Antes de los ocho Balones de Oro, de los récords y de la imagen levantando la Copa del Mundo hubo un chico de Rosario. Lionel Andrés Messi nació el 24 de junio de 1987, jugó en Newell’s y, a los 13 años, viajó a Barcelona para buscar una oportunidad que terminaría cambiando la historia del fútbol.
Su infancia estuvo atravesada por una deficiencia de la hormona de crecimiento que requirió tratamiento. Dejar Rosario, alejarse de buena parte de su entorno y adaptarse a otro país durante la adolescencia fueron algunos de los primeros desafíos de un recorrido que todavía estaba lejos de mostrar su verdadera dimensión.
Barcelona, los récords y una colección de títulos
En octubre de 2004, Messi debutó oficialmente con el primer equipo del Barcelona. Cuando dejó el club en 2021, había disputado 778 partidos, convertido 672 goles y conquistado 35 títulos, entre ellos diez Ligas españolas y cuatro Champions League.
Además, se convirtió en el máximo goleador de la historia del club. Fueron 17 años de continuidad en el primer equipo, atravesados por temporadas de máxima exigencia y por una capacidad extraordinaria para mantenerse entre los mejores futbolistas del mundo.
Las estadísticas convivieron con imágenes que quedaron instaladas en la memoria de los hinchas. Una de ellas ocurrió el 18 de abril de 2007 frente al Getafe, cuando protagonizó una carrera en la que dejó atrás a cuatro rivales y al arquero antes de definir. También quedaron sus goles en las finales de la Champions League de 2009 y 2011.
En 2012 alcanzó uno de los registros más impactantes de su carrera: 91 goles oficiales en un año calendario, 79 con Barcelona y 12 con la Selección argentina. En la Liga 2011/12 convirtió 50 tantos.
A esos números añadió seis Botas de Oro europeas y ocho Balones de Oro, el último obtenido en 2023. Ningún futbolista consiguió ese premio en tantas oportunidades.
Argentina: derrotas, regreso y consagración
La historia de Messi con la camiseta argentina comenzó a sumar títulos desde las categorías juveniles. En 2005 ganó el Mundial Sub-20, torneo en el que convirtió seis goles y recibió los reconocimientos como mejor jugador y máximo goleador. Tres años después, en 2008, fue campeón olímpico en Beijing.
La consagración con la Selección mayor, sin embargo, demoró mucho más. Messi atravesó las finales perdidas de las Copas América de 2007, 2015 y 2016, además de la derrota frente a Alemania en la final del Mundial de Brasil 2014.
Después de la caída de 2016 anunció que dejaba la Selección. Luego regresó. Esa decisión terminó convirtiéndose en uno de los puntos decisivos de su trayectoria internacional: los grandes títulos que llegaron posteriormente fueron posibles porque volvió a intentarlo.
En 2021, Argentina derrotó a Brasil en el Maracaná y conquistó la Copa América. En 2022 llegaron la Finalissima y el Mundial de Qatar. Dos años después, la Selección volvió a quedarse con la Copa América.
La camiseta que durante años había acompañado algunas de las derrotas más dolorosas de su carrera terminó siendo también la de sus mayores celebraciones.
El 18 de diciembre de 2022 quedó definitivamente incorporado a la historia del fútbol argentino. Messi convirtió dos goles en la final del Mundial frente a Francia y también marcó su remate durante la definición por penales que consagró campeón al seleccionado nacional.
Terminó Qatar 2022 con siete goles y tres asistencias, convirtió tanto en la fase de grupos como en todas las rondas eliminatorias y fue elegido mejor jugador del torneo. El capitán que finalmente levantó la Copa había sido determinante durante todo el camino hacia el título.
Entre las imágenes de aquella celebración estuvieron Antonela Roccuzzo y sus hijos Thiago, Mateo y Ciro. La familia compartió sobre el césped uno de los momentos más importantes de su carrera: junto al futbolista campeón del mundo también estaba el padre celebrando con los suyos.
Una huella que también quedó fuera de la cancha
La trayectoria de Messi también incluyó acciones solidarias. En 2007 creó la Fundación Leo Messi, dedicada a proyectos vinculados con la salud, la educación y el deporte para niños y niñas en situación de vulnerabilidad. Desde 2010, además, es Embajador de Buena Voluntad de UNICEF.
En 2017, una donación de su fundación permitió instalar veinte aulas prefabricadas en Siria. Durante la pandemia de 2020, aportó 500.000 euros a una campaña de la Fundación Garrahan destinada a adquirir equipamiento e insumos de protección para instituciones sanitarias argentinas.
La solidaridad también estuvo presente durante su casamiento con Antonela Roccuzzo, en 2017. La pareja pidió a los invitados que realizaran donaciones en lugar de entregar regalos y, además, destinó alimentos y bebidas sobrantes de la celebración al Banco de Alimentos de Rosario para que fueran distribuidos entre entidades benéficas.
Este martes 6 de octubre, a las 20, el Monumental será escenario del encuentro frente a Benín preparado para despedir a Messi de la Selección argentina. El capitán llega al partido con 207 encuentros y 125 goles, las mayores marcas de presencias y tantos con la camiseta nacional. Son registros previos al encuentro y, por lo tanto, podrán modificarse esta noche.
Su despedida internacional no significará el final de su carrera profesional. Messi continuará jugando en Inter Miami después de cerrar una etapa de 21 años con la Selección mayor.
Para dimensionar ese recorrido están los partidos, los goles, los récords y los títulos. Para recordarlo quedan también los abrazos después de cada conquista, las lágrimas de las finales perdidas, el regreso cuando parecía haberse terminado la historia y aquel grito colectivo de diciembre de 2022.
El chico que salió de Rosario terminó formando parte de la vida de millones de personas. Para el hincha argentino, su despedida será también una oportunidad de recorrer nuevamente todo aquello que ocurrió desde el primer partido hasta la noche en que levantó la Copa del Mundo.
Lionel Messi cierra este martes 6 de octubre, ante Benín en el Monumental, una etapa de 21 años con la Selección argentina. Desde sus comienzos en Rosario hasta la conquista del Mundial de Qatar, su carrera reúne récords, títulos, derrotas, regresos y acciones solidarias. Tras su despedida internacional, continuará su carrera profesional en Inter Miami.
207 partidos, 125 goles y 21 años después, Lionel Messi llega a su despedida de la Selección argentina. El chico que se fue de Rosario a los 13 años termina su recorrido internacional habiendo completado una misión que durante demasiado tiempo parecía diseñada por alguien con especial entusiasmo por agregar obstáculos.
Primero hubo que convertirse en el máximo goleador del Barcelona, ganar ocho Balones de Oro y romper registros como quien completa trámites en una oficina particularmente exigente. Todo eso, sin embargo, no alcanzaba: en Argentina todavía quedaba pendiente ese casillero que el país revisaba con la paciencia de quien mira cada cinco minutos si ya llegó el colectivo.
Hubo finales perdidas, críticas y una renuncia en 2016. Messi volvió. Y el regreso terminó incluyendo una Copa América en el Maracaná, una Finalissima, otra Copa América y, por si todavía faltaba documentación para presentar en ventanilla, el Mundial de Qatar.
El 18 de diciembre de 2022 hizo dos goles contra Francia, convirtió en la definición por penales y levantó la Copa del Mundo. Después de años discutiendo qué le faltaba, el fútbol argentino se quedó momentáneamente sin formulario para reclamarle otra cosa.
En paralelo, su historia salió de la cancha. La Fundación Leo Messi impulsó proyectos vinculados con salud, educación y deporte; hubo aportes para niños en Siria, una donación durante la pandemia en Argentina y acciones solidarias realizadas junto a Antonela Roccuzzo. La dimensión pública del futbolista también encontró allí otra estadística, bastante menos apta para una tabla de goleadores.
Este martes, el Monumental será el escenario del último capítulo con la camiseta argentina. Después seguirá Inter Miami, porque despedirse de la Selección no significa despedirse del fútbol.
Durante años, Argentina esperó que Messi levantara la Copa. Ahora que llega el momento de decirle adiós, el problema es bastante más sencillo y bastante más incómodo: nadie encontró todavía dónde guardar 21 años.