El vocero presidencial Adrián Ravier defendió la difusión del reclamo argentino por las Islas Malvinas durante el Mundial y aseguró que la repercusión internacional permitió volver a instalar la causa en la agenda global. Además, remarcó que el Gobierno «de ninguna manera cuestiona a los jugadores» por lo ocurrido durante el encuentro entre la Selección argentina e Inglaterra por las semifinales del certamen.
Durante su conferencia de prensa habitual de los martes, el funcionario sostuvo que la exposición mediática generada en torno al partido incrementó el interés internacional sobre la cuestión Malvinas. «Valoro la visibilización que obtuvo el tema Malvinas en el entorno del Mundial. Si ustedes ven ahora las búsquedas del tema Malvinas, se ha incrementado muchísimo», afirmó.
Según Ravier, ese aumento en la atención permitió que personas de distintos países conocieran un reclamo que hasta ahora desconocían. «Creo que una parte del mundo que desconocía el tema hoy se enteró de que este reclamo existe. Los argentinos pudimos volver a poner el tema sobre la mesa», expresó.
Críticas al «plan platita» y defensa del modelo económico
El portavoz también cuestionó las políticas de estímulo al consumo financiadas con emisión monetaria o endeudamiento. Señaló que «el estímulo del consumo es un truco que tiene un límite» y afirmó que el crecimiento sostenido debe ser la base para aumentar el consumo.
«Si uno pretende tratar de estimular el consumo, la pregunta es cómo lo vas a hacer. Si pretendés hacerlo vía emisión monetaria, vas a imponer un impuesto inflacionario que a su vez va a atacar al consumidor. Si lo hacemos vía deuda, la deuda va a elevar las tasas de interés y esto va a impactar negativamente en el crédito al que pueden acceder los privados, lo cual va a afectar también la inversión privada», explicó.
En esa línea agregó: «Cuando uno a través de la política pública pretende, con el ‘plan platita’ o planes, estimular el consumo, como estás afectando negativamente la inversión privada o las otras variables, terminás no alcanzado el objetivo que es encontrar el crecimiento económico».
Asimismo, sostuvo que el desempeño del sector exportador contradice los cuestionamientos sobre un supuesto atraso cambiario. «El alentador desempeño del sector exportador contradice la postura del tipo de cambio atrasado», aseguró.
También planteó que «antes que devaluar, la mejor política proexportadora es la estabilidad macroeconómica y las reglas claras que permiten a los empresarios planificar y proyectar».
Suplementos para las Fuerzas Armadas
Ravier confirmó la implementación de suplementos por títulos para el personal de las Fuerzas Armadas y sostuvo que «durante décadas nuestras Fuerzas Armadas fueron despreciadas material y simbólicamente por parte de la política».
La medida quedó oficializada mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 610/2026, que modifica la reglamentación de la Ley para el Personal Militar N.º 19.101 y la adecua a los cambios introducidos por el Decreto 473/2026.
Inflación por debajo del 2%
El vocero también destacó el dato de inflación de junio y afirmó que el Gobierno logró «romper la inercia del 2%» mensual.
«Esta semana hemos tenido muy buenos datos con el IPC, hemos roto el 2%. Recordemos que en diciembre de 2023 habíamos arrancado con el 25% mensual», señaló durante la conferencia en Casa Rosada.
Además, calificó al plan de estabilización económica como «claramente muy exitoso» y agregó: «Romper la inercia del 2% es un desafío. Con el dato de 1,9% lo hemos logrado, así que creo que es algo para volver a enfatizar».
Finalmente, destacó que la inflación núcleo se ubicó en 1,6%, indicador que excluye precios regulados y componentes estacionales. «Si miramos el IPC núcleo, que deja afuera los servicios regulados y algunas cuestiones más, está en 1,6%, lo cual también es muy importante destacarlo», concluyó.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, defendió la difusión del reclamo argentino por las Islas Malvinas durante el Mundial y afirmó que la repercusión internacional permitió reinstalar la causa en la agenda global. Además, rechazó críticas hacia los jugadores, cuestionó las políticas de estímulo al consumo, destacó el desempeño exportador, anunció suplementos para las Fuerzas Armadas y valoró la desaceleración de la inflación.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un partido contra Inglaterra terminó con las Malvinas otra vez en boca del mundo. No fue un gol, ni una atajada, ni una pelea en la tribuna: fue un reclamo histórico que, según el Gobierno, volvió a aparecer en buscadores, redes y conversaciones internacionales. Hay causas que necesitan años de diplomacia y otras que, por esas vueltas del calendario, consiguen más exposición en noventa minutos de fútbol.
La escena tiene algo de esos comercios que pasan meses vacíos y de repente explotan porque una celebridad se sacó una foto en la puerta. El reclamo argentino no cambió de contenido, pero sí de vidriera. Mientras algunos discutían si el escenario era el adecuado, el Ejecutivo eligió mirar el tablero de las búsquedas y celebrar que millones de personas conocieran una disputa que, para buena parte del mundo, era apenas un capítulo perdido en un mapa escolar.
Ravier insistió en que el Gobierno «de ninguna manera cuestiona a los jugadores» y puso el foco en la repercusión internacional. En paralelo, la conferencia derivó por otros carriles: críticas al llamado «plan platita», defensa de la estabilidad macroeconómica, elogios al desempeño exportador, anuncios para las Fuerzas Armadas y satisfacción por una inflación mensual que perforó el 2%.
La conferencia terminó pareciendo una mesa de domingo donde se habla de fútbol, economía, inflación, exportaciones y defensa sin cambiar de canal. La diferencia es que acá cada tema venía acompañado por un decreto, un indicador o una declaración oficial. En la Casa Rosada hubo espacio para todo. El país también tiene esa habilidad: pasar de las Malvinas al IPC en menos tiempo del que tarda en enfriarse un café. Y seguir discutiendo como si nada hubiera pasado.
Porque en Argentina hasta un Mundial puede convertirse en conferencia económica. El fixture nunca fue solo deportivo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El vocero presidencial Adrián Ravier defendió la difusión del reclamo argentino por las Islas Malvinas durante el Mundial y aseguró que la repercusión internacional permitió volver a instalar la causa en la agenda global. Además, remarcó que el Gobierno «de ninguna manera cuestiona a los jugadores» por lo ocurrido durante el encuentro entre la Selección argentina e Inglaterra por las semifinales del certamen.
Durante su conferencia de prensa habitual de los martes, el funcionario sostuvo que la exposición mediática generada en torno al partido incrementó el interés internacional sobre la cuestión Malvinas. «Valoro la visibilización que obtuvo el tema Malvinas en el entorno del Mundial. Si ustedes ven ahora las búsquedas del tema Malvinas, se ha incrementado muchísimo», afirmó.
Según Ravier, ese aumento en la atención permitió que personas de distintos países conocieran un reclamo que hasta ahora desconocían. «Creo que una parte del mundo que desconocía el tema hoy se enteró de que este reclamo existe. Los argentinos pudimos volver a poner el tema sobre la mesa», expresó.
Críticas al «plan platita» y defensa del modelo económico
El portavoz también cuestionó las políticas de estímulo al consumo financiadas con emisión monetaria o endeudamiento. Señaló que «el estímulo del consumo es un truco que tiene un límite» y afirmó que el crecimiento sostenido debe ser la base para aumentar el consumo.
«Si uno pretende tratar de estimular el consumo, la pregunta es cómo lo vas a hacer. Si pretendés hacerlo vía emisión monetaria, vas a imponer un impuesto inflacionario que a su vez va a atacar al consumidor. Si lo hacemos vía deuda, la deuda va a elevar las tasas de interés y esto va a impactar negativamente en el crédito al que pueden acceder los privados, lo cual va a afectar también la inversión privada», explicó.
En esa línea agregó: «Cuando uno a través de la política pública pretende, con el ‘plan platita’ o planes, estimular el consumo, como estás afectando negativamente la inversión privada o las otras variables, terminás no alcanzado el objetivo que es encontrar el crecimiento económico».
Asimismo, sostuvo que el desempeño del sector exportador contradice los cuestionamientos sobre un supuesto atraso cambiario. «El alentador desempeño del sector exportador contradice la postura del tipo de cambio atrasado», aseguró.
También planteó que «antes que devaluar, la mejor política proexportadora es la estabilidad macroeconómica y las reglas claras que permiten a los empresarios planificar y proyectar».
Suplementos para las Fuerzas Armadas
Ravier confirmó la implementación de suplementos por títulos para el personal de las Fuerzas Armadas y sostuvo que «durante décadas nuestras Fuerzas Armadas fueron despreciadas material y simbólicamente por parte de la política».
La medida quedó oficializada mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 610/2026, que modifica la reglamentación de la Ley para el Personal Militar N.º 19.101 y la adecua a los cambios introducidos por el Decreto 473/2026.
Inflación por debajo del 2%
El vocero también destacó el dato de inflación de junio y afirmó que el Gobierno logró «romper la inercia del 2%» mensual.
«Esta semana hemos tenido muy buenos datos con el IPC, hemos roto el 2%. Recordemos que en diciembre de 2023 habíamos arrancado con el 25% mensual», señaló durante la conferencia en Casa Rosada.
Además, calificó al plan de estabilización económica como «claramente muy exitoso» y agregó: «Romper la inercia del 2% es un desafío. Con el dato de 1,9% lo hemos logrado, así que creo que es algo para volver a enfatizar».
Finalmente, destacó que la inflación núcleo se ubicó en 1,6%, indicador que excluye precios regulados y componentes estacionales. «Si miramos el IPC núcleo, que deja afuera los servicios regulados y algunas cuestiones más, está en 1,6%, lo cual también es muy importante destacarlo», concluyó.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, defendió la difusión del reclamo argentino por las Islas Malvinas durante el Mundial y afirmó que la repercusión internacional permitió reinstalar la causa en la agenda global. Además, rechazó críticas hacia los jugadores, cuestionó las políticas de estímulo al consumo, destacó el desempeño exportador, anunció suplementos para las Fuerzas Armadas y valoró la desaceleración de la inflación.
Un partido contra Inglaterra terminó con las Malvinas otra vez en boca del mundo. No fue un gol, ni una atajada, ni una pelea en la tribuna: fue un reclamo histórico que, según el Gobierno, volvió a aparecer en buscadores, redes y conversaciones internacionales. Hay causas que necesitan años de diplomacia y otras que, por esas vueltas del calendario, consiguen más exposición en noventa minutos de fútbol.
La escena tiene algo de esos comercios que pasan meses vacíos y de repente explotan porque una celebridad se sacó una foto en la puerta. El reclamo argentino no cambió de contenido, pero sí de vidriera. Mientras algunos discutían si el escenario era el adecuado, el Ejecutivo eligió mirar el tablero de las búsquedas y celebrar que millones de personas conocieran una disputa que, para buena parte del mundo, era apenas un capítulo perdido en un mapa escolar.
Ravier insistió en que el Gobierno «de ninguna manera cuestiona a los jugadores» y puso el foco en la repercusión internacional. En paralelo, la conferencia derivó por otros carriles: críticas al llamado «plan platita», defensa de la estabilidad macroeconómica, elogios al desempeño exportador, anuncios para las Fuerzas Armadas y satisfacción por una inflación mensual que perforó el 2%.
La conferencia terminó pareciendo una mesa de domingo donde se habla de fútbol, economía, inflación, exportaciones y defensa sin cambiar de canal. La diferencia es que acá cada tema venía acompañado por un decreto, un indicador o una declaración oficial. En la Casa Rosada hubo espacio para todo. El país también tiene esa habilidad: pasar de las Malvinas al IPC en menos tiempo del que tarda en enfriarse un café. Y seguir discutiendo como si nada hubiera pasado.
Porque en Argentina hasta un Mundial puede convertirse en conferencia económica. El fixture nunca fue solo deportivo.