El oficialismo de la Cámara de Diputados acelera los plazos legislativos para obtener este martes un dictamen de mayoría sobre la reforma de la Ley de Glaciares. El objetivo de La Libertad Avanza (LLA) es llevar el proyecto al recinto entre el miércoles y el jueves, cumpliendo así con el requerimiento de los gobernadores que integran la denominada Mesa del Cobre, interesados en facilitar inversiones mineras de gran escala.
Como instancia inicial, se convocó a una reunión plenaria de las comisiones de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, presidida por José Peluc, y de Asuntos Constitucionales, encabezada por Nicolás Mayoraz. El encuentro está fijado para las 14:00 horas, donde se espera una primera etapa informativa con la exposición de mandatarios provinciales, seguida inmediatamente por la firma de los dictámenes correspondientes para habilitar el debate en la sesión prevista para el miércoles 8 de abril.
Cálculo de votos y respaldo político
Desde el bloque oficialista manifiestan optimismo respecto a alcanzar el quórum de 129 diputados necesarios para iniciar la sesión y convertir en ley el proyecto que ya recibió el aval del Senado el pasado 26 de febrero. Según fuentes parlamentarias de LLA, el oficialismo cuenta con 94 votos propios —excluyendo al presidente del cuerpo, Martín Menem— y sumaría el apoyo de 11 integrantes de Innovación Federal, 2 de Producción y Trabajo, aproximadamente 21 de Fuerzas del Cambio y entre 2 y 4 de Provincias Unidas.
Esta celeridad en el tratamiento se produce tras las audiencias públicas realizadas el 25 y 26 de marzo. En dichas jornadas expusieron cerca de 400 oradores entre modalidades presenciales y virtuales, una cifra significativamente menor a los 100.000 inscriptos originales, lo que motivó críticas y repudios por parte de bloques de la oposición y diversas organizaciones ambientalistas que cuestionan la profundidad del debate.
Modificaciones técnicas y facultades provinciales
La reforma propuesta busca redefinir el alcance de las zonas protegidas, permitiendo actividades de exploración y explotación económica en sectores del ambiente periglacial que actualmente se encuentran inhabilitados para tareas industriales. El punto central de la iniciativa radica en flexibilizar los criterios de protección estrictos para dar paso a proyectos extractivistas bajo el marco del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Otro cambio sustancial es la transferencia de facultades a las provincias, otorgándoles la potestad de decidir qué áreas específicas serán resguardadas y cuáles quedarán sujetas a la actividad económica, disminuyendo la intervención directa de la administración central. La medida cuenta con el impulso explícito de los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Marcelo Orrego (San Juan), Gustavo Sáenz (Salta) y Alfredo Cornejo (Mendoza), quienes ven en esta reforma la llave para dinamizar la economía minera en la región de Cuyo y el Noroeste Argentino.
Cabe recordar que los mandatarios provinciales ya obtuvieron un primer triunfo político en la Cámara Alta, donde la reforma fue aprobada con una votación de 40 a 31, dejando el escenario listo para lo que el oficialismo espera sea la sanción definitiva esta semana en la Cámara Baja.
<p>El oficialismo en la Cámara de Diputados convocó a un plenario de comisiones este martes para emitir un dictamen sobre la reforma de la Ley de Glaciares. El proyecto, que cuenta con media sanción del Senado, busca reducir las restricciones en áreas periglaciales para fomentar inversiones mineras. La Libertad Avanza prevé tratar la iniciativa en el recinto entre el miércoles y el jueves con el respaldo de gobernadores aliados.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
En un despliegue de velocidad legislativa que dejaría a Franco Colapinto como un conductor de domingo buscando estacionamiento, el oficialismo decidió que proteger los glaciares es una costumbre del siglo pasado, algo así como usar reproductor de DVD o tener estabilidad emocional. Bajo la premisa de que el hielo es simplemente agua que no sabe en qué gastar su tiempo, la Cámara de Diputados se prepara para un dictamen exprés que redefine el concepto de «periglacial» para que, donde antes había un ecosistema milenario, ahora pueda haber una excavadora con aspiraciones de grandeza. Parece que la «Mesa del Cobre» tiene tanta sed de inversiones que están dispuestos a derretir hasta el último cubito de la Cordillera con tal de que los números del RIGI cierren con la precisión de un cirujano después de cuatro tazas de café.
La estrategia es tan sutil como un martillazo en el pulgar: convocar a un plenario, escuchar a unos pocos invitados seleccionados con el rigor de un casting de reality show y pasar a la firma antes de que alguien pueda decir «calentamiento global». Con 94 votos propios y un variopinto seleccionado de aliados que parecen haber descubierto que el cobre cotiza mejor que la conciencia ambiental, La Libertad Avanza confía en que el miércoles 8 de abril los glaciares pasen de ser monumentos naturales a simples obstáculos geográficos. Mientras tanto, las organizaciones ambientalistas observan cómo 100.000 inscriptos para las audiencias públicas fueron resumidos en un cronograma tan apretado que parece diseñado por alguien que tiene el vuelo a Washington saliendo en 15 minutos y todavía no armó la valija. Al final del día, si los gobernadores de la zona de Cuyo y el norte quieren minería, el Congreso está listo para demostrar que, en Argentina, lo único que no se congela son las ganas de facturar.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El oficialismo de la Cámara de Diputados acelera los plazos legislativos para obtener este martes un dictamen de mayoría sobre la reforma de la Ley de Glaciares. El objetivo de La Libertad Avanza (LLA) es llevar el proyecto al recinto entre el miércoles y el jueves, cumpliendo así con el requerimiento de los gobernadores que integran la denominada Mesa del Cobre, interesados en facilitar inversiones mineras de gran escala.
Como instancia inicial, se convocó a una reunión plenaria de las comisiones de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, presidida por José Peluc, y de Asuntos Constitucionales, encabezada por Nicolás Mayoraz. El encuentro está fijado para las 14:00 horas, donde se espera una primera etapa informativa con la exposición de mandatarios provinciales, seguida inmediatamente por la firma de los dictámenes correspondientes para habilitar el debate en la sesión prevista para el miércoles 8 de abril.
Cálculo de votos y respaldo político
Desde el bloque oficialista manifiestan optimismo respecto a alcanzar el quórum de 129 diputados necesarios para iniciar la sesión y convertir en ley el proyecto que ya recibió el aval del Senado el pasado 26 de febrero. Según fuentes parlamentarias de LLA, el oficialismo cuenta con 94 votos propios —excluyendo al presidente del cuerpo, Martín Menem— y sumaría el apoyo de 11 integrantes de Innovación Federal, 2 de Producción y Trabajo, aproximadamente 21 de Fuerzas del Cambio y entre 2 y 4 de Provincias Unidas.
Esta celeridad en el tratamiento se produce tras las audiencias públicas realizadas el 25 y 26 de marzo. En dichas jornadas expusieron cerca de 400 oradores entre modalidades presenciales y virtuales, una cifra significativamente menor a los 100.000 inscriptos originales, lo que motivó críticas y repudios por parte de bloques de la oposición y diversas organizaciones ambientalistas que cuestionan la profundidad del debate.
Modificaciones técnicas y facultades provinciales
La reforma propuesta busca redefinir el alcance de las zonas protegidas, permitiendo actividades de exploración y explotación económica en sectores del ambiente periglacial que actualmente se encuentran inhabilitados para tareas industriales. El punto central de la iniciativa radica en flexibilizar los criterios de protección estrictos para dar paso a proyectos extractivistas bajo el marco del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Otro cambio sustancial es la transferencia de facultades a las provincias, otorgándoles la potestad de decidir qué áreas específicas serán resguardadas y cuáles quedarán sujetas a la actividad económica, disminuyendo la intervención directa de la administración central. La medida cuenta con el impulso explícito de los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Marcelo Orrego (San Juan), Gustavo Sáenz (Salta) y Alfredo Cornejo (Mendoza), quienes ven en esta reforma la llave para dinamizar la economía minera en la región de Cuyo y el Noroeste Argentino.
Cabe recordar que los mandatarios provinciales ya obtuvieron un primer triunfo político en la Cámara Alta, donde la reforma fue aprobada con una votación de 40 a 31, dejando el escenario listo para lo que el oficialismo espera sea la sanción definitiva esta semana en la Cámara Baja.
En un despliegue de velocidad legislativa que dejaría a Franco Colapinto como un conductor de domingo buscando estacionamiento, el oficialismo decidió que proteger los glaciares es una costumbre del siglo pasado, algo así como usar reproductor de DVD o tener estabilidad emocional. Bajo la premisa de que el hielo es simplemente agua que no sabe en qué gastar su tiempo, la Cámara de Diputados se prepara para un dictamen exprés que redefine el concepto de «periglacial» para que, donde antes había un ecosistema milenario, ahora pueda haber una excavadora con aspiraciones de grandeza. Parece que la «Mesa del Cobre» tiene tanta sed de inversiones que están dispuestos a derretir hasta el último cubito de la Cordillera con tal de que los números del RIGI cierren con la precisión de un cirujano después de cuatro tazas de café.
La estrategia es tan sutil como un martillazo en el pulgar: convocar a un plenario, escuchar a unos pocos invitados seleccionados con el rigor de un casting de reality show y pasar a la firma antes de que alguien pueda decir «calentamiento global». Con 94 votos propios y un variopinto seleccionado de aliados que parecen haber descubierto que el cobre cotiza mejor que la conciencia ambiental, La Libertad Avanza confía en que el miércoles 8 de abril los glaciares pasen de ser monumentos naturales a simples obstáculos geográficos. Mientras tanto, las organizaciones ambientalistas observan cómo 100.000 inscriptos para las audiencias públicas fueron resumidos en un cronograma tan apretado que parece diseñado por alguien que tiene el vuelo a Washington saliendo en 15 minutos y todavía no armó la valija. Al final del día, si los gobernadores de la zona de Cuyo y el norte quieren minería, el Congreso está listo para demostrar que, en Argentina, lo único que no se congela son las ganas de facturar.