Acciones cotidianas como agarrar una lapicera, abrocharse una camisa, utilizar el celular o sostener un mate pueden transformarse en desafíos significativos después de un accidente cerebrovascular (ACV). Frente a esa dificultad, investigadores argentinos desarrollaron HandSolo: Play your way back, un videojuego inmersivo diseñado para entrenar la motricidad fina de las manos y complementar los procesos tradicionales de rehabilitación.
El proyecto fue creado en el Laboratorio de Fisiología de la Acción del Instituto de Ciencias Físicas de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y el CONICET. El equipo está dirigido por la investigadora Valeria Della Maggiore e integrado por Pedro Martínez-Viademonte, Agustín Solano, Gabriela De Pino y Greta Pérez Alsina.
También participan profesionales del Centro Asistencial Universitario (CAU) de la UNSAM y colaboran Leonardo Cohen, investigador de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, y Daniel Blustein, de la Universidad de Acadia, en Canadá.
Una nave espacial controlada con los dedos
HandSolo utiliza una dinámica inspirada en videojuegos clásicos como Space Invaders. Dentro del entorno virtual, el paciente observa una nave espacial y debe esquivar meteoritos. Sin embargo, a diferencia de un videojuego convencional, no utiliza un joystick: la nave se controla mediante movimientos específicos de los dedos.
El sistema funciona con un visor comercial de realidad virtual capaz de registrar gestos como juntar el pulgar con los demás dedos o colocar la mano en posición de agarre. De esta manera, los movimientos necesarios para avanzar en el juego forman parte al mismo tiempo del entrenamiento motor.
Para pacientes que presentan una movilidad muy reducida, los investigadores incorporaron además un módulo de electromiografía. Esta tecnología permite detectar la actividad muscular residual incluso cuando el movimiento todavía no resulta visible.
Las señales obtenidas son procesadas mediante algoritmos de inteligencia artificial, que las interpretan y convierten en comandos dentro del videojuego. El objetivo es que incluso una intención de movimiento acompañada por actividad muscular mínima pueda utilizarse durante los ejercicios.
Un complemento para la rehabilitación después de un ACV
La herramienta apunta especialmente a personas con un ACV crónico que mantienen secuelas motoras en las manos. El propósito es favorecer la recuperación de movimientos necesarios para actividades cotidianas y trabajar aspectos como la coordinación, la fuerza y el control de los dedos.
El desarrollo no busca reemplazar la kinesiología ni los tratamientos médicos indicados para cada paciente. Su función es complementaria y pretende ofrecer una práctica repetitiva, adaptable a las capacidades individuales y más atractiva para quienes deben sostener ejercicios de rehabilitación durante períodos prolongados.
Entre las posibilidades futuras se encuentra su utilización en los hogares bajo seguimiento profesional. Ese esquema permitiría continuar con los ejercicios sin necesidad de trasladarse permanentemente a centros especializados, aunque esa modalidad dependerá de los resultados que arrojen las distintas etapas de evaluación.
Premio internacional y primera validación clínica
En 2026, HandSolo fue seleccionado como uno de los diez ganadores mundiales del programa Unity for Humanity Grant, entre más de 500 proyectos presentados. Fue además el único desarrollo elegido de la región y obtuvo un financiamiento de 90.000 dólares.
Los fondos serán destinados a realizar la primera validación clínica del sistema. El ensayo piloto comenzará con cinco pacientes voluntarios durante un período de tres semanas, que serán seleccionados junto con el Centro Asistencial Universitario de acuerdo con criterios clínicos específicos.
Hasta el momento, HandSolo fue evaluado con personas sanas, pero todavía deberá comprobarse clínicamente su seguridad, utilidad y nivel de eficacia en pacientes con secuelas provocadas por un ACV. El videojuego continúa en etapa de investigación y no se encuentra a la venta ni habilitado como tratamiento de uso libre.
Las personas interesadas en obtener información sobre rehabilitación o eventuales convocatorias vinculadas al proyecto pueden comunicarse con el Centro Asistencial Universitario de la UNSAM, ubicado en avenida 25 de Mayo 1169, Campus Miguelete, partido de General San Martín. El teléfono publicado es 11 3759-7667 y el correo electrónico es [email protected].
Investigadores de la Universidad Nacional de San Martín desarrollaron HandSolo: Play your way back, un videojuego de realidad virtual destinado a complementar la rehabilitación de personas con secuelas motoras en las manos tras un accidente cerebrovascular. El sistema convierte movimientos de los dedos y señales musculares en comandos y comenzará su primera validación clínica con pacientes voluntarios.
Después de décadas en las que los videojuegos fueron acusados de arruinar posturas, horarios de sueño y alguna que otra reunión familiar, un grupo de investigadores argentinos decidió cambiar el expediente: ahora una nave espacial que esquiva meteoritos podría convertirse en aliada de la rehabilitación después de un ACV. El desarrollo se llama HandSolo: Play your way back y consigue algo que parecía reservado para la ciencia ficción: transformar movimientos de los dedos en comandos dentro de un entorno de realidad virtual.
La propuesta tiene una lógica bastante más sofisticada que apretar botones hasta derrotar al jefe final. El paciente mueve los dedos para controlar una nave y, mientras intenta evitar que una roca espacial termine con su carrera intergaláctica, entrena movimientos necesarios para agarrar objetos, utilizar el celular o abrocharse una camisa. Es decir: el universo puede estar al borde de una catástrofe digital, pero el verdadero objetivo está varios millones de kilómetros más cerca, específicamente en la coordinación de una mano.
Para quienes todavía tienen una movilidad extremadamente reducida, el equipo agregó electromiografía e inteligencia artificial. El sistema detecta actividad muscular residual y la interpreta aunque el movimiento todavía no resulte visible. La máquina, básicamente, recibe señales que para el ojo humano podrían pasar inadvertidas y responde: “Perfecto, entendí la intención”. Una situación bastante más alentadora que buena parte de las interfaces digitales contemporáneas, que a veces ni siquiera comprenden dónde uno quiere cerrar una ventana.
El proyecto recibió además 90.000 dólares tras ser seleccionado entre diez ganadores mundiales del programa Unity for Humanity Grant 2026. Ahora viene la etapa en la que la épica tecnológica debe encontrarse con la evidencia clínica: primero serán cinco pacientes voluntarios durante tres semanas. Porque por más atractiva que resulte la idea de rehabilitar una mano mientras se esquivan meteoritos, en medicina el verdadero nivel final siempre se llama validación.