Lionel Richie atraviesa un nuevo problema de salud que encendió las alarmas entre sus seguidores. El cantante de 77 años permanece internado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de St. Louis, Missouri, donde los médicos le realizan estudios para determinar si presenta algún tipo de afección cardíaca.
La información fue difundida este martes, cuando trascendió que el artista está siendo sometido a distintas pruebas relacionadas con su corazón. De acuerdo con los datos conocidos, Richie podría recibir el alta este miércoles, aunque por el momento no se conocieron mayores detalles sobre su estado de salud.
La nueva internación se produjo después de que Richie tuviera dificultades para completar el concierto que ofreció el sábado en el Anfiteatro Muny, en St. Louis. El músico estaba realizando una nueva presentación de su gira cuando, durante el tramo final del espectáculo, necesitó sentarse para poder continuar cantando.
El episodio durante “All Night Long”
El episodio ocurrió en medio de su clásico “All Night Long”, una de las canciones más esperadas de sus conciertos. En un primer momento, los médicos habían considerado que una posible causa del malestar podía ser una “ligera deshidratación”. El propio Richie había hablado de ese problema durante una presentación anterior y había contado a sus seguidores que las exigencias de la gira habían comenzado a afectarlo de una manera que no lograba comprender.
“Han pasado algunas cosas en esta gira que me han desconcertado un poco, porque no podía entender qué demonios estaba pasando”, dijo el cantante durante un concierto. Luego explicó que había consultado a un médico y recibió una explicación concreta: “Volví al médico y me dijo: ‘Estás sufriendo de deshidratación’”.
Sin embargo, el nuevo episodio llevó a los médicos a realizar estudios adicionales y ahora investigan si detrás de los inconvenientes que Richie viene experimentando existe también algún problema cardíaco. Hasta el momento no se informó que haya recibido un diagnóstico.
Un antecedente durante la gira
La actual internación no es el primer inconveniente de salud que Richie sufrió durante esta gira. En junio, el cantante había tenido que interrumpir abruptamente un concierto en el Grand Casino Arena de St. Paul, Minnesota, después de sentirse indispuesto mientras se encontraba sobre el escenario.
Aquella noche, Richie compartía cartel con Earth, Wind & Fire como parte de una gira norteamericana de 26 ciudades. Los videos que circularon en redes sociales mostraron al artista intentando continuar con el espectáculo pese a sentirse mal. Durante “Dancing on the Ceiling”, otro de sus grandes éxitos, tuvo que sentarse varias veces.
Antes de abandonar definitivamente el escenario, el cantante incluso se dirigió al público para recomendarle que no ignorara las señales de su propio cuerpo. “Cuando se sientan mareados, siéntense”, les dijo a los espectadores. Finalmente, Richie no pudo continuar con la presentación. Después de aquel episodio fueron cancelados dos conciertos previstos en Chicago y Columbus, Ohio.
El incidente generó preocupación entre sus fanáticos, especialmente porque se produjo mientras el artista intentaba sostener una extensa agenda de presentaciones. Sin embargo, semanas después Richie buscó llevar tranquilidad y aseguró que se encontraba bien.
Una agenda que continúa a los 77 años
El 4 de julio publicó un mensaje en su cuenta de Instagram en el que agradeció las muestras de afecto que había recibido después de lo ocurrido. “Gracias por cada mensaje, cada palabra amable y por todo su cariño. Estoy bien y les agradezco a todos”, escribió.
Los episodios de los últimos meses se produjeron mientras Richie mantiene una intensa actividad profesional. A sus 77 años, el cantante continúa presentándose en vivo y formando parte de la televisión estadounidense como uno de los jueces de American Idol, programa en el que comparte el jurado con Carrie Underwood y Luke Bryan.
La gira junto a Earth, Wind & Fire significó además el regreso de Richie a los grandes escenarios con un repertorio que atraviesa buena parte de su carrera, desde su etapa con Commodores hasta sus décadas como solista. Canciones como “Hello”, “Say You, Say Me”, “Dancing on the Ceiling”, “Easy” y “All Night Long” forman parte de un repertorio que exige al artista sostener largas presentaciones frente a miles de espectadores.
Lionel Richie, de 77 años, permanece internado en terapia intensiva en un hospital de St. Louis, Missouri, luego de sentirse agotado durante un concierto. Los médicos realizan estudios para determinar si existe una afección cardíaca. El episodio se suma a otro inconveniente ocurrido en junio, cuando debió interrumpir una presentación durante su gira norteamericana.
Lionel Richie terminó cantando sentado, y esta vez no fue parte de la puesta en escena. El músico de 77 años permanece internado en terapia intensiva en St. Louis mientras los médicos investigan si detrás de sus recientes episodios hay algún problema cardíaco.
El asunto empezó con una explicación bastante menos dramática: deshidratación. Pero cuando el cuerpo empieza a mandar señales y la respuesta médica pasa de “tomá agua” a estudios del corazón, la gira deja de parecer una agenda de conciertos y empieza a parecer un trámite de esos que nadie quiere que le toque en ventanilla.
El episodio ocurrió durante “All Night Long”, justamente uno de esos temas que deberían servir para cerrar una fiesta, no para comprobar cuánto aguanta físicamente quien está arriba del escenario. Richie necesitó sentarse para poder continuar cantando mientras el público, probablemente, descubría que la versión más inesperada del clásico era “All Night Long, pero con silla”.
Ya había pasado algo parecido en junio, cuando tuvo que abandonar un recital en Minnesota después de sentirse indispuesto. También entonces intentó continuar, se sentó varias veces durante “Dancing on the Ceiling” y terminó recomendándole al público: “Cuando se sientan mareados, siéntense”. Una frase sencilla, aunque bastante menos útil si quien la pronuncia es la estrella principal y acaba de tener que abandonar el escenario.
Después llegaron los mensajes tranquilizadores, el regreso a los escenarios y la continuidad de una agenda que incluye conciertos y televisión. Ahora, mientras los médicos buscan una explicación para lo ocurrido, el repertorio puede esperar un rato: hasta “Hello” parece prudente decirle primero hola al electrocardiograma.
Porque una cosa es cantar “All Night Long” y otra muy distinta pretender que el cuerpo firme contrato por toda la noche.