Diez empresas presentaron ofertas para construir el Centro de Control Unificado entre San Juan y Mendoza, una obra destinada a concentrar en un mismo complejo los controles de seguridad y fitosanitarios sobre la Ruta Nacional 40.
Este jueves se realizó la apertura de sobres correspondiente a la licitación. El proyecto demandará una inversión de $5.158.724.000, que será financiada en partes iguales por ambas provincias.
El futuro complejo estará ubicado en el kilómetro 42 de la Ruta Nacional 40, en San José, Las Heras, y contará con un plazo de ejecución previsto de 12 meses.
La iniciativa busca reunir en un mismo espacio los controles policiales y fitosanitarios que actualmente se realizan a lo largo del corredor que conecta a San Juan con Mendoza. El objetivo es agilizar el tránsito, reducir los tiempos de espera y reforzar los controles sobre uno de los principales accesos de la región de Cuyo.
Cómo será el nuevo centro de control
El proyecto contempla la construcción de nuevos puestos de control y áreas de inspección, además de playas diferenciadas destinadas a distintos tipos de vehículos.
También está prevista la incorporación de una Sala de Control Conjunta, junto con distintas intervenciones destinadas a mejorar la infraestructura vial y ordenar la circulación dentro del complejo.
Con la apertura de sobres comenzó ahora el proceso de evaluación técnica y administrativa de las diez propuestas presentadas. Una vez concluido ese análisis, se avanzará con la definición de la empresa que quedará a cargo de ejecutar los trabajos.
Una obra financiada por San Juan y Mendoza
El Centro de Control Unificado forma parte de una estrategia conjunta que San Juan y Mendoza vienen desarrollando para coordinar acciones de seguridad y fortalecer los controles sobre las rutas que atraviesan la región cuyana.
La obra pretende integrar recursos y capacidades de ambas provincias y, al mismo tiempo, facilitar la circulación de personas y el movimiento de la producción regional.
Desde las provincias sintetizaron el objetivo del proyecto bajo una premisa: “La seguridad no tiene fronteras”, en referencia a la necesidad de trabajar de manera coordinada para mejorar los controles sin generar mayores demoras para quienes transitan por la Ruta Nacional 40.
Diez empresas presentaron ofertas para construir el Centro de Control Unificado entre San Juan y Mendoza, una obra prevista sobre la Ruta Nacional 40 que demandará una inversión de $5.158.724.000 y tendrá un plazo de ejecución de 12 meses. El complejo concentrará controles policiales y fitosanitarios con el objetivo de agilizar el tránsito y reforzar la seguridad.
$5.158 millones, diez empresas y un año de obra para poner bajo un mismo techo los controles entre San Juan y Mendoza. El Centro de Control Unificado dio otro paso con la apertura de sobres y ahora empieza esa etapa tan argentina en la que diez propuestas entran a una oficina y una sola sale con contrato.
El complejo estará sobre la Ruta Nacional 40, en San José, Las Heras, y concentrará controles policiales y fitosanitarios que hoy funcionan por separado. La idea es simple sobre el papel: menos vueltas, menos espera y más orden, algo parecido a convertir cinco ventanillas de un trámite público en una sola sin que nadie tenga que preguntar tres veces dónde se saca número.
La obra será financiada en partes iguales por San Juan y Mendoza e incluirá puestos de control, zonas de inspección, playas diferenciadas para vehículos, una Sala de Control Conjunta y mejoras viales. Todo pensado para que el tránsito por uno de los corredores más importantes de Cuyo no parezca una competencia de resistencia entre camioneros, turistas y formularios.
Ahora las diez ofertas deberán pasar por la evaluación técnica y administrativa antes de que se defina qué empresa se quedará con los trabajos. No alcanza con levantar la mano y decir “yo lo hago”: hay que sobrevivir al ecosistema de papeles, antecedentes, números y requisitos donde hasta una coma mal ubicada puede tener más poder que una retroexcavadora.
Desde las provincias resumieron el espíritu del proyecto con una frase: “La seguridad no tiene fronteras”. El objetivo será demostrar que los controles tampoco necesitan tener cinco filas distintas para comprobarlo.