La jornada de viento Zonda dejó un importante saldo de incendios en San Juan. Según informó el comisario general Ligorria, jefe de Bomberos, se registraron 56 intervenciones en distintos puntos de la provincia, de las cuales al menos 11 estuvieron relacionadas con viviendas afectadas por las llamas.
El funcionario explicó que, a diferencia de otros episodios recientes de viento Zonda, en esta oportunidad el fuego alcanzó una mayor cantidad de propiedades. Santa Lucía y Médano de Oro concentraron algunos de los operativos más complejos, aunque también se produjeron incendios en otros departamentos.
“Ayer hemos tenido 56 intervenciones”, explicó Ligorria, quien detalló que prácticamente todos los departamentos registraron algún episodio con viviendas afectadas. En determinados sectores, las pérdidas materiales fueron totales y también se reportaron daños en vehículos y herramientas.
El balance preliminar de Protección Civil estableció posteriormente que más de 50 focos de incendio afectaron a la provincia y alrededor de 30 viviendas fueron alcanzadas por las llamas. Las cifras podrían modificarse a medida que concluyan los relevamientos en las zonas afectadas.
Un joven sufrió quemaduras en el 80% de su cuerpo
Una de las situaciones más graves se produjo en Santa Lucía, donde un joven de aproximadamente 21 años sufrió quemaduras en cerca del 80% de su cuerpo mientras intentaba retirar pertenencias de su vivienda, que estaba siendo afectada por el fuego.
Debido a la gravedad de las lesiones, el joven debió ser trasladado de urgencia. Ligorria indicó que, de acuerdo con la información disponible durante el operativo, se trataba de la persona que presentaba el cuadro más delicado entre los afectados.
El jefe de Bomberos también confirmó que hubo personas que necesitaron asistencia por inhalación de monóxido de carbono. Sin embargo, explicó que no podía precisar la cantidad debido a la magnitud de la emergencia y a los numerosos incendios que se desarrollaron simultáneamente.
Posteriormente, Protección Civil informó que alrededor de 80 personas recibieron asistencia durante la jornada. El relevamiento también identificó a un menor que sufrió quemaduras leves en el asentamiento San Cayetano.
Santa Lucía y Médano de Oro, entre las zonas más afectadas
Santa Lucía fue uno de los departamentos que demandó el mayor despliegue de los equipos de emergencia. Según explicó Ligorria, las fuertes ráfagas favorecieron el avance del fuego desde zonas con vegetación y pastizales hacia sectores habitados.
Las condiciones meteorológicas complicaron las tareas de los bomberos, ya que algunos incendios volvían a activarse incluso después de haber sido controlados.
“El viento se puso muy fuerte y es incontrolable”, describió el funcionario al referirse a las dificultades que enfrentaron los equipos durante las intervenciones.
Uno de los sectores más perjudicados fue el asentamiento San Cayetano, ubicado en Alto de Sierra, donde Protección Civil estimó que al menos 16 viviendas resultaron alcanzadas por las llamas. También se registraron incendios en otros puntos de Santa Lucía.
En Médano de Oro, departamento Rawson, se desarrollaron otros incendios de consideración que provocaron daños en varias viviendas y requirieron la intervención de los equipos de emergencia.
Investigan una posible quema de pastizales y mantienen los operativos
En relación con el origen de uno de los incendios registrados en Santa Lucía, Ligorria explicó que recibió información sobre una presunta quema de pastizales que habría ocurrido aproximadamente dos días antes de la emergencia.
De acuerdo con los testimonios de personas que se encontraban en el sector, aquel fuego se habría reactivado como consecuencia de las fuertes ráfagas y posteriormente habría avanzado hacia las viviendas cercanas.
Sin embargo, el jefe de Bomberos aclaró que esta versión todavía no había sido verificada y que el episodio permanecía bajo investigación. Las pericias deberán establecer cómo se originó el incendio, identificar eventualmente a la persona que habría realizado la quema y determinar las responsabilidades correspondientes.
Ligorria señaló que, durante la emergencia, la prioridad de los equipos fue controlar los focos y evitar que las llamas continuaran propagándose. Las investigaciones sobre el origen de los incendios comenzaron a desarrollarse posteriormente.
El operativo se extendió durante toda la jornada y los bomberos trabajaron hasta aproximadamente la medianoche. No obstante, debieron regresar a diferentes sectores debido a la reactivación de algunos focos.
El funcionario explicó que varios árboles permanecían con puntos calientes, por lo que fue necesario realizar tareas de enfriamiento para prevenir nuevos incendios.
Durante la jornada siguiente continuaron los trabajos de enfriamiento y comenzaron las pericias correspondientes. El personal de Bomberos se mantuvo en estado de alerta ante el pronóstico de nuevas ráfagas de viento y temperaturas elevadas.
El despliegue contó con la colaboración de Protección Civil, la Municipalidad de Santa Lucía y otros municipios. También participaron camiones que aportaron agua para sostener las tareas de los equipos que combatieron las llamas.
Mientras avanzaban las investigaciones y los trabajos preventivos, Protección Civil continuaba con el relevamiento de los daños materiales y de las personas afectadas. El balance preliminar registró alrededor de 30 viviendas alcanzadas por el fuego, aunque la cifra podría modificarse una vez finalizada la evaluación de todos los sectores perjudicados.
El viento Zonda provocó una jornada crítica en San Juan, con 56 intervenciones de Bomberos y numerosos incendios que afectaron viviendas en distintos departamentos. Santa Lucía y Médano de Oro concentraron los operativos más complejos. Un joven sufrió quemaduras graves y Protección Civil informó que alrededor de 80 personas recibieron asistencia durante la emergencia.
El viento Zonda volvió a demostrar que, cuando decide visitar San Juan, no entiende demasiado de buenos modales ni de límites territoriales. Esta vez llegó con una agenda tan ambiciosa que consiguió movilizar a los bomberos en 56 oportunidades. Una productividad extraordinaria para un fenómeno meteorológico que, evidentemente, jamás escuchó hablar del derecho al descanso.
El problema fue que el visitante no se conformó con despeinar árboles y poner a prueba las ventanas. Las llamas avanzaron sobre diferentes sectores de la provincia y Santa Lucía terminó convertida en uno de los principales escenarios de una jornada que nadie había solicitado. Médano de Oro tampoco consiguió quedar fuera de un recorrido que tuvo prácticamente tantos destinos como complicaciones.
La situación adquirió un nivel adicional de absurdo cuando los bomberos descubrieron que apagar determinados focos no significaba necesariamente haber terminado el trabajo. El viento, aparentemente disconforme con los finales convencionales, se encargaba de reactivar algunos incendios. Una especie de serie interminable en la que cada episodio terminaba con la promesa de una nueva temporada, pero sin espectadores interesados en renovarla.
Y mientras los equipos de emergencia intentaban controlar las llamas, apareció otro clásico de las situaciones extraordinarias: la necesidad de establecer cómo comenzó todo. Una posible quema de pastizales realizada días antes quedó bajo investigación. Por ahora, las pericias deberán determinar qué ocurrió, porque las hipótesis todavía no adquirieron la extraordinaria capacidad de convertirse en pruebas por el simple hecho de circular.
El humor, sin embargo, encuentra su límite frente a las consecuencias de una emergencia que dejó personas heridas y familias con importantes pérdidas materiales. Detrás de las cifras hubo viviendas afectadas, operativos que continuaron durante la noche y equipos que debieron regresar a los mismos sectores para evitar nuevas propagaciones. El Zonda volvió a retirarse dejando una enseñanza bastante poco novedosa: el viento no paga los daños, no participa de las tareas de reconstrucción y tampoco parece interesado en mejorar su comportamiento para la próxima visita.