El Programa Garrafa Hogar, impulsado por el Gobierno de San Juan tras la discontinuidad del beneficio nacional, muestra resultados positivos a menos de dos meses de su puesta en marcha. Desde su lanzamiento, el pasado 18 de mayo, ya se comercializaron alrededor de 9.800 garrafas, una cifra que prácticamente iguala las 10.000 unidades distribuidas durante toda la edición anterior.
La titular de Defensa al Consumidor, Fabiana Carrizo, destacó que el programa mantiene un crecimiento sostenido y estimó que este año se superarán ampliamente los números registrados en 2025.
«De acuerdo a los números que tenemos llevamos un promedio de 9.800 garrafas. El año pasado cerramos en 10.000 unidades, lo que implica que estaremos superando el número del 2025», afirmó la funcionaria.
Mayor alcance en los departamentos
Desde el organismo explicaron que el objetivo principal es garantizar el acceso al gas envasado en aquellas zonas donde no existe red de gas natural, una realidad que afecta especialmente a numerosos barrios y localidades del interior provincial.
Carrizo señaló que el cronograma de distribución permitió ampliar la cobertura territorial. Como ejemplo, indicó que en Rawson el programa ya recorrió nueve barrios y villas, gracias también al acompañamiento de uniones vecinales, centros de jubilados y otras instituciones.
«Cada vez lo podemos extender más y se involucran más las instituciones al pedirlo, como uniones vecinales y centros de jubilados, y eso se ve reflejado en los números», sostuvo.
Más demanda fuera del Gran San Juan
Aunque todavía se trabaja en el informe definitivo por departamento, Defensa al Consumidor confirmó que la mayor demanda se concentra en los departamentos ubicados fuera del Gran San Juan, donde el gas envasado continúa siendo la principal alternativa para cocinar y calefaccionar los hogares.
La garrafa de 10 kilos es la más solicitada, ya que además de utilizarse para cocinar, muchas familias la emplean para calefaccionarse durante el invierno. En tanto, las unidades de 15 kilos son adquiridas principalmente por pequeños emprendimientos.
Para garantizar la transparencia del programa, cada comprador debe firmar una planilla y puede adquirir un máximo de tres garrafas, evitando así la reventa o comercialización irregular.
WhatsApp y sorteos para los usuarios
Uno de los cambios incorporados este año fue la creación de un canal oficial de WhatsApp, mediante el cual los vecinos reciben información sobre recorridos, cronogramas semanales y novedades del programa.
Además, gracias a un convenio con YPF Gas, quienes escanean el código QR disponible durante los operativos participan en sorteos de televisores, electrodomésticos y garrafas.
La continuidad del programa
Actualmente, las garrafas de 10 kilos se comercializan a $20.000, mientras que las de 15 kilos tienen un valor de $30.000.
El cronograma se actualiza semanalmente con los departamentos, barrios, días y horarios donde se desarrollarán los operativos.
Respecto a una posible extensión del programa más allá del invierno, Carrizo explicó que por el momento no existe una definición oficial. El año pasado la iniciativa se prorrogó hasta septiembre por decisión del gobernador Marcelo Orrego, y este año la posibilidad volverá a evaluarse durante agosto en función de la demanda y de las decisiones que adopte el Gobierno provincial.
El Programa Garrafa Hogar, impulsado por el Gobierno de San Juan tras el recorte del subsidio nacional, ya distribuyó unas 9.800 garrafas en menos de dos meses y se encamina a superar las cifras del año pasado. Desde Defensa al Consumidor destacaron la alta demanda en departamentos sin acceso a gas natural y el impacto positivo del operativo en toda la provincia.
Cuando una garrafa a precio accesible se convierte en una de las noticias más celebradas del invierno, queda claro que el termómetro no mide solamente la temperatura. En menos de dos meses ya se entregaron casi 10.000 unidades y el programa apunta a romper su propio récord.
El éxito no apareció por casualidad. Donde no llega la red de gas, la garrafa deja de ser una opción para convertirse en una necesidad. Y cuando el precio acompaña un poco más al bolsillo, las filas aparecen solas. No hace falta publicidad cuando el frío hace el trabajo de convocatoria.
La mayor demanda llegó desde los departamentos más alejados del Gran San Juan, donde calefaccionarse sigue dependiendo del gas envasado. Allí, cada operativo termina siendo una mezcla de servicio público, punto de encuentro vecinal y alivio para familias que durante el invierno hacen cuentas antes de prender una estufa.
El programa también sumó un ingrediente que parece sencillo, pero cambió bastante la logística: un canal de WhatsApp para informar recorridos, horarios y novedades. En tiempos donde algunos trámites todavía piden fotocopias de fotocopias, enterarse por el celular dónde estará el camión ya parece un avance tecnológico digno de festejo.
Mientras tanto, el Gobierno provincial analiza si extenderá el programa más allá del invierno, como ocurrió el año pasado. Los números juegan a favor de esa posibilidad, aunque la decisión todavía no está tomada. Porque cuando una política pública supera sus propios registros, la presión para que continúe suele llegar antes que la primavera.
Hay programas que se miden en expedientes. Este se mide en hogares donde el mate no se enfría tan rápido.