El Instituto Superior de Formación Docente ISPE “Domingo Faustino Sarmiento” fue la única institución educativa seleccionada dentro de una convocatoria provincial destinada a impulsar la digitalización mediante aportes no reembolsables.
La iniciativa forma parte del Programa de Fortalecimiento de la Economía del Conocimiento, coordinado por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, que distribuyó $350 millones para promover la incorporación de tecnología e innovación en distintos sectores de la economía sanjuanina.
De un total de 60 proyectos presentados, 27 fueron seleccionados. Entre los beneficiarios hubo empresas vinculadas con software, servicios informáticos, gastronomía, alimentos, construcción, consultoría, salud, vitivinicultura, industria, comercio, telecomunicaciones, logística, transporte, educación, servicios mineros y desarrollo inmobiliario.
La entrega de los fondos fue encabezada por el gobernador Marcelo Orrego.
Un proyecto de $24 millones para transformar el instituto
En el caso del ISPE, el financiamiento permitirá poner en marcha el proyecto denominado “Instituto Inteligente”, una propuesta orientada a rediseñar la organización interna e incorporar Inteligencia Artificial como herramienta de mejora continua para procesos educativos, académicos y administrativos.
El proyecto tendrá un presupuesto total de $24 millones. De ese monto, $15 millones serán financiados por la Provincia y los $9 millones restantes serán aportados por la propia institución.
La propuesta no se limita a incorporar una herramienta tecnológica puntual. El objetivo es transformar la manera en que el instituto organiza, analiza y utiliza su información mediante un modelo denominado “Organizational Commons”, pensado como un ecosistema común de conocimiento y gestión.

IA para mejorar procesos académicos y administrativos
La apuesta del ISPE apunta a utilizar la Inteligencia Artificial como un complemento del trabajo humano y no como un reemplazo. La implementación alcanzará a 70 colaboradores de áreas docentes y administrativas y tendrá impacto directo sobre unos 750 alumnos activos.
El proyecto está previsto para desarrollarse en un plazo de entre tres y seis meses y busca atender tres desafíos principales: fortalecer la inteligencia curricular y académica, optimizar la gestión administrativa y económica, e impulsar la innovación docente mediante nuevas herramientas.
Uno de los principales cambios será la posibilidad de acceder con mayor rapidez a información académica y de gestión. El sistema podrá vincular datos con la currícula oficial y analizar el impacto de la enseñanza teniendo en cuenta distintos segmentos socioeconómicos y etarios.
De esta manera, la institución busca obtener una visión más precisa sobre sus procesos formativos y utilizar esa información para orientar mejoras.
Consultas en lenguaje natural y datos en tiempo real
Otro de los ejes del proyecto será la transformación de la gestión administrativa y económica. El nuevo sistema permitirá consultar información en tiempo real para reducir demoras y agilizar la toma de decisiones.
Coordinadores y directivos podrán realizar consultas sobre situaciones académicas o presupuestarias utilizando lenguaje natural, sin depender necesariamente de reportes manuales ni de conocimientos técnicos específicos.
La propuesta busca reducir las diferencias de acceso a la información dentro de la organización y liberar tiempo actualmente destinado a tareas administrativas repetitivas.
También se pretende fortalecer la autonomía operativa del instituto, de manera que el acceso al conocimiento estratégico no quede concentrado en determinadas personas y pueda sostenerse dentro de una estructura organizada y actualizable.

Un nuevo perfil laboral dentro de la institución
La transformación tecnológica incluirá además la reconversión de uno de los colaboradores hacia un nuevo puesto denominado “Arquitecto del Organizational Commons”.
Ese perfil tendrá como función sostener, organizar y escalar el ecosistema tecnológico que comenzará a implementarse en la institución.
La creación del puesto representa también una apuesta por la reconversión laboral y la generación de perfiles vinculados con las nuevas demandas de la economía del conocimiento.
La tercera dimensión del proyecto estará enfocada en la innovación docente. El sistema buscará ordenar y facilitar la incorporación de nuevas herramientas cognitivas y metodologías de enseñanza, con capacidad de actualización permanente frente a los cambios tecnológicos y las necesidades de la economía regional.
La selección del ISPE como única institución educativa entre las 27 organizaciones beneficiadas marca así el inicio de un proceso de transformación que, según lo proyectado, podría convertirse en una experiencia de referencia para otras instituciones interesadas en incorporar Inteligencia Artificial a sus procesos académicos y de gestión.
El Instituto Superior de Formación Docente ISPE “Domingo Faustino Sarmiento” fue la única institución educativa seleccionada dentro de un programa provincial de digitalización que distribuyó $350 millones. Su proyecto “Instituto Inteligente” tendrá un presupuesto de $24 millones e incorporará Inteligencia Artificial para mejorar procesos académicos, administrativos y de gestión.
$24 millones para que un instituto educativo sanjuanino se reinvente con Inteligencia Artificial. El ISPE fue la única institución del rubro seleccionada entre 27 proyectos beneficiados y ahora quiere hacer algo más ambicioso que sumar un chatbot: reorganizar cómo piensa, decide y administra.
La provincia aportará $15 millones y el instituto pondrá otros $9 millones para desarrollar “Instituto Inteligente”, una especie de tablero de control con esteroides digitales. La idea es cruzar datos académicos, administrativos y económicos para que la información deje de vivir encerrada en planillas que sólo entiende la persona que las armó en 2017 y todavía sigue siendo indispensable para abrirlas.
El sistema permitirá que coordinadores y directivos consulten información en lenguaje natural, sin esperar reportes manuales ni peregrinar escritorio por escritorio. Si funciona como está previsto, preguntar por una situación académica o presupuestaria debería parecerse más a conversar con una herramienta y menos a pedir un expediente que está “en firma”.
La transformación alcanzará a 70 colaboradores y unos 750 alumnos, con una implementación prevista entre tres y seis meses. También aparecerá un nuevo rol interno, el “Arquitecto del Organizational Commons”, un nombre que suena a personaje de ciencia ficción pero que tendrá una tarea bastante concreta: sostener y ordenar todo el ecosistema tecnológico.
El objetivo declarado no es reemplazar personas, sino liberar tiempo y mejorar decisiones. En una institución educativa, lograr que los datos lleguen antes que el problema ya sería bastante inteligencia, artificial o no.