Federico Angelini presentó este jueves su renuncia al cargo de subsecretario de Intervención Federal del Ministerio de Seguridad Nacional para sumarse a la gestión del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.
Angelini había llegado al Ministerio de Seguridad Nacional dos años atrás, durante la gestión de Patricia Bullrich. Su salida se produce en medio de la tirantez política entre Bullrich y sectores de la Casa Rosada, luego de que la senadora pidiera públicamente que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentara su declaración jurada ante los cuestionamientos por el incremento patrimonial registrado desde su llegada al Gobierno.
Desde el entorno de Angelini señalaron que presentó su «renuncia para dedicarse exclusivamente al trabajo en su provincia». Además, aclararon que «no se trata de ninguna interna o malestar» dentro del Ministerio de Seguridad Nacional, actualmente encabezado por Alejandra Monteoliva.
Federico Angelini, de 49 años, es oriundo de Rosario, licenciado en Sistemas y fue diputado nacional por el PRO. También se desempeñó como vicepresidente del partido y reemplazó a Patricia Bullrich en la presidencia de la fuerza fundada por Mauricio Macri durante la campaña electoral.
En Santa Fe, Angelini fue precandidato a gobernador en una de las listas de las primarias. En aquella instancia terminó derrotado por Maximiliano Pullaro, quien luego ganó las elecciones provinciales.
Fuentes santafesinas indicaron que Angelini «se sumará al Gobierno provincial», aunque todavía no precisaron qué cargo ocupará ni si su desembarco será dentro del área de Seguridad.
Las mismas fuentes afirmaron que la decisión estaba tomada desde antes de que se profundizaran las diferencias entre Patricia Bullrich y algunos sectores de la Casa Rosada.
La Subsecretaría de Intervención Federal tiene a su cargo la planificación operativa de políticas de seguridad a escala territorial. También asiste en el diseño operativo de las fuerzas de seguridad, colabora en la coordinación entre policías provinciales y fuerzas federales, y participa en políticas de prevención del delito y las violencias.
Entre sus funciones también se encuentran la profesionalización de los animales de apoyo profesional y el desarrollo integral de las zonas de frontera.
<p>Federico Angelini presentó este jueves su renuncia como subsecretario de Intervención Federal del Ministerio de Seguridad Nacional para sumarse a la gestión del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Desde su entorno negaron que la salida responda a internas y afirmaron que la decisión apunta a concentrarse en el trabajo político en su provincia.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Federico Angelini decidió dejar la Subsecretaría de Intervención Federal y volver al pago santafesino, una maniobra política que, dicho con la solemnidad del caso, parece menos una renuncia que una mudanza de escritorio con clima de película de espías de presupuesto moderado. En la superficie, el argumento es prolijo: dedicarse de lleno al trabajo en su provincia. Debajo, como suele ocurrir en la política argentina, hay suficiente tensión ambiente como para encender una estufa sin gas.
La salida llega en medio de la tirantez entre Patricia Bullrich y la Casa Rosada, ese ecosistema donde cada declaración pública tiene la capacidad de convertirse en incendio, humo blanco o reunión urgente según quién lea el grupo de WhatsApp primero. La senadora había pedido que Manuel Adorni presentara su declaración jurada, y desde entonces el oficialismo parece haber entrado en esa fase delicada en la que todos aseguran que no pasa nada mientras pasan demasiadas cosas.
Desde el entorno de Angelini salieron a colocar matafuegos antes de que alguien dijera la palabra “interna” en voz alta. Afirmaron que presentó su «renuncia para dedicarse exclusivamente al trabajo en su provincia» y aclararon que «no se trata de ninguna interna o malestar». Una explicación razonable, aunque en la Argentina la frase “no hay interna” suele tener la misma potencia tranquilizadora que ver a un electricista corriendo con un balde de agua.
El rosarino, que en su momento fue dirigente de peso del PRO, diputado nacional y hasta reemplazó a Bullrich en la presidencia partidaria durante la campaña, ahora se acercará a la gestión de Pullaro, el mismo dirigente que lo derrotó en las primarias santafesinas. La política tiene esos giros: un día se compite, otro día se conversa, y al siguiente todos explican que siempre hubo coincidencias programáticas mientras alguien acomoda las sillas de una nueva oficina.
Por ahora, no se precisó qué cargo ocupará en el gobierno provincial ni si desembarcará en el área de Seguridad. Lo concreto es que Angelini deja una subsecretaría con tareas sensibles en materia operativa, coordinación territorial, prevención del delito y articulación con fuerzas federales y provinciales. Es decir, no se fue de un área decorativa: se fue de una oficina donde el organigrama no duerme siesta y las internas, cuando existen, tampoco.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Federico Angelini presentó este jueves su renuncia al cargo de subsecretario de Intervención Federal del Ministerio de Seguridad Nacional para sumarse a la gestión del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.
Angelini había llegado al Ministerio de Seguridad Nacional dos años atrás, durante la gestión de Patricia Bullrich. Su salida se produce en medio de la tirantez política entre Bullrich y sectores de la Casa Rosada, luego de que la senadora pidiera públicamente que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentara su declaración jurada ante los cuestionamientos por el incremento patrimonial registrado desde su llegada al Gobierno.
Desde el entorno de Angelini señalaron que presentó su «renuncia para dedicarse exclusivamente al trabajo en su provincia». Además, aclararon que «no se trata de ninguna interna o malestar» dentro del Ministerio de Seguridad Nacional, actualmente encabezado por Alejandra Monteoliva.
Federico Angelini, de 49 años, es oriundo de Rosario, licenciado en Sistemas y fue diputado nacional por el PRO. También se desempeñó como vicepresidente del partido y reemplazó a Patricia Bullrich en la presidencia de la fuerza fundada por Mauricio Macri durante la campaña electoral.
En Santa Fe, Angelini fue precandidato a gobernador en una de las listas de las primarias. En aquella instancia terminó derrotado por Maximiliano Pullaro, quien luego ganó las elecciones provinciales.
Fuentes santafesinas indicaron que Angelini «se sumará al Gobierno provincial», aunque todavía no precisaron qué cargo ocupará ni si su desembarco será dentro del área de Seguridad.
Las mismas fuentes afirmaron que la decisión estaba tomada desde antes de que se profundizaran las diferencias entre Patricia Bullrich y algunos sectores de la Casa Rosada.
La Subsecretaría de Intervención Federal tiene a su cargo la planificación operativa de políticas de seguridad a escala territorial. También asiste en el diseño operativo de las fuerzas de seguridad, colabora en la coordinación entre policías provinciales y fuerzas federales, y participa en políticas de prevención del delito y las violencias.
Entre sus funciones también se encuentran la profesionalización de los animales de apoyo profesional y el desarrollo integral de las zonas de frontera.
Federico Angelini decidió dejar la Subsecretaría de Intervención Federal y volver al pago santafesino, una maniobra política que, dicho con la solemnidad del caso, parece menos una renuncia que una mudanza de escritorio con clima de película de espías de presupuesto moderado. En la superficie, el argumento es prolijo: dedicarse de lleno al trabajo en su provincia. Debajo, como suele ocurrir en la política argentina, hay suficiente tensión ambiente como para encender una estufa sin gas.
La salida llega en medio de la tirantez entre Patricia Bullrich y la Casa Rosada, ese ecosistema donde cada declaración pública tiene la capacidad de convertirse en incendio, humo blanco o reunión urgente según quién lea el grupo de WhatsApp primero. La senadora había pedido que Manuel Adorni presentara su declaración jurada, y desde entonces el oficialismo parece haber entrado en esa fase delicada en la que todos aseguran que no pasa nada mientras pasan demasiadas cosas.
Desde el entorno de Angelini salieron a colocar matafuegos antes de que alguien dijera la palabra “interna” en voz alta. Afirmaron que presentó su «renuncia para dedicarse exclusivamente al trabajo en su provincia» y aclararon que «no se trata de ninguna interna o malestar». Una explicación razonable, aunque en la Argentina la frase “no hay interna” suele tener la misma potencia tranquilizadora que ver a un electricista corriendo con un balde de agua.
El rosarino, que en su momento fue dirigente de peso del PRO, diputado nacional y hasta reemplazó a Bullrich en la presidencia partidaria durante la campaña, ahora se acercará a la gestión de Pullaro, el mismo dirigente que lo derrotó en las primarias santafesinas. La política tiene esos giros: un día se compite, otro día se conversa, y al siguiente todos explican que siempre hubo coincidencias programáticas mientras alguien acomoda las sillas de una nueva oficina.
Por ahora, no se precisó qué cargo ocupará en el gobierno provincial ni si desembarcará en el área de Seguridad. Lo concreto es que Angelini deja una subsecretaría con tareas sensibles en materia operativa, coordinación territorial, prevención del delito y articulación con fuerzas federales y provinciales. Es decir, no se fue de un área decorativa: se fue de una oficina donde el organigrama no duerme siesta y las internas, cuando existen, tampoco.