Mendoza comenzó septiembre con una alerta amarilla por viento Zonda, aunque la advertencia no alcanza a todo el territorio provincial. El Servicio Meteorológico Nacional ubicó el fenómeno en la zona baja de Malargüe durante la tarde de este martes 1 de septiembre, con ráfagas que podrían generar complicaciones y reducir la visibilidad.
El aviso fue actualizado a las 6.09 de este martes 1 de septiembre y volverá a regir durante la tarde del miércoles 2. Fuera del sector alcanzado por la alerta, el pronóstico anticipa una jornada estable, con poco cambio de la temperatura, viento moderado del sur y cierta inestabilidad en la cordillera.
Qué zona de Mendoza está bajo alerta amarilla
El Servicio Meteorológico Nacional delimitó la advertencia exclusivamente sobre la zona baja del departamento de Malargüe.
En ese sector se esperan velocidades sostenidas de entre 30 y 50 kilómetros por hora, mientras que las ráfagas podrían superar los 70 kilómetros por hora. El período de mayor riesgo estará concentrado durante la tarde y, hacia la noche, el nivel de alerta regresaría a verde.
La alerta amarilla señala la posibilidad de fenómenos meteorológicos con capacidad para provocar daños o interrumpir momentáneamente actividades cotidianas.
En el caso del Zonda, el fenómeno puede generar un incremento repentino de la temperatura, una marcada disminución de la humedad y una elevada cantidad de polvo suspendido en el aire.
Estas condiciones también pueden reducir la visibilidad y complicar la circulación vehicular, además de incrementar el riesgo de incendios debido a la sequedad ambiental.
Recomendaciones ante la llegada del viento Zonda
Las autoridades recomiendan evitar las actividades al aire libre durante las horas de mayor intensidad del fenómeno y permanecer, siempre que sea posible, en espacios cerrados.
También aconsejan asegurar macetas, sillas, toldos, chapas y cualquier otro elemento que pueda ser desplazado por las ráfagas. En espacios públicos, se recomienda mantenerse alejado de árboles, carteles, marquesinas y postes.
Quienes deban conducir deberán hacerlo a una velocidad prudente ante una eventual disminución de la visibilidad causada por el polvo en suspensión.
Para proteger la salud, las recomendaciones incluyen mantener una hidratación constante, cerrar puertas y ventanas, humedecer los ambientes y cubrir ojos y nariz frente al polvo.
Además, las autoridades advierten que no se debe encender fuego ni utilizar elementos capaces de producir chispas, debido al mayor riesgo de incendios asociado a las condiciones secas que acompañan al viento Zonda.
Mendoza inició septiembre con una alerta amarilla por viento Zonda que afecta exclusivamente a la zona baja de Malargüe. El fenómeno se espera durante la tarde de este martes 1 de septiembre, con ráfagas que podrían superar los 70 kilómetros por hora. El aviso volverá a regir durante la tarde del miércoles 2.
Septiembre llegó a Mendoza con esa delicadeza meteorológica de quien abre una puerta de una patada. Mientras buena parte de la provincia tendrá una jornada relativamente estable, la zona baja de Malargüe recibió una alerta amarilla por viento Zonda, porque aparentemente comenzar el mes simplemente cambiando la hoja del calendario era una alternativa demasiado previsible.
El protagonista tendrá velocidades sostenidas de entre 30 y 50 kilómetros por hora y ráfagas capaces de superar los 70. Traducido al idioma cotidiano: no es la tarde indicada para descubrir cuánto cariño le tiene una maceta a su balcón ni para comprobar experimentalmente la resistencia aerodinámica de una reposera. El Servicio Meteorológico Nacional concentró el aviso durante la tarde, mientras que hacia la noche el nivel regresaría a verde.
El Zonda, además, acostumbra presentarse con su paquete completo: aumento de temperatura, desplome de la humedad y polvo suspendido en el aire, una combinación que convierte al paisaje en una especie de secador de pelo industrial con problemas de conducta. A eso se suman las posibles complicaciones para manejar y el incremento del riesgo de incendios, dos motivos bastante convincentes para tomarse en serio el amarillo del mapa.
Por eso, las recomendaciones oficiales apuntan a permanecer bajo techo durante las horas de mayor intensidad, asegurar objetos que puedan salir despedidos y evitar cualquier fuente de fuego o chispas. En síntesis, Malargüe tendrá una tarde para cerrar ventanas, guardar lo que pueda volar y dejar que el Zonda haga su espectáculo sin ofrecerle utilería adicional.