Un nuevo terremoto sacudió este martes la provincia de Granada, en España, apenas tres días después de otro importante movimiento sísmico registrado en la región. El temblor alcanzó una magnitud de 4,7, tuvo su epicentro en Gójar, cerca de Alhendín, y dejó al menos tres personas con heridas leves.
El movimiento se produjo a las 10:37 y generó alarma entre los habitantes de esta zona de Andalucía. Tras el episodio, la Junta confirmó que hubo tres heridos leves y puso en marcha medidas preventivas ante la posibilidad de nuevos movimientos.
El terremoto ocurrió apenas tres días después de otro sismo cuyo epicentro había sido localizado en una localidad situada a 13 kilómetros de Granada y que, según la información disponible, llegó a sentirse en más de 200 municipios pertenecientes a cinco regiones españolas.
Una seguidilla de réplicas después del terremoto
Luego del movimiento principal, el Instituto Geográfico Nacional contabilizó diversas réplicas en distintos puntos de la provincia. Una de ellas se produjo a las 10:43 en Alhendín y alcanzó una magnitud de 2,8, mientras que a las 10:47 se registró otro sismo de 2,6 en Las Gabias.
A las 10:53, Churriana de la Vega registró un terremoto de magnitud 4,0. Apenas cuatro minutos más tarde, Padul sufrió otro movimiento de 2,9.
Cerca de una hora después, Alhendín volvió a registrar actividad sísmica, esta vez con un temblor de magnitud 4,2. Posteriormente se produjo otro movimiento en la misma localidad y, a las 12:39, se contabilizó una nueva réplica de magnitud 4,0.
La sucesión de movimientos generó preocupación entre los habitantes de la región. Numerosos vecinos abandonaron sus viviendas y se concentraron en plazas y otros espacios al aire libre mientras continuaba el monitoreo de la situación.
Daños materiales y evacuación preventiva de la Alhambra
Las primeras evaluaciones informaron desprendimientos de mampostería y daños en distintos edificios, aunque inicialmente no fueron considerados de carácter estructural.
También comenzaron a circular imágenes de los efectos del terremoto en diferentes puntos de Granada. Entre los daños registrados hubo árboles caídos y vehículos afectados en la avenida Cervantes.
Ante el riesgo de nuevas réplicas y como medida de prevención, la Junta de Andalucía ordenó desalojar la Alhambra. Distintas empresas también evacuaron sus lugares de trabajo y trasladaron a sus empleados hacia zonas consideradas seguras.
La advertencia por posibles nuevos temblores
El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, advirtió que la actividad sísmica podría continuar y pidió prudencia a la población.
“De nuevo un terremoto sacude Granada. Máxima prudencia”, solicitó Moreno en sus redes sociales.
“Los expertos señalan que es posible que los movimientos sísmicos y las réplicas continúen en la zona, y es importante conocer cómo debemos actuar en estas situaciones”, subrayó. “Sigamos los consejos y mantengamos la serenidad, por favor”, agregó el presidente regional.
Las autoridades mantienen las medidas preventivas mientras continúa el seguimiento de la actividad sísmica en Granada y las localidades próximas a los epicentros registrados durante la jornada.
Un terremoto de magnitud 4,7 sacudió este martes la provincia española de Granada, con epicentro en Gójar, cerca de Alhendín. El movimiento dejó tres heridos leves, daños materiales y una sucesión de réplicas. Vecinos abandonaron sus viviendas y la Alhambra fue evacuada de manera preventiva. Es el segundo sismo importante registrado en la zona en apenas tres días.
Un terremoto de 4,7, tres heridos leves y una colección de réplicas antes de terminar el almuerzo. Granada lleva dos terremotos importantes en tres días, porque aparentemente agosto decidió que el calor andaluz necesitaba también efectos especiales.
El epicentro estuvo en Gójar y después el suelo empezó a repartir réplicas por Alhendín, Las Gabias, Churriana de la Vega y Padul con la puntualidad que uno desearía para cualquier trámite público. A las 10:43 uno, a las 10:47 otro, a las 10:53 otro: una agenda sísmica más organizada que el turno para renovar el pasaporte.
Hubo desprendimientos de mampostería, árboles caídos, vehículos dañados y vecinos que dejaron sus casas para instalarse en plazas y espacios abiertos. La Alhambra fue desalojada preventivamente, porque cuando hasta uno de los monumentos más famosos de España recibe la orden de salir, la recomendación de “mantener la serenidad” adquiere una intensidad bastante particular.
Y todo ocurre apenas tres días después de otro terremoto que había afectado a más de 200 municipios de cinco regiones. Granada pasó así de ser postal de palacios, tapas y Sierra Nevada a protagonizar una franquicia geológica cuya segunda entrega llegó antes de que alguien pudiera terminar de procesar la primera.
El presidente andaluz, Juanma Moreno, advirtió que pueden registrarse nuevos movimientos y pidió prudencia. “De nuevo un terremoto sacude Granada. Máxima prudencia”, escribió, mientras los expertos señalaban que las réplicas podrían continuar.
Dos terremotos en tres días, varias réplicas y una ciudad mirando el piso con la misma confianza con la que se mira una silla de plástico después del tercer crujido.