Mauricio Macri volvió a quedar en el centro de la agenda pública por su presente sentimental. Tras la separación de Juliana Awada, con quien compartió 15 años de matrimonio, el expresidente confirmó que está conociendo a Dolores “Lola” Teuly, una empresaria de 46 años vinculada al rubro del diseño y la decoración.
La confirmación llegó luego de varios rumores en programas de televisión y medios de espectáculos. El propio Macri respondió con un mensaje breve al periodista Ángel de Brito, quien lo difundió públicamente: «Nos estamos conociendo. Todo muy lindo. Gracias, cuidate.»
Quién es Dolores “Lola” Teuly
Dolores Teuly, conocida en su entorno como Lola, tiene 46 años y mantiene un perfil bajo, alejado de la exposición mediática. Según la información difundida, es madre de tres hijos y actualmente desarrolla su actividad profesional en el mundo del diseño y la decoración.
La empresaria lanzó Qi Rugs, un emprendimiento dedicado a alfombras de diseño. Quienes la conocen la describen como una mujer reservada, de estilo discreto y con redes sociales fuera del alcance público.
Un vínculo que viene de hace años
Aunque la relación sentimental es reciente, Macri y Teuly no serían desconocidos. Según trascendió, ambos comparten lazos sociales desde hace más de dos décadas y el vínculo se habría reactivado en los últimos meses.
Teuly también tuvo un paso por la función pública durante la presidencia de Macri. De acuerdo con la información conocida, trabajó en el área de Ceremonial y Protocolo, dentro de la organización de eventos oficiales, y luego continuó durante un período en funciones al inicio del gobierno de Alberto Fernández.
El reencuentro y la confirmación
El reencuentro que habría dado inicio al romance se produjo durante un evento social realizado en Costanera Norte por el cumpleaños del relacionista público Leo Mateu. Desde entonces, los encuentros y conversaciones entre ambos comenzaron a ser más frecuentes.
La relación tomó estado público después de que distintos programas de televisión mencionaran el vínculo. Ante la circulación de versiones, Macri eligió responder con una frase corta y sin mayores detalles, pero suficiente para confirmar el nuevo capítulo de su vida personal.
Según allegados, el expresidente habría comunicado la situación a su entorno más cercano, incluidos sus hijos y Juliana Awada, con el objetivo de preservar la armonía familiar tras la separación.
Por el momento, la pareja mantiene un perfil reservado. Macri continúa con su actividad política al frente del PRO y con compromisos personales y públicos, mientras Teuly conserva una exposición mínima y enfocada en su actividad empresarial.
<p>Mauricio Macri volvió a quedar en el centro de la agenda mediática por su presente sentimental tras la separación de Juliana Awada. El expresidente confirmó que está conociendo a Dolores “Lola” Teuly, empresaria de 46 años vinculada al diseño y la decoración, con quien ya compartía lazos sociales desde hace años.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Mauricio Macri volvió a apostar al amor y, como corresponde a un expresidente argentino, el asunto dejó de ser una historia sentimental para convertirse en expediente mediático con nombre, edad, emprendimiento, pasado laboral y análisis de panel. Después de su separación de Juliana Awada, el líder del PRO confirmó que está conociendo a Dolores “Lola” Teuly, una empresaria de bajo perfil que logró algo más difícil que ordenar la política argentina: mantener sus redes privadas en pleno siglo XXI.
El romance apareció primero como rumor de televisión, ese ecosistema donde una frase mínima puede ser investigada con más intensidad que una reforma constitucional. Pero Macri decidió cortar la especulación con una respuesta breve, quirúrgica y casi de manual diplomático: «Nos estamos conociendo. Todo muy lindo. Gracias, cuidate.» Una declaración amorosa tan medida que podría haber sido revisada por Ceremonial, Protocolo y un contador antes de salir al aire.
Dolores Teuly, conocida como Lola, tiene 46 años, es madre de tres hijos y se dedica al rubro del diseño y la decoración. En diciembre lanzó Qi Rugs, un emprendimiento de alfombras, dato que inevitablemente alimenta la metáfora: Macri, que ya caminó por la alfombra roja de la política, ahora parece haber encontrado una más íntima, más privada y bastante menos expuesta a los gritos de comité.
La historia entre ambos no habría empezado de cero. Según trascendió, se conocen desde hace más de dos décadas y compartieron círculos sociales antes de que el vínculo tomara otro tono. Además, Teuly trabajó durante la gestión presidencial de Macri en el área de Ceremonial y Protocolo, una dependencia que, vista desde hoy, parece haber organizado más que actos oficiales: también dejó archivado un capítulo sentimental con fecha de reapertura.
El reencuentro que habría encendido la chispa ocurrió en un evento social en Costanera Norte, durante el cumpleaños del relacionista público Leo Mateu. Desde allí comenzaron los llamados, los encuentros reservados y ese delicado proceso argentino en el que una relación privada dura aproximadamente ocho minutos antes de que alguien la analice en televisión con pizarra emocional. Macri, por ahora, eligió la sobriedad: pocas palabras, perfil bajo y una frase que dice poco, pero alcanza para confirmar que el corazón también hace campaña.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Mauricio Macri volvió a quedar en el centro de la agenda pública por su presente sentimental. Tras la separación de Juliana Awada, con quien compartió 15 años de matrimonio, el expresidente confirmó que está conociendo a Dolores “Lola” Teuly, una empresaria de 46 años vinculada al rubro del diseño y la decoración.
La confirmación llegó luego de varios rumores en programas de televisión y medios de espectáculos. El propio Macri respondió con un mensaje breve al periodista Ángel de Brito, quien lo difundió públicamente: «Nos estamos conociendo. Todo muy lindo. Gracias, cuidate.»
Quién es Dolores “Lola” Teuly
Dolores Teuly, conocida en su entorno como Lola, tiene 46 años y mantiene un perfil bajo, alejado de la exposición mediática. Según la información difundida, es madre de tres hijos y actualmente desarrolla su actividad profesional en el mundo del diseño y la decoración.
La empresaria lanzó Qi Rugs, un emprendimiento dedicado a alfombras de diseño. Quienes la conocen la describen como una mujer reservada, de estilo discreto y con redes sociales fuera del alcance público.
Un vínculo que viene de hace años
Aunque la relación sentimental es reciente, Macri y Teuly no serían desconocidos. Según trascendió, ambos comparten lazos sociales desde hace más de dos décadas y el vínculo se habría reactivado en los últimos meses.
Teuly también tuvo un paso por la función pública durante la presidencia de Macri. De acuerdo con la información conocida, trabajó en el área de Ceremonial y Protocolo, dentro de la organización de eventos oficiales, y luego continuó durante un período en funciones al inicio del gobierno de Alberto Fernández.
El reencuentro y la confirmación
El reencuentro que habría dado inicio al romance se produjo durante un evento social realizado en Costanera Norte por el cumpleaños del relacionista público Leo Mateu. Desde entonces, los encuentros y conversaciones entre ambos comenzaron a ser más frecuentes.
La relación tomó estado público después de que distintos programas de televisión mencionaran el vínculo. Ante la circulación de versiones, Macri eligió responder con una frase corta y sin mayores detalles, pero suficiente para confirmar el nuevo capítulo de su vida personal.
Según allegados, el expresidente habría comunicado la situación a su entorno más cercano, incluidos sus hijos y Juliana Awada, con el objetivo de preservar la armonía familiar tras la separación.
Por el momento, la pareja mantiene un perfil reservado. Macri continúa con su actividad política al frente del PRO y con compromisos personales y públicos, mientras Teuly conserva una exposición mínima y enfocada en su actividad empresarial.
Mauricio Macri volvió a apostar al amor y, como corresponde a un expresidente argentino, el asunto dejó de ser una historia sentimental para convertirse en expediente mediático con nombre, edad, emprendimiento, pasado laboral y análisis de panel. Después de su separación de Juliana Awada, el líder del PRO confirmó que está conociendo a Dolores “Lola” Teuly, una empresaria de bajo perfil que logró algo más difícil que ordenar la política argentina: mantener sus redes privadas en pleno siglo XXI.
El romance apareció primero como rumor de televisión, ese ecosistema donde una frase mínima puede ser investigada con más intensidad que una reforma constitucional. Pero Macri decidió cortar la especulación con una respuesta breve, quirúrgica y casi de manual diplomático: «Nos estamos conociendo. Todo muy lindo. Gracias, cuidate.» Una declaración amorosa tan medida que podría haber sido revisada por Ceremonial, Protocolo y un contador antes de salir al aire.
Dolores Teuly, conocida como Lola, tiene 46 años, es madre de tres hijos y se dedica al rubro del diseño y la decoración. En diciembre lanzó Qi Rugs, un emprendimiento de alfombras, dato que inevitablemente alimenta la metáfora: Macri, que ya caminó por la alfombra roja de la política, ahora parece haber encontrado una más íntima, más privada y bastante menos expuesta a los gritos de comité.
La historia entre ambos no habría empezado de cero. Según trascendió, se conocen desde hace más de dos décadas y compartieron círculos sociales antes de que el vínculo tomara otro tono. Además, Teuly trabajó durante la gestión presidencial de Macri en el área de Ceremonial y Protocolo, una dependencia que, vista desde hoy, parece haber organizado más que actos oficiales: también dejó archivado un capítulo sentimental con fecha de reapertura.
El reencuentro que habría encendido la chispa ocurrió en un evento social en Costanera Norte, durante el cumpleaños del relacionista público Leo Mateu. Desde allí comenzaron los llamados, los encuentros reservados y ese delicado proceso argentino en el que una relación privada dura aproximadamente ocho minutos antes de que alguien la analice en televisión con pizarra emocional. Macri, por ahora, eligió la sobriedad: pocas palabras, perfil bajo y una frase que dice poco, pero alcanza para confirmar que el corazón también hace campaña.