Después de completar una década marcada por un fuerte plan de inversiones, Caleras San Juan, una de las principales productoras del sector en la provincia, quedó bajo la mirada de grupos internacionales interesados en ingresar al negocio de la cal sanjuanina.

La compañía terminó recientemente un proceso de modernización que incluyó cuatro hornos Maerz de última generación y un parque solar propio. En ese contexto, comenzaron a aparecer propuestas para adquirir participación en la empresa y el accionista mayoritario ya analiza las ofertas presentadas.

De acuerdo con fuentes vinculadas al sector, en los últimos meses mostraron interés dos grupos de origen belga y un grupo peruano. Algunos de ellos incluso habrían avanzado con ofertas concretas para concretar una operación.

Una de esas propuestas sería considerada especialmente atractiva. Sin embargo, la eventual venta todavía no está cerrada y durante las próximas semanas podría definirse si finalmente se produce un cambio de manos o si los actuales accionistas continúan al frente de la compañía.

Quiénes son los accionistas de Caleras San Juan

Actualmente, Caleras San Juan cuenta con dos accionistas principales. Daniel Van Lierde posee el 80% de la compañía y controla el paquete mayoritario, mientras que el empresario sanjuanino Raúl Cabanay mantiene el 20% restante.

Van Lierde, empresario de origen holandés y habitual visitante de San Juan, es quien habría manifestado su intención de desprenderse de su participación.

Cabanay, en cambio, no tendría intención de vender sus acciones. Por ese motivo, una eventual operación podría limitarse exclusivamente al paquete mayoritario.

De concretarse ese escenario, un nuevo grupo pasaría a controlar la empresa mediante la adquisición del 80%, mientras Cabanay conservaría su participación del 20%.

La definición podría producirse durante este mes, en medio de una negociación que despertó el interés de importantes jugadores internacionales vinculados al negocio de la cal.

Dos grupos belgas, uno peruano y un posible interesado local

Entre los potenciales compradores figuran dos grupos belgas y uno peruano, según fuentes relacionadas con el sector. Las conversaciones habrían alcanzado un nivel avanzado y ya existirían propuestas concretas sobre la mesa.

Una de ellas sería particularmente atractiva para Van Lierde, aunque hasta el momento no existe una operación formalmente cerrada.

En paralelo, dentro del ambiente empresario sanjuanino comenzó a circular la versión de que un empresario local vinculado a la minería también estaría interesado en participar de la negociación.

Ese dato aún no pudo ser confirmado. La versión apunta a un empresario sanjuanino relacionado con la actividad minera, que durante un período residió en España y recientemente regresó a San Juan.

La eventual aparición de un inversor local suma otra alternativa a una negociación que continúa abierta y cuyo desenlace podría conocerse en las próximas semanas.

Una década de inversiones para ampliar la producción

El interés de los potenciales compradores surge precisamente cuando Caleras San Juan acaba de completar una de las etapas de inversión más importantes de su historia.

El plan maestro comenzó en 2016 y se extendió durante una década. El objetivo fue modernizar la planta ubicada en Cienaguita, departamento Sarmiento, ampliar la capacidad de producción e incorporar tecnología de última generación.

El proyecto incluyó la instalación progresiva de cuatro hornos Maerz de tecnología suiza, que permitieron elevar considerablemente la capacidad productiva respecto de los niveles registrados años atrás.

El cuarto horno entró en funcionamiento durante 2026 y marcó la finalización del programa de inversiones. El 7 de mayo pasado, en coincidencia con el Día de la Minería, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, recorrieron las instalaciones de la compañía.

Raúl Cabanay ingresó como socio en 2013, cuando la empresa atravesaba dificultades financieras y operaba con un nivel de producción considerablemente menor.

Ingeniero en minas y con más de cuatro décadas de trayectoria vinculada a la industria de la cal, Cabanay llegó a la compañía después de desempeñarse durante años en Minera TEA y acumular experiencia en la puesta en funcionamiento de hornos de alta tecnología.

La historia de la empresa, sin embargo, comenzó mucho antes. Se remonta a 1952, cuando el industrial mendocino Florencio Casales instaló en San Juan un emprendimiento dedicado a producir cal bajo el nombre de Carbometal.

El proyecto llegó a contar con cuatro hornos e incluso contempló la construcción de una planta de cemento que iba a denominarse Cemento Huarpe. Décadas después, Van Lierde adquirió la quiebra de Carbometal y rebautizó la compañía como Caleras San Juan.

Cabanay también mantiene un vínculo familiar con algunos de los equipos incorporados durante el proceso de modernización. El primer horno Maerz fue denominado Nilda, en homenaje a su esposa, mientras que otro recibió el nombre Ailén, por su hija. Con las posteriores ampliaciones, los nombres de sus nietos también quedaron asociados a distintos equipos productivos.

La estrategia tecnológica tuvo como objetivo preparar a la empresa para un escenario de mayor demanda industrial y minera. Cabanay había advertido que el crecimiento de la minería argentina podía generar una fuerte necesidad de cal y que las compañías productoras debían incrementar su capacidad para responder a ese escenario.

Ese planteo adquiere especial relevancia ante el avance de los proyectos de cobre y otros desarrollos mineros en San Juan. La cal es utilizada como insumo en diferentes procesos industriales y mineros, por lo que una expansión de los grandes proyectos metalíferos podría traducirse en una demanda adicional para las compañías del sector.

Caleras San Juan también participa del mercado externo y Chile constituye uno de sus principales destinos de exportación, además de abastecer la demanda existente dentro del mercado argentino.