El vicegobernador de San Juan, Fabián Martín, acompañó al gobernador Marcelo Orrego en la 50° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, uno de los encuentros culturales más importantes de Latinoamérica, desarrollado en el predio de La Rural.
En este marco, las autoridades provinciales, junto con las diputadas María Lascano y Marcela Quiroga, y el diputado Jorge Castañeda, acompañaron a los expositores sanjuaninos que representaron a la provincia a través de sus obras, producciones y propuestas culturales.
La participación oficial permitió poner en valor el trabajo de autores locales, bibliotecas y referentes culturales, y reafirmó el compromiso de San Juan con la literatura y la producción intelectual como herramientas fundamentales para fortalecer la identidad provincial.
San Juan, presente en uno de los encuentros culturales más importantes de la región
Durante la actividad, el gobernador destacó la importancia de la presencia sanjuanina en la feria y expresó que la provincia formó parte de “uno de los encuentros culturales más importantes de Latinoamérica”, mostrando la identidad sanjuanina y el trabajo de escritores, bibliotecas y referentes culturales.
Asimismo, remarcó el rol de la lectura y la educación en la construcción del futuro. En ese sentido, señaló que el Gobierno de San Juan continúa impulsando políticas educativas orientadas a fortalecer el aprendizaje mediante programas como Comprendo y Aprendo y Transformar la Secundaria, destinados a brindar mayores herramientas para el desarrollo de los estudiantes sanjuaninos.
Homenaje a Ofelia Zúccoli Tinto de Fidanza
En el marco de la feria, en el Pabellón Ocre de La Rural, se desarrolló además el acto “Ofelia, tierra fértil de palabras”, un homenaje a la escritora sanjuanina Ofelia Zúccoli Tinto de Fidanza.
La propuesta puso en valor su obra poética, su aporte a la cultura provincial y su rol como impulsora de proyectos emblemáticos como El Jardín de los Poetas, ubicado en la Quebrada de Zonda, un espacio que integra arte, literatura y naturaleza.
También se destacó su trayectoria como una mujer adelantada a su tiempo, que llevó desde Calingasta hasta Buenos Aires la inspiración de los paisajes, las tradiciones y el trabajo de la tierra sanjuanina, elementos que marcaron profundamente su producción literaria.
Una edición con cifras históricas
La edición 2026 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires cerró con cifras históricas y se convirtió en la más convocante de su historia, con más de 1,3 millones de visitantes durante 19 días de actividades culturales, educativas y literarias.
<p>El vicegobernador Fabián Martín acompañó al gobernador Marcelo Orrego en la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, realizada en La Rural. Autoridades provinciales respaldaron a expositores sanjuaninos, destacaron el valor de la lectura y la educación, y participaron del homenaje a la escritora Ofelia Zúccoli Tinto de Fidanza.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
San Juan desembarcó en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con una misión tan noble como ambiciosa: recordarle al país que entre montañas, viento Zonda y siestas de carácter institucional también se escriben libros, se construye memoria y se cultiva poesía sin necesidad de pedirle permiso al Obelisco. En La Rural, donde cada año la literatura se cruza con multitudes, editoriales, autores y lectores que caminan como si estuvieran buscando una revelación entre stands, la provincia dijo presente con sus representantes y una comitiva oficial que acompañó a los expositores locales.
El gobernador Marcelo Orrego y el vicegobernador Fabián Martín participaron de la feria junto a legisladores sanjuaninos, en una escena que combinó diplomacia cultural, orgullo provincial y ese gesto tan argentino de mirar una biblioteca como quien mira una promesa de futuro, aunque después el marcador de páginas sea una boleta de supermercado. La presencia sanjuanina funcionó como una postal de identidad: autores, bibliotecas y referentes culturales mostrando que la literatura también se amasa con paisaje, memoria, tradición y una dosis razonable de perseverancia cuyana.
La feria, por su parte, hizo lo suyo: convocó a más de 1,3 millones de visitantes durante 19 días, una cifra capaz de provocar tanto admiración como pánico a cualquier persona que haya intentado estacionar cerca de La Rural. En ese universo de pasillos, charlas y libros que se apilan como si estuvieran entrenando para una mudanza, San Juan llevó sus obras y propuestas culturales para poner en valor el talento local, ese que muchas veces crece lejos del ruido centralista pero con una terquedad digna de viñatero mirando el cielo antes de la cosecha.
El momento más emotivo llegó con el acto “Ofelia, tierra fértil de palabras”, dedicado a Ofelia Zúccoli Tinto de Fidanza, escritora sanjuanina cuya obra poética parece haber entendido antes que muchos que el paisaje no es decoración: es carácter, herencia y destino. Desde Calingasta hasta Buenos Aires, su figura fue evocada como la de una mujer adelantada a su tiempo, capaz de transformar tierra, tradiciones y naturaleza en materia literaria. Una especie de alquimia sanjuanina sin efectos especiales, pero con versos, memoria y una sensibilidad que no necesitó marketing para dejar huella.
También apareció, como corresponde, la educación. Orrego vinculó la lectura con la construcción del futuro y mencionó programas como Comprendo y Aprendo y Transformar la Secundaria. En tiempos en los que la atención humana compite contra pantallas, notificaciones y videos de animales haciendo cosas inexplicables, insistir con la lectura parece casi un acto de rebeldía institucional. Pero allí estuvo San Juan, entre libros y homenajes, defendiendo una idea simple y poderosa: una provincia también se escribe a sí misma cuando sus autores encuentran lugar para contarla.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El vicegobernador de San Juan, Fabián Martín, acompañó al gobernador Marcelo Orrego en la 50° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, uno de los encuentros culturales más importantes de Latinoamérica, desarrollado en el predio de La Rural.
En este marco, las autoridades provinciales, junto con las diputadas María Lascano y Marcela Quiroga, y el diputado Jorge Castañeda, acompañaron a los expositores sanjuaninos que representaron a la provincia a través de sus obras, producciones y propuestas culturales.
La participación oficial permitió poner en valor el trabajo de autores locales, bibliotecas y referentes culturales, y reafirmó el compromiso de San Juan con la literatura y la producción intelectual como herramientas fundamentales para fortalecer la identidad provincial.
San Juan, presente en uno de los encuentros culturales más importantes de la región
Durante la actividad, el gobernador destacó la importancia de la presencia sanjuanina en la feria y expresó que la provincia formó parte de “uno de los encuentros culturales más importantes de Latinoamérica”, mostrando la identidad sanjuanina y el trabajo de escritores, bibliotecas y referentes culturales.
Asimismo, remarcó el rol de la lectura y la educación en la construcción del futuro. En ese sentido, señaló que el Gobierno de San Juan continúa impulsando políticas educativas orientadas a fortalecer el aprendizaje mediante programas como Comprendo y Aprendo y Transformar la Secundaria, destinados a brindar mayores herramientas para el desarrollo de los estudiantes sanjuaninos.
Homenaje a Ofelia Zúccoli Tinto de Fidanza
En el marco de la feria, en el Pabellón Ocre de La Rural, se desarrolló además el acto “Ofelia, tierra fértil de palabras”, un homenaje a la escritora sanjuanina Ofelia Zúccoli Tinto de Fidanza.
La propuesta puso en valor su obra poética, su aporte a la cultura provincial y su rol como impulsora de proyectos emblemáticos como El Jardín de los Poetas, ubicado en la Quebrada de Zonda, un espacio que integra arte, literatura y naturaleza.
También se destacó su trayectoria como una mujer adelantada a su tiempo, que llevó desde Calingasta hasta Buenos Aires la inspiración de los paisajes, las tradiciones y el trabajo de la tierra sanjuanina, elementos que marcaron profundamente su producción literaria.
Una edición con cifras históricas
La edición 2026 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires cerró con cifras históricas y se convirtió en la más convocante de su historia, con más de 1,3 millones de visitantes durante 19 días de actividades culturales, educativas y literarias.
San Juan desembarcó en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con una misión tan noble como ambiciosa: recordarle al país que entre montañas, viento Zonda y siestas de carácter institucional también se escriben libros, se construye memoria y se cultiva poesía sin necesidad de pedirle permiso al Obelisco. En La Rural, donde cada año la literatura se cruza con multitudes, editoriales, autores y lectores que caminan como si estuvieran buscando una revelación entre stands, la provincia dijo presente con sus representantes y una comitiva oficial que acompañó a los expositores locales.
El gobernador Marcelo Orrego y el vicegobernador Fabián Martín participaron de la feria junto a legisladores sanjuaninos, en una escena que combinó diplomacia cultural, orgullo provincial y ese gesto tan argentino de mirar una biblioteca como quien mira una promesa de futuro, aunque después el marcador de páginas sea una boleta de supermercado. La presencia sanjuanina funcionó como una postal de identidad: autores, bibliotecas y referentes culturales mostrando que la literatura también se amasa con paisaje, memoria, tradición y una dosis razonable de perseverancia cuyana.
La feria, por su parte, hizo lo suyo: convocó a más de 1,3 millones de visitantes durante 19 días, una cifra capaz de provocar tanto admiración como pánico a cualquier persona que haya intentado estacionar cerca de La Rural. En ese universo de pasillos, charlas y libros que se apilan como si estuvieran entrenando para una mudanza, San Juan llevó sus obras y propuestas culturales para poner en valor el talento local, ese que muchas veces crece lejos del ruido centralista pero con una terquedad digna de viñatero mirando el cielo antes de la cosecha.
El momento más emotivo llegó con el acto “Ofelia, tierra fértil de palabras”, dedicado a Ofelia Zúccoli Tinto de Fidanza, escritora sanjuanina cuya obra poética parece haber entendido antes que muchos que el paisaje no es decoración: es carácter, herencia y destino. Desde Calingasta hasta Buenos Aires, su figura fue evocada como la de una mujer adelantada a su tiempo, capaz de transformar tierra, tradiciones y naturaleza en materia literaria. Una especie de alquimia sanjuanina sin efectos especiales, pero con versos, memoria y una sensibilidad que no necesitó marketing para dejar huella.
También apareció, como corresponde, la educación. Orrego vinculó la lectura con la construcción del futuro y mencionó programas como Comprendo y Aprendo y Transformar la Secundaria. En tiempos en los que la atención humana compite contra pantallas, notificaciones y videos de animales haciendo cosas inexplicables, insistir con la lectura parece casi un acto de rebeldía institucional. Pero allí estuvo San Juan, entre libros y homenajes, defendiendo una idea simple y poderosa: una provincia también se escribe a sí misma cuando sus autores encuentran lugar para contarla.