Florencia Peña salió al cruce de Luis Ventura luego de que el presidente de APTRA respondiera con una frase ofensiva a las críticas que la actriz había hecho sobre la credibilidad de los premios Martín Fierro. La polémica se originó días atrás, cuando Peña habló en su programa de streaming en Luzu sobre la entrega más tradicional de la televisión argentina.
El comentario de la actriz generó malestar en Ventura, quien en medio de una defensa de APTRA y de los Martín Fierro terminó aludiendo a la filtración de un video íntimo que Peña sufrió años atrás. En ese contexto, dijo «que siga haciendo videos porn*», una frase que provocó el fuerte descargo de la actriz.
Consultada por distintos medios, entre ellos Intrusos por América TV, Peña explicó el origen de sus dichos y marcó el límite de la discusión: «Para mí había sido una pavada, un chiste que hice en el streaming que nunca imaginé que esto se iba a convertir en un debate nacional. Si quieren podemos debatir sobre los premios, que todos sintamos que es un premio que merece la industria. Podemos debatir, pueden no estar de acuerdo conmigo, me pueden cagar a puteadas pero lo de Ventura no lo puedo dejar pasar. Lo que dijo es una falta de respeto absoluta».
El descargo de Florencia Peña
En su respuesta, la actriz recordó el episodio vinculado a la filtración de su intimidad y apuntó directamente contra Ventura: «Ventura fue el tipo que recibió mi video, que agarró el video y lo quiso comprar».
Peña también reclamó una disculpa pública y remarcó el daño que le provocó aquel hecho: «Que me pida disculpas por lo que dijo y no solo por mí, porque un tipo de la industria no puede mandar jamás a una actriz a grabar videos porn*. Primero, porque a mi ese video me dio muchísimo dolor, fue algo muy duro para mí, atravesar algo como mujer de esas características, exponiendo mi intimidad… y que este señor vaya abiertamente a decir lo que dijo, me parece una falta absoluta de respeto y no me lo merezco».
La actriz sostuvo que las diferencias de opinión no justifican una agresión personal y cerró su descargo con una frase contundente: «Ese señor no está bien, no puede decir eso. Puede disentir conmigo, obvio, pero yo no soy irrespetuosa. Soy muy respetuosa de los periodistas, paro para dar notas y contesto el teléfono. Podemos no estar de acuerdo pero no se vayan al chot*. No metamos la política ni cosas que no vienen a cuento».
Qué había dicho sobre los Martín Fierro
La controversia comenzó en medio del revuelo por las ternas de los Martín Fierro de Televisión Abierta. Peña defendió a Marley, quien no fue incluido en la categoría Labor en Conducción Masculina, y cuestionó la falta de reconocimiento a su trabajo.
Luego de su comentario al aire en Luzu contra la ausencia del conductor de Gran Hermano en la nómina, la actriz volvió a referirse al tema ante la prensa: «Siempre me pareció injusto que no esté nominado, me parece que nominaron hasta a el portero y lo podían haber nominado a él».
En la misma línea, Peña cuestionó la dinámica actual de los premios: «Siempre ganan los mismos, me parece aburrido. Martín Fierro eran los nuestros, eran los que nosotros íbamos y estaba lleno de actores y actrices y te daban nervios porque no sabías quién lo iba a ganar, pero ahora siento que se lo reparten entre los canales».
La actriz también consideró que la ceremonia perdió parte de su valor simbólico dentro de la industria: «El Martín Fierro dejó de tener esa épica y esa mística que tenía en mi época, y está todo el mundo criticando por todos los programas porque hay algo que no está bien».
Finalmente, Peña afirmó que la entrega perdió legitimidad y explicó por qué dejó de asistir: «Perdió la credibilidad el premio y yo dejé de ir. Antes eran ternas y a lo sumo tenías a cuatro personas, y sentías que te lo merecías y que si estabas ahí era porque habías hecho algo bien».
<p>Florencia Peña respondió con dureza a Luis Ventura después de que el presidente de APTRA la cuestionara por sus críticas a los Martín Fierro y aludiera a la filtración de un video íntimo. La actriz defendió su derecho a debatir sobre la credibilidad del premio y calificó los dichos como una falta de respeto.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La televisión argentina volvió a demostrar que puede convertir una discusión sobre premios en una excursión sin cinturón de seguridad por la cornisa del sentido común. Florencia Peña hizo un comentario en Luzu sobre la credibilidad de los Martín Fierro, esa ceremonia que cada año promete glamour, emoción y, si el ecosistema mediático se aburre, una guerra civil con micrófonos inalámbricos. Lo que parecía una crítica sobre ternas, reconocimientos y ausencias terminó escalando hasta una zona donde el debate decidió tirarse por la ventana vestido de etiqueta.
Luis Ventura, en defensa de APTRA y de los premios, podría haber elegido el camino institucional: hablar de criterios, explicar nominaciones, responder con argumentos o, incluso, ensayar esa exótica práctica conocida como no decir cualquier cosa delante de una cámara. Pero el episodio tomó otro rumbo cuando lanzó una frase referida a la filtración de un video íntimo de la actriz, un episodio doloroso que Peña sufrió años atrás. La discusión, que hasta ahí venía por el carril de la industria televisiva, dobló en contramano y terminó estacionada sobre la intimidad ajena.
Peña recogió el guante y respondió con la mezcla justa de bronca, memoria y límite. Recordó que su comentario había nacido como un chiste de streaming, no como la redacción de una nueva Constitución audiovisual. Pero también dejó claro que una cosa es discutir si un premio perdió mística y otra muy distinta es usar una herida personal como munición pública. En ese punto, el escándalo dejó de ser sobre estatuillas y pasó a tratarse de algo bastante más serio: qué se permite decir en nombre de una defensa corporativa.
La escena completa tuvo ese perfume inconfundible de la farándula local: un comentario sobre Marley no nominado, una crítica al reparto de premios, APTRA en estado de alerta máxima y un cruce que terminó mucho más lejos de lo razonable. Si los Martín Fierro buscaban recuperar épica, lograron al menos que la previa tuviera tensión dramática, conflicto de archivo y una protagonista dispuesta a no dejar pasar una agresión. La televisión, mientras tanto, observó satisfecha: otra vez consiguió que una terna pareciera un expediente secreto de la Guerra Fría.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Florencia Peña salió al cruce de Luis Ventura luego de que el presidente de APTRA respondiera con una frase ofensiva a las críticas que la actriz había hecho sobre la credibilidad de los premios Martín Fierro. La polémica se originó días atrás, cuando Peña habló en su programa de streaming en Luzu sobre la entrega más tradicional de la televisión argentina.
El comentario de la actriz generó malestar en Ventura, quien en medio de una defensa de APTRA y de los Martín Fierro terminó aludiendo a la filtración de un video íntimo que Peña sufrió años atrás. En ese contexto, dijo «que siga haciendo videos porn*», una frase que provocó el fuerte descargo de la actriz.
Consultada por distintos medios, entre ellos Intrusos por América TV, Peña explicó el origen de sus dichos y marcó el límite de la discusión: «Para mí había sido una pavada, un chiste que hice en el streaming que nunca imaginé que esto se iba a convertir en un debate nacional. Si quieren podemos debatir sobre los premios, que todos sintamos que es un premio que merece la industria. Podemos debatir, pueden no estar de acuerdo conmigo, me pueden cagar a puteadas pero lo de Ventura no lo puedo dejar pasar. Lo que dijo es una falta de respeto absoluta».
El descargo de Florencia Peña
En su respuesta, la actriz recordó el episodio vinculado a la filtración de su intimidad y apuntó directamente contra Ventura: «Ventura fue el tipo que recibió mi video, que agarró el video y lo quiso comprar».
Peña también reclamó una disculpa pública y remarcó el daño que le provocó aquel hecho: «Que me pida disculpas por lo que dijo y no solo por mí, porque un tipo de la industria no puede mandar jamás a una actriz a grabar videos porn*. Primero, porque a mi ese video me dio muchísimo dolor, fue algo muy duro para mí, atravesar algo como mujer de esas características, exponiendo mi intimidad… y que este señor vaya abiertamente a decir lo que dijo, me parece una falta absoluta de respeto y no me lo merezco».
La actriz sostuvo que las diferencias de opinión no justifican una agresión personal y cerró su descargo con una frase contundente: «Ese señor no está bien, no puede decir eso. Puede disentir conmigo, obvio, pero yo no soy irrespetuosa. Soy muy respetuosa de los periodistas, paro para dar notas y contesto el teléfono. Podemos no estar de acuerdo pero no se vayan al chot*. No metamos la política ni cosas que no vienen a cuento».
Qué había dicho sobre los Martín Fierro
La controversia comenzó en medio del revuelo por las ternas de los Martín Fierro de Televisión Abierta. Peña defendió a Marley, quien no fue incluido en la categoría Labor en Conducción Masculina, y cuestionó la falta de reconocimiento a su trabajo.
Luego de su comentario al aire en Luzu contra la ausencia del conductor de Gran Hermano en la nómina, la actriz volvió a referirse al tema ante la prensa: «Siempre me pareció injusto que no esté nominado, me parece que nominaron hasta a el portero y lo podían haber nominado a él».
En la misma línea, Peña cuestionó la dinámica actual de los premios: «Siempre ganan los mismos, me parece aburrido. Martín Fierro eran los nuestros, eran los que nosotros íbamos y estaba lleno de actores y actrices y te daban nervios porque no sabías quién lo iba a ganar, pero ahora siento que se lo reparten entre los canales».
La actriz también consideró que la ceremonia perdió parte de su valor simbólico dentro de la industria: «El Martín Fierro dejó de tener esa épica y esa mística que tenía en mi época, y está todo el mundo criticando por todos los programas porque hay algo que no está bien».
Finalmente, Peña afirmó que la entrega perdió legitimidad y explicó por qué dejó de asistir: «Perdió la credibilidad el premio y yo dejé de ir. Antes eran ternas y a lo sumo tenías a cuatro personas, y sentías que te lo merecías y que si estabas ahí era porque habías hecho algo bien».
La televisión argentina volvió a demostrar que puede convertir una discusión sobre premios en una excursión sin cinturón de seguridad por la cornisa del sentido común. Florencia Peña hizo un comentario en Luzu sobre la credibilidad de los Martín Fierro, esa ceremonia que cada año promete glamour, emoción y, si el ecosistema mediático se aburre, una guerra civil con micrófonos inalámbricos. Lo que parecía una crítica sobre ternas, reconocimientos y ausencias terminó escalando hasta una zona donde el debate decidió tirarse por la ventana vestido de etiqueta.
Luis Ventura, en defensa de APTRA y de los premios, podría haber elegido el camino institucional: hablar de criterios, explicar nominaciones, responder con argumentos o, incluso, ensayar esa exótica práctica conocida como no decir cualquier cosa delante de una cámara. Pero el episodio tomó otro rumbo cuando lanzó una frase referida a la filtración de un video íntimo de la actriz, un episodio doloroso que Peña sufrió años atrás. La discusión, que hasta ahí venía por el carril de la industria televisiva, dobló en contramano y terminó estacionada sobre la intimidad ajena.
Peña recogió el guante y respondió con la mezcla justa de bronca, memoria y límite. Recordó que su comentario había nacido como un chiste de streaming, no como la redacción de una nueva Constitución audiovisual. Pero también dejó claro que una cosa es discutir si un premio perdió mística y otra muy distinta es usar una herida personal como munición pública. En ese punto, el escándalo dejó de ser sobre estatuillas y pasó a tratarse de algo bastante más serio: qué se permite decir en nombre de una defensa corporativa.
La escena completa tuvo ese perfume inconfundible de la farándula local: un comentario sobre Marley no nominado, una crítica al reparto de premios, APTRA en estado de alerta máxima y un cruce que terminó mucho más lejos de lo razonable. Si los Martín Fierro buscaban recuperar épica, lograron al menos que la previa tuviera tensión dramática, conflicto de archivo y una protagonista dispuesta a no dejar pasar una agresión. La televisión, mientras tanto, observó satisfecha: otra vez consiguió que una terna pareciera un expediente secreto de la Guerra Fría.