Estudiantes del Instituto Privado ‘San Marcos’, de la Escuela de Nivel Inicial N°4 ‘Rosario Vera Peñaloza’ y de la Escuela N°6 ‘Santa María Eufrasia’ participaron esta semana de diferentes actividades destinadas a fortalecer el vínculo entre las instituciones educativas y los espacios productivos.
Las jornadas fueron coordinadas por la Dirección de Desarrollo Productivo Sustentable y Escuela e incluyeron experiencias prácticas relacionadas con la siembra hortícola, el recorrido por módulos productivos y el manejo de animales.
Siembra y producción de alimentos
Durante las visitas, los estudiantes trabajaron directamente en los canteros del predio y realizaron la siembra de especies hortícolas de estación.
La actividad estuvo acompañada por explicaciones sobre la preparación y el cuidado del suelo, el aprovechamiento del agua y las distintas etapas que integran el proceso de producción de alimentos.
Los grupos también recorrieron los módulos demostrativos de la granja, donde conocieron diferentes sistemas de riego y visitaron el sector destinado al lombricompostaje, una práctica utilizada para producir abonos orgánicos.
En cada uno de estos espacios, técnicos de la Dirección brindaron información sobre las características y objetivos de las prácticas desarrolladas en el predio.
Aprendizaje sobre cuidado y bienestar animal
La propuesta educativa contempló además una visita al sector de producción animal. Allí, los alumnos pudieron observar diferentes tareas vinculadas con el manejo de los animales y recibieron información sobre alimentación, bienestar y controles sanitarios.
“Queremos que los estudiantes puedan conocer el proceso productivo a partir de la experiencia directa. Sembrar, observar los cultivos y recorrer los distintos módulos de la granja les permite acercarse a tareas que también pueden desarrollar en sus escuelas o en sus hogares”, explicó Daniela Páez, directora de Desarrollo Productivo Sustentable y Escuela.
La iniciativa busca que los estudiantes puedan incorporar conocimientos mediante experiencias concretas y, al mismo tiempo, acercarse a prácticas productivas que pueden ser replicadas tanto en establecimientos educativos como en sus propios hogares.
Cómo acceder al programa
Las instituciones interesadas en recibir información sobre el programa Huertas Productivas Escolares pueden comunicarse al 2664-452000, interno 3607, o escribir al correo electrónico [email protected].
Estudiantes del Instituto Privado ‘San Marcos’, la Escuela de Nivel Inicial N°4 ‘Rosario Vera Peñaloza’ y la Escuela N°6 ‘Santa María Eufrasia’ participaron esta semana de jornadas educativas vinculadas con la producción sustentable. Las actividades incluyeron siembra hortícola, recorridos por módulos productivos, lombricompostaje, sistemas de riego y prácticas relacionadas con el manejo y bienestar animal.
Durante unas horas, los pizarrones cedieron protagonismo a los canteros y las carpetas fueron reemplazadas por tierra, semillas y una certeza que ningún examen de opción múltiple consigue transmitir con tanta eficacia: si una planta no recibe agua, difícilmente acepte una nota justificando el inconveniente. Estudiantes de tres instituciones educativas participaron de jornadas productivas donde pudieron conocer, con las manos bastante más cerca del suelo que de un teclado, cómo comienza el recorrido de algunos de los alimentos que después aparecen prolijamente acomodados en una verdulería.
La visita incluyó siembra de especies de estación, preparación del suelo, sistemas de riego y lombricompostaje. Este último sector permitió descubrir que las lombrices llevan adelante una tarea ambiental considerable sin reuniones de directorio, presentaciones en PowerPoint ni pedidos de actualización salarial: transforman residuos orgánicos en abono y continúan con su jornada como si semejante aporte a la economía circular fuera perfectamente normal.
También hubo espacio para conocer el manejo de animales, su alimentación, bienestar y controles sanitarios. La experiencia convirtió así a la granja en un aula donde cada módulo explicaba una parte del proceso productivo. Y acaso allí estuvo el principal valor de la propuesta: mostrar que detrás de una hortaliza, un sistema de riego o el cuidado de un animal existe conocimiento, planificación y trabajo. Una forma bastante concreta de comprobar que la producción de alimentos no comienza en una góndola y que, por más empeño que ponga el supermercado, las zanahorias todavía no vienen con código de barras incorporado desde la tierra.