que mezcló farándula, tribunales, billeteras digitales del drama y una promesa comercial con pulseras internacionales en una misma licuadora judicial. Marcelo Alejandro Heber Pelegri, exmarido de Grecia Colmenares, fue detenido en España y ahora la Justicia argentina intenta traerlo de vuelta, no precisamente para una alfombra roja, sino para responder en una causa por presunta estafa millonaria.
El expediente tiene todos los ingredientes de una novela de tarde, pero con menos música incidental y más exhorto diplomático: una denunciante que asegura haber conocido al acusado por Facebook, supuestos negocios con licencias de artistas internacionales, promesas de rentabilidad, más de 500 mil dólares invertidos y hasta lingotes de oro provenientes de una herencia familiar. En cualquier otro país sería un caso judicial; en América Latina también es, inevitablemente, un spin-off emocional de la televisión abierta.
Según la denuncia, Pelegri habría utilizado supuestos vínculos con celebridades para atraer inversores y darle brillo de backstage internacional a un emprendimiento que prometía ganancias. El problema, siempre según la acusación, llegó cuando la denunciante dijo haber sido bloqueada y apartada de las operaciones. La confianza, que ya venía caminando por una cornisa con zapatos de gala, habría terminado cayendo directo al expediente.
La Justicia de San Isidro ordenó la captura internacional y ahora avanza con el pedido de extradición. En el medio, la fiscalía sostiene que existía riesgo de fuga y posible entorpecimiento de la investigación, una combinación que en lenguaje tribunalicio equivale a prender todas las luces del tablero y pedir que nadie toque nada hasta que lleguen los papeles.
Por ahora, Pelegri está detenido en España y la causa sigue su curso. La novela judicial recién entra en una etapa clave: la de separar los hechos comprobados de las promesas brillantes, los contratos, las capturas de pantalla, los audios, las fotos con famosos y esa vieja fantasía de que una oportunidad demasiado perfecta no termine convertida en una denuncia demasiado real.