La industria minera argentina cerró un ciclo 2025 sin precedentes, consolidándose como uno de los pilares fundamentales para el ingreso de divisas al país. Según los datos oficiales procesados por la Secretaría de Minería de la Nación, las exportaciones totales del sector alcanzaron los US$ 6.037 millones, lo que representa un crecimiento del 29,2% respecto al ejercicio anterior y constituye el valor nominal más alto registrado en la historia de la actividad en territorio nacional.
El oro: motor de la recaudación récord
El segmento de los minerales metalíferos concentró el 82% del valor total exportado, con ingresos que ascendieron a los US$ 4.948 millones en el acumulado de los últimos doce meses. En este rubro, el oro fue el protagonista absoluto, aportando exportaciones por US$ 4.078 millones.
Este desempeño histórico estuvo apuntalado por una escalada sin precedentes en la cotización internacional del metal precioso. Durante diciembre de 2025, el precio promedio de la onza alcanzó los 4.309 dólares, reflejando un alza interanual del 62,7%. La tendencia alcista no ha mostrado signos de agotamiento en el inicio de 2026, con valores que ya tocan los US$ 4.600 por onza en el mes de enero. Cabe destacar que las provincias de San Juan y Santa Cruz explican la casi totalidad de estos envíos, reafirmando su rol estratégico en la matriz productiva minera.
Expansión del litio y el impacto del RIGI
El litio también registró un desempeño excepcional, alcanzando exportaciones por US$ 905 millones, lo que representa el 15% del total del sector. Este crecimiento es consecuencia directa de la puesta en marcha de cuatro nuevos proyectos entre 2024 y 2025, elevando a siete el número de yacimientos de litio en fase de producción activa en el Noroeste Argentino (NOA).
En términos de inversión futura, el sector minero lidera las intenciones bajo el amparo del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). De las iniciativas presentadas hasta el momento, la minería concentra el 46,6% de los proyectos, superando al sector de petróleo y gas (44,7%). De los 20 proyectos totales presentados al régimen, 10 ya han obtenido la adhesión formal por parte del Ministerio de Economía, asegurando un flujo de capitales que promete sostener la tendencia expansiva de la industria en los próximos años.
Finalmente, otros minerales como la plata totalizaron exportaciones por US$ 184 millones, completando el 3% restante de la torta exportadora. El informe oficial vincula el fortalecimiento de estos precios a la demanda de los bancos centrales y al complejo escenario geopolítico global, que posiciona a los activos mineros argentinos como refugio de valor para los inversores internacionales.
<p>Las exportaciones mineras argentinas alcanzaron un récord histórico de 6.037 millones de dólares en 2025, lo que representa un incremento interanual del 29,2%. El desempeño fue impulsado principalmente por los precios internacionales del oro y la expansión de la producción de litio en el Noroeste Argentino. San Juan y Santa Cruz se consolidan como las provincias líderes en envíos al exterior, mientras el sector encabeza las solicitudes de adhesión al RIGI.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Bienvenidos… Mientras usted cuenta las monedas para llegar al próximo vencimiento de la tarjeta, el sector minero está viviendo su propia versión de la fiebre del oro, pero con aire acondicionado y beneficios fiscales. El Secretario, se encuentra actualmente en Arabia Saudita, seguramente explicándole a los jeques que aquí no tenemos tanto petróleo como ellos, pero que si escarban un poquito en San Juan o Santa Cruz, se van a encontrar con suficiente oro como para que el Banco Central deje de usar billetes de monopoly. Es fascinante ver cómo el precio de la onza de oro sube más rápido que el colesterol de un argentino en un asado de domingo, llegando a los 4.600 dólares en este inicio de 2026, convirtiendo a nuestras montañas en el activo más deseado del planeta, justo después de una entrada para ver a la Selección.
Pero no todo es brillo amarillo; el litio también reclama su lugar en el podio de la vanidad extractiva. Con siete minas funcionando a pleno en el Norte, hemos exportado 905 millones de dólares en «oro blanco», ese componente mágico que permite que su teléfono móvil se mantenga encendido mientras usted lee noticias deprimentes. Lo más pintoresco de este informe es el furor por el RIGI, ese club VIP de las grandes inversiones donde la minería ya ocupa casi la mitad de las sillas. De los 20 proyectos presentados, la mitad ya tiene el «visto bueno» del Ministerio de Economía, demostrando que para las multinacionales siempre hay una alfombra roja y una copa de champagne esperándolos en la puerta. Mientras tanto, el resto de los mortales seguimos esperando que el «derrame» sea algo más que una mancha de aceite en el asfalto, brindando por los récords históricos de un país que es millonario bajo tierra, pero que arriba sigue mirando el precio de la leche con la misma angustia con la que un inversor mira la bolsa de Wall Street.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La industria minera argentina cerró un ciclo 2025 sin precedentes, consolidándose como uno de los pilares fundamentales para el ingreso de divisas al país. Según los datos oficiales procesados por la Secretaría de Minería de la Nación, las exportaciones totales del sector alcanzaron los US$ 6.037 millones, lo que representa un crecimiento del 29,2% respecto al ejercicio anterior y constituye el valor nominal más alto registrado en la historia de la actividad en territorio nacional.
El oro: motor de la recaudación récord
El segmento de los minerales metalíferos concentró el 82% del valor total exportado, con ingresos que ascendieron a los US$ 4.948 millones en el acumulado de los últimos doce meses. En este rubro, el oro fue el protagonista absoluto, aportando exportaciones por US$ 4.078 millones.
Este desempeño histórico estuvo apuntalado por una escalada sin precedentes en la cotización internacional del metal precioso. Durante diciembre de 2025, el precio promedio de la onza alcanzó los 4.309 dólares, reflejando un alza interanual del 62,7%. La tendencia alcista no ha mostrado signos de agotamiento en el inicio de 2026, con valores que ya tocan los US$ 4.600 por onza en el mes de enero. Cabe destacar que las provincias de San Juan y Santa Cruz explican la casi totalidad de estos envíos, reafirmando su rol estratégico en la matriz productiva minera.
Expansión del litio y el impacto del RIGI
El litio también registró un desempeño excepcional, alcanzando exportaciones por US$ 905 millones, lo que representa el 15% del total del sector. Este crecimiento es consecuencia directa de la puesta en marcha de cuatro nuevos proyectos entre 2024 y 2025, elevando a siete el número de yacimientos de litio en fase de producción activa en el Noroeste Argentino (NOA).
En términos de inversión futura, el sector minero lidera las intenciones bajo el amparo del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). De las iniciativas presentadas hasta el momento, la minería concentra el 46,6% de los proyectos, superando al sector de petróleo y gas (44,7%). De los 20 proyectos totales presentados al régimen, 10 ya han obtenido la adhesión formal por parte del Ministerio de Economía, asegurando un flujo de capitales que promete sostener la tendencia expansiva de la industria en los próximos años.
Finalmente, otros minerales como la plata totalizaron exportaciones por US$ 184 millones, completando el 3% restante de la torta exportadora. El informe oficial vincula el fortalecimiento de estos precios a la demanda de los bancos centrales y al complejo escenario geopolítico global, que posiciona a los activos mineros argentinos como refugio de valor para los inversores internacionales.
Bienvenidos… Mientras usted cuenta las monedas para llegar al próximo vencimiento de la tarjeta, el sector minero está viviendo su propia versión de la fiebre del oro, pero con aire acondicionado y beneficios fiscales. El Secretario, se encuentra actualmente en Arabia Saudita, seguramente explicándole a los jeques que aquí no tenemos tanto petróleo como ellos, pero que si escarban un poquito en San Juan o Santa Cruz, se van a encontrar con suficiente oro como para que el Banco Central deje de usar billetes de monopoly. Es fascinante ver cómo el precio de la onza de oro sube más rápido que el colesterol de un argentino en un asado de domingo, llegando a los 4.600 dólares en este inicio de 2026, convirtiendo a nuestras montañas en el activo más deseado del planeta, justo después de una entrada para ver a la Selección.
Pero no todo es brillo amarillo; el litio también reclama su lugar en el podio de la vanidad extractiva. Con siete minas funcionando a pleno en el Norte, hemos exportado 905 millones de dólares en «oro blanco», ese componente mágico que permite que su teléfono móvil se mantenga encendido mientras usted lee noticias deprimentes. Lo más pintoresco de este informe es el furor por el RIGI, ese club VIP de las grandes inversiones donde la minería ya ocupa casi la mitad de las sillas. De los 20 proyectos presentados, la mitad ya tiene el «visto bueno» del Ministerio de Economía, demostrando que para las multinacionales siempre hay una alfombra roja y una copa de champagne esperándolos en la puerta. Mientras tanto, el resto de los mortales seguimos esperando que el «derrame» sea algo más que una mancha de aceite en el asfalto, brindando por los récords históricos de un país que es millonario bajo tierra, pero que arriba sigue mirando el precio de la leche con la misma angustia con la que un inversor mira la bolsa de Wall Street.