El Gobierno nacional buscará avanzar en el Senado, tras el receso invernal, con la aprobación definitiva del proyecto que modifica el Régimen de Zona Fría. La iniciativa, que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados, implicaría cambios significativos para los usuarios de gas de San Juan y podría traducirse en fuertes incrementos en las facturas.
La provincia fue incorporada al régimen en 2021 mediante la Ley 27.637, lo que permitió que miles de hogares accedieran a descuentos en el servicio de gas durante los meses de mayor consumo. De prosperar la reforma, parte de esos beneficios dejarían de aplicarse.
Cómo impactaría la reforma en San Juan
Actualmente, San Juan cuenta con aproximadamente 123.000 usuarios del servicio de gas. De ese total, se estima que entre 60.000 y 70.000 familias perderían el beneficio de manera inmediata, lo que representaría aumentos cercanos al 50% en sus boletas.
Para quienes continúen alcanzados por el régimen, también habrá modificaciones. Según explicó el exdiputado Walberto Allende, uno de los impulsores de la incorporación de San Juan al sistema en 2021, el descuento dejaría de aplicarse sobre el monto total de la factura y pasaría a calcularse únicamente sobre el precio del gas. Esa modificación podría generar incrementos de entre 70% y 80% en el valor final del servicio.
El antecedente que permitió incorporar a la provincia
La inclusión de San Juan en el Régimen de Zona Fría se sustentó en un estudio elaborado por el climatólogo Germán Poblete, que determinó que la provincia había registrado durante la última década temperaturas comparables e incluso inferiores a las de Mendoza en distintos períodos invernales.
Allende recordó que la normativa vigente fue concebida con una duración hasta 2031 y consideró que la modificación propuesta implicaría una eliminación anticipada de los beneficios. «Era una cosa fundamental para San Juan», afirmó al referirse a la importancia que tuvo la incorporación de la provincia al régimen.
Qué cambia con el nuevo proyecto
La iniciativa oficial propone que los descuentos automáticos vuelvan a aplicarse únicamente en la Patagonia, la Puna y Malargüe, como ocurría antes de la ampliación del régimen. Para el resto de las provincias, incluido San Juan, el acceso al beneficio quedaría sujeto a un sistema de inscripción y al cumplimiento de determinados requisitos socioeconómicos.
Según detalló Allende, el criterio principal será que el ingreso del grupo familiar no supere el equivalente a dos canastas básicas, estimadas actualmente en alrededor de cuatro millones de pesos. Quienes excedan ese umbral dejarían de acceder al subsidio.
El exlegislador cuestionó además el mecanismo previsto para acceder al beneficio. «Es un ‘engaña pichanga’ porque ante la complejidad de los requisitos de inscripción y la dificultad de acceso a las plataformas digitales muchos se quedarán afuera», sostuvo.
La preocupación también se vincula con el impacto económico sobre los hogares. Según indicó Allende, actualmente existen familias que reciben facturas de gas de entre $70.000 y $90.000, y advirtió que un incremento adicional podría volver inaccesible el servicio para numerosos usuarios. «Muchos sanjuaninos ya no pueden pagar lo que pagaban. Mira lo que está pasando con todos los intoxicados que hay porque no pueden costear el gas y usan leña», expresó.
Mientras el oficialismo sostiene que la ampliación aprobada en 2021 modificó el espíritu original del régimen, en San Juan crece la incertidumbre sobre el futuro de un beneficio que fue implementado tras estudios técnicos que acreditaron las condiciones climáticas de la provincia durante el invierno.
El Gobierno nacional buscará ratificar en el Senado la reforma del Régimen de Zona Fría tras el receso invernal. De aprobarse, entre 60.000 y 70.000 usuarios de San Juan perderían el beneficio de manera inmediata y quienes lo conserven enfrentarían un nuevo esquema de cálculo que elevaría significativamente el costo de las boletas de gas.
El invierno todavía no terminó y las boletas de gas ya están ensayando cómo subir otro escalón. Justo cuando las estufas trabajan horas extras, el beneficio que alivió el bolsillo de miles de sanjuaninos desde 2021 podría quedar reducido a un recuerdo administrativo.
La discusión no pasa por si hace frío. Eso ya lo resolvió el termómetro hace rato. El debate ahora es quién paga esa temperatura. Durante años, un informe climático demostró que San Juan también necesitaba un tratamiento diferencial porque el invierno no distingue mapas políticos. Ahora la calculadora parece tener más peso que el pronóstico.
El proyecto propone volver al esquema original, donde solo algunas regiones conservarían el descuento automático y el resto deberá atravesar un sistema de inscripción sujeto a requisitos de ingresos. En el papel parece un trámite. En la práctica, cualquiera que haya intentado completar formularios digitales, recuperar una clave o entender por qué una plataforma decide dejar de funcionar justo el último día sabe que no siempre alcanza con cumplir los requisitos.
Para miles de familias el cambio llega en el peor momento del año. Las facturas ya vienen con números que obligan a sacar cuentas antes de prender la calefacción, y la posibilidad de que los descuentos se apliquen únicamente sobre el valor del gas, en lugar de toda la factura, multiplica la preocupación. El frío, por ahora, sigue siendo gratis. Lo caro es sobrevivirlo.
Desde el oficialismo sostienen que el régimen debe volver a su diseño original. Del otro lado, quienes impulsaron la incorporación de San Juan recuerdan que la provincia ingresó tras estudios técnicos que acreditaban condiciones climáticas similares a las de otras zonas alcanzadas por el beneficio. Los inviernos cambian poco. Las leyes, bastante más rápido.
En Argentina hay discusiones que siempre llegan cuando baja la temperatura. Una es quién tiene razón. La otra es quién puede pagar la calefacción.