El proyecto de ley para declarar a las Lagunas de Guanacache como área natural protegida ya fue presentado formalmente ante la Cámara de Diputados de San Juan. Así lo confirmó el director de Conservación de la Secretaría de Ambiente, Ezequiel Salomón, quien indicó que actualmente se trabaja junto al Poder Legislativo para acelerar el tratamiento de la iniciativa.
La presentación representa un nuevo avance en un proceso que el funcionario había anticipado a comienzos de 2025, cuando informó que la propuesta atravesaba su etapa final de elaboración técnica. El objetivo es otorgar al humedal un marco jurídico provincial que permita fortalecer las acciones de conservación sobre el territorio.
Una protección con herramientas concretas
Las Lagunas de Guanacache cuentan con reconocimiento internacional como sitio Ramsar, una categoría reservada para humedales de importancia estratégica. Sin embargo, Salomón explicó que la declaración como área protegida provincial permitirá incorporar el sitio al sistema sanjuanino de conservación y disponer de recursos específicos para su manejo.
Esto implicará la posibilidad de destinar presupuesto propio, equipos técnicos, guardaparques e infraestructura, además de aplicar herramientas de preservación que actualmente no pueden implementarse con la misma eficacia.
El funcionario remarcó que la iniciativa también apunta a enfrentar los procesos de desertificación que afectaron al sistema de lagunas durante la última década y a fortalecer la protección del recurso hídrico. Recordó que el humedal llegó a abarcar aproximadamente 2.500 kilómetros cuadrados, superficie que se redujo significativamente por distintos factores ambientales y por la explotación del agua.
Conservar el ambiente y la identidad cultural
Además de proteger la biodiversidad, el proyecto busca preservar el patrimonio cultural vinculado a las comunidades originarias que habitan la región. Según explicó Salomón, la futura ley permitirá resguardar tanto los valores ambientales como las prácticas ancestrales del pueblo huarpe.
En ese sentido, sostuvo que la norma será una herramienta para combatir actividades ilegales que afectan al ecosistema y a las comunidades locales, al tiempo que contribuirá a cumplir compromisos institucionales pendientes en materia de conservación.
El director de Conservación destacó además la importancia de incorporar el conocimiento de quienes viven en el territorio al proceso de gestión. «Hay mucha información que no está en la parte académica, pero sí la aporta el local», afirmó.
También señaló que la experiencia de otras áreas protegidas de la provincia demuestra que muchas veces son las propias comunidades las que impulsan estas iniciativas, como ocurrió en Pedernal, Zonda y Valle Fértil. El objetivo, agregó, es que la conservación también contribuya al desarrollo de la economía regional mediante un turismo sustentable que permita generar oportunidades para los habitantes del lugar.
Los estudios que seguirán a la aprobación
Una vez sancionada la ley, comenzará una etapa técnica centrada en la elaboración de la denominada «línea de base», un estudio integral que reunirá información geológica, paleontológica, biológica y social para establecer un diagnóstico actualizado del área.
Salomón estimó que este trabajo podría extenderse entre uno y dos años, dependiendo del ritmo de recopilación de información. Con esos resultados se elaborará el Plan de Manejo y Gestión, documento que definirá las actividades permitidas dentro del área protegida y establecerá los lineamientos para su administración bajo un enfoque integral y participativo.
El proyecto de ley para declarar a las Lagunas de Guanacache como área natural protegida ingresó a la Cámara de Diputados de San Juan. La iniciativa busca otorgar un marco legal provincial al humedal, reconocido como sitio Ramsar, para fortalecer su conservación, proteger su biodiversidad, preservar el patrimonio cultural huarpe y promover una gestión sustentable con participación de las comunidades locales.
Un humedal con reconocimiento internacional esperaba una ley provincial para tener herramientas concretas de protección. Como tener la camiseta del campeón del mundo, pero seguir jugando sin arquero.
Las Lagunas de Guanacache ya son un sitio Ramsar, una distinción que las ubica entre los humedales de importancia estratégica para el planeta. Pero el ambiente no se conserva con diplomas colgados en una pared. Hace falta presupuesto, guardaparques, planificación y normas que bajen del papel al territorio.
El proyecto ya llegó a la Cámara de Diputados y ahora empieza esa disciplina olímpica donde los expedientes descubren que también saben esperar. La diferencia es que el ecosistema no suele pedir prórrogas ni sesiones especiales: sigue perdiendo agua mientras los tiempos administrativos avanzan a su propio ritmo, ese que haría parecer apurado al trámite para renovar el DNI.
La iniciativa también pone el foco en algo que durante años quedó fuera de demasiados mapas: el conocimiento de quienes viven allí. Porque hay información que no aparece en un paper ni en una presentación con diapositivas. Está en quienes conocen cada cauce, cada monte y cada cambio del paisaje mucho antes de que exista un informe técnico que lo confirme.
Si la ley se aprueba, empezará un trabajo largo de estudios, diagnósticos y planificación. No promete soluciones instantáneas ni fotos para inaugurar una cinta. Promete algo bastante menos vistoso y bastante más útil: construir reglas para que un humedal deje de depender de la buena voluntad de turno. En un país donde muchas veces lo urgente le gana a lo importante, que un ecosistema llegue primero al recinto ya es una rareza.