Lionel Andrés Messi anunció su retiro de la Selección argentina de fútbol y puso punto final a un ciclo de más de dos décadas con la camiseta albiceleste. El campeón mundial en Qatar 2022 y finalista en las Copas del Mundo de 2014 y 2026 comunicó que había tomado la decisión el 21 de julio, luego de la derrota ante España en la final y antes de la muerte de su padre. La despedida estuvo acompañada por una carta y un video emotivo, mientras sus compañeros multiplicaron los mensajes hacia el capitán.
“Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo antes también y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol”, aseguró el astro rosarino.
Messi profundizó los motivos de su decisión y dejó una de las frases centrales de su despedida: “Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”.
También dirigió un mensaje a los hinchas que lo acompañaron durante dos décadas: “Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más)”.
La confirmación llegó apenas después de otra demostración de vigencia deportiva. Durante el fin de semana, Messi marcó cuatro goles para Inter Miami en la MLS. En su publicación de despedida también agradeció a quienes lo acompañaron durante su recorrido con la Selección.
“Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más)”, agregó.
En otro tramo de su mensaje sintetizó el sentimiento con el que cierra su etapa internacional: “Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, junto con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero! Gracias Dios por hacerme argentino. ¡Vamos Argentina!“, cerró.
Sobre el momento en que tomó la decisión, aclaró: “Estas palabras las escribí el 21 de julio, dos días después de la final. Hoy después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes”.
Más de dos décadas con la camiseta argentina
La despedida cerró una trayectoria que, según las estadísticas acumuladas durante su ciclo, comprendió 207 partidos, 125 goles y 68 asistencias. El recorrido había comenzado de una manera tan breve como inesperada: el 17 de agosto de 2005, con 18 años, ingresó en un amistoso ante Hungría en Budapest y fue expulsado apenas 40 segundos después, tras una acción que el árbitro interpretó como un codazo.
Antes de aquella aparición con la selección mayor, Messi ya había dejado una marca decisiva entre los juveniles. Fue figura de Argentina en el Mundial Sub 20 de 2005 disputado en Países Bajos, donde terminó como máximo goleador con seis tantos, recibió el Balón de Oro y condujo al equipo hacia el título.
Su primer gol con la selección absoluta llegó el 1 de marzo de 2006, durante un amistoso frente a Croacia. Tres meses más tarde participó del Mundial de Alemania y se convirtió en el jugador más joven en representar y marcar para Argentina en una Copa del Mundo, luego de ingresar como suplente contra Serbia y Montenegro durante la fase de grupos. La Selección alcanzó los cuartos de final y quedó eliminada ante Alemania.
Entre 2007 y 2016, su recorrido combinó actuaciones individuales de enorme impacto con una serie de derrotas argentinas en instancias decisivas. En la Copa América 2007, disputada en Venezuela, el equipo llegó a la final y cayó frente a Brasil. Messi, con 20 años, fue elegido mejor jugador joven del torneo. Un año después obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Las finales, el primer retiro y la revancha
Después de asumir la capitanía en 2011, Messi condujo a Argentina hacia tres finales consecutivas de máxima jerarquía. La primera fue el Mundial de Brasil 2014, donde Alemania ganó 1-0 en tiempo suplementario gracias al gol de Mario Götze a los 113 minutos. Pese a la derrota, el capitán argentino recibió el Balón de Oro como mejor jugador del torneo.
En 2015, Argentina volvió a disputar una final de Copa América y perdió ante Chile por penales después de igualar sin goles. Un año más tarde, en la Copa América Centenario de Estados Unidos, el seleccionado volvió a caer frente al conjunto trasandino por la misma vía. Messi falló su ejecución en aquella definición.
Esa noche, en el estadio MetLife de Nueva Jersey, anunció por primera vez su alejamiento del seleccionado: “Para mí la selección terminó. Ya está, son cuatro finales, lo intenté. Duele no ser campeón”, declaró. La decisión provocó una fuerte reacción entre los hinchas y derivó en una campaña para pedirle que continuara.
Semanas después, revirtió aquella determinación. “Pensé muchas cosas la noche de la final y me planteé seriamente dejarlo, pero amo demasiado este país y esta camiseta”.
El Mundial de Rusia 2018 representó otro momento difícil. Argentina quedó eliminada por Francia en los octavos de final y Messi convirtió un gol durante toda la competencia. Tras ese torneo llegaron modificaciones en el cuerpo técnico y Lionel Scaloni, acompañado por Pablo Aimar, impulsó la continuidad del capitán dentro de un proceso de renovación.
El cambio de ciclo terminó dando resultados. El 10 de julio de 2021, Argentina derrotó 1-0 a Brasil en el Maracaná, con gol de Ángel Di María, y conquistó la Copa América. Fue el primer gran título de Messi con la selección absoluta y terminó con una extensa sequía de consagraciones internacionales del combinado nacional.
En junio de 2022 llegó otra conquista: Argentina ganó la Finalissima tras vencer 3-0 a Italia en Wembley, en el duelo entre los campeones de América y Europa.
Qatar, la última etapa y los récords
La Copa del Mundo de Qatar 2022 fue el punto más alto de su trayectoria con la Selección. Messi marcó siete goles y entregó tres asistencias durante los siete partidos del torneo. Finalizó como segundo máximo goleador detrás de Kylian Mbappé y recibió nuevamente el Balón de Oro de la competencia.
La Copa América 2024 sumó otra consagración al recorrido del capitán. Argentina defendió el título continental y Messi volvió a formar parte de un equipo campeón, agregando un nuevo trofeo a su etapa con el seleccionado.
El Mundial 2026, disputado en Estados Unidos, México y Canadá, fue su sexta y última participación en una Copa del Mundo. Messi convirtió ocho goles y entregó cuatro asistencias, y terminó segundo en la tabla de goleadores por detrás de Mbappé.
Durante aquella competencia superó la marca mundialista que pertenecía al alemán Miroslav Klose, aunque el delantero francés también consiguió superarlo antes del cierre del torneo. Messi finalizó su recorrido mundialista con 21 goles a lo largo de seis participaciones.
Las cifras finales dimensionan el ciclo cerrado este lunes 31 de agosto: 207 encuentros con la Selección, 125 goles y 68 asistencias. Esos registros lo dejaron como el futbolista con más presencias y como máximo goleador histórico del combinado argentino, además de establecer una marca de asistencias para el equipo nacional.
La carta de Lionel Messi
Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la Selección…
Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo antes también y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol.
Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar.
Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más).
Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos.
Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, juntos con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero!
Gracias Dios por hacerme argentino.
¡Vamos Argentina!
*Estas palabras las escribí el 21 de julio, dos días después de la final. Hoy después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes.
Lionel Messi anunció este lunes 31 de agosto su retiro de la Selección argentina después de más de dos décadas con la camiseta albiceleste. El capitán explicó que había tomado la decisión el 21 de julio, tras la final perdida ante España, y la confirmó luego de la muerte de su padre. Cerró su ciclo con 207 partidos, 125 goles y 68 asistencias.
La Argentina amaneció con una noticia capaz de convertir un lunes cualquiera en una sesión colectiva de terapia sin cobertura médica: Lionel Messi se retiró de la Selección. El hombre que durante dos décadas hizo parecer razonable que un país entero organizara sus emociones alrededor de una pelota decidió que era momento de mirar los partidos desde afuera. El fútbol nacional, mientras tanto, quedó observando el horizonte con la expresión de quien acaba de descubrir que el control remoto no tiene pilas y tampoco recuerda cómo funcionaban los botones del televisor.
Messi explicó que la decisión estaba tomada desde el 21 de julio, después de la final ante España. No hubo conferencia con violines, máquina de humo ni un holograma bajando desde el techo: hubo una carta. Porque cuando uno disputó seis Mundiales, marcó 125 goles con la camiseta argentina y consiguió transformar cada partido importante en una cuestión de Estado, aparentemente puede despedirse sin alquilar un estadio ni convocar a Morgan Freeman para narrar el momento.
La frase que terminó de dejar al país emocionalmente estacionado en doble fila fue contundente: “Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”. Traducido al idioma sentimental argentino: el capitán considera que llegó la hora de ceder el lugar. El resto de la población considera que las leyes del tiempo deberían revisarse en sesión extraordinaria.
Su despedida llega después de 207 partidos, 125 goles, 68 asistencias, títulos continentales, una Finalissima, un Mundial ganado y una colección de récords suficiente para que las estadísticas necesiten departamento propio. Incluso su última Copa del Mundo terminó con ocho goles y cuatro asistencias, porque retirarse discretamente tampoco parecía compatible con el personaje. Messi deja la Selección, pero el verdadero desafío recién comienza: explicarle al próximo número 10 que no tiene que reemplazar a un futbolista, sino administrar una herencia emocional de aproximadamente 47 millones de accionistas.