El presupuesto 2026 volvió a poner el foco sobre el lugar que ocupa el deporte en las prioridades del Estado. Mientras Mendoza mantiene una inversión destinada al deporte social y al alto rendimiento dentro de la estructura provincial, el Gobierno nacional profundiza un proceso de reducción del gasto que, según un informe del think tank Táctica, impacta de lleno en clubes de barrio, programas comunitarios y políticas de promoción deportiva.
Mendoza sostiene el deporte social como principal destino de los recursos
Dentro del presupuesto provincial, el Ministerio de Salud y Deportes contará con más de 1,2 billones de pesos, equivalentes al 22,4% del gasto total. De ese monto, más de 816 mil millones corresponden al área de Salud, 396 mil millones a OSEP y 9.700 millones de pesos estarán destinados a Deportes.
Al presentar el proyecto presupuestario, el subsecretario de Deportes, Federico Chiapetta, explicó que la distribución de los recursos contempla un 23% para Deporte de Alto Rendimiento, un 32% para el Área Deportiva Provincial y un 45% para el Deporte Social y Comunitario.
El funcionario destacó que el deporte social concentra la mayor asignación presupuestaria debido a programas como los Juegos Sanmartinianos, que reúnen a cerca de 70.000 participantes, y los Juegos Escolares, que alcanzan a otros 57.000 estudiantes.
En ese contexto sostuvo que esa partida constituye el “mayor presupuesto” del área y afirmó: “tal vez no tienen visibilidad pero estamos convencidos que esa partida que es la mayor, es la más importante y la que mejor resultados tiene, hay que seguir incrementándola”.
El presupuesto nacional profundiza el ajuste
La situación es diferente en la administración nacional. Según el análisis realizado por Táctica, el presupuesto 2026 asigna 78.402 millones de pesos al área que reúne Turismo, Ambiente y Deportes. El informe sostiene que el gasto destinado específicamente al deporte registra una caída del 66% respecto del presupuesto 2025.
El estudio indica que desde la asunción de Javier Milei, en diciembre de 2023, el área deportiva perdió participación presupuestaria y se redujo el financiamiento de diversas políticas públicas vinculadas al deporte social, el apoyo a clubes y las becas para atletas de alto rendimiento.
Durante 2024 se produjo un fuerte ajuste de los créditos presupuestarios. Según Táctica, la reducción alcanzó el 65% en términos reales y se reflejó en el desfinanciamiento de los Juegos Nacionales Evita, la eliminación del programa Hay Equipo, la disminución de los aportes a clubes de barrio y pueblo y la reducción del financiamiento destinado a municipios para mejorar infraestructura deportiva.
Clubes de barrio y alto rendimiento
El informe también analiza cómo cambió la composición interna del presupuesto. Según Táctica, el apoyo a federaciones deportivas pasó de representar el 4,8% del presupuesto deportivo en 2023 al 8,6% previsto para 2026. Por su parte, el mantenimiento de predios deportivos aumentó del 7,4% al 18,9% del total.
No obstante, el documento aclara que ambas partidas igualmente muestran pérdidas reales frente a 2023: 39% para el apoyo a federaciones y 12% para el mantenimiento de infraestructura.
Uno de los recortes más significativos afecta a los Clubes de Barrio y Pueblo, que tendrán una asignación de apenas 250 millones de pesos durante 2026, lo que representa una disminución del 78% respecto de 2025 y del 98,6% frente al presupuesto de 2023.
Entre las metas previstas para clubes y población en general, el Gobierno nacional proyecta organizar juegos deportivos para 10.080 participantes, desarrollar actividades recreativas para 62.000 personas y brindar asistencia técnica y financiera para el fortalecimiento edilicio de cinco instituciones.
En cuanto al deporte federado y de representación nacional, el presupuesto contempla alojar a 54.600 deportistas en el CeNARD, proveer 180.200 raciones alimentarias, garantizar 11.000 prestaciones médicas, apoyar la participación de 4.620 atletas en competencias, incorporar a 4.620 participantes en Escuelas de Iniciación Deportiva, otorgar 600 becas para deportistas, 378 becas para instructores y distribuir 50 instrumentos de formación y capacitación deportiva.
Mientras Mendoza destina **9.700 millones de pesos** al área de Deportes dentro del presupuesto 2026, el Gobierno nacional profundiza el ajuste sobre las políticas deportivas. Un informe del think tank Táctica sostiene que el gasto nacional en deporte cayó un **66% respecto de 2025**, con fuertes recortes a clubes de barrio, programas sociales y financiamiento para el desarrollo deportivo.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
De un lado hay 9.700 millones para Deportes. Del otro, apenas 250 millones para todos los clubes de barrio del país. Después nos preguntamos de dónde sale el próximo campeón del mundo, como si los cracks crecieran en una impresora 3D o aparecieran por generación espontánea en una conferencia de prensa.
El fútbol argentino tiene una costumbre incómoda: los jugadores primero aprenden a gambetear en una cancha con pozos, una camiseta heredada y un buffet que vende rifas para comprar pelotas. Después llegan las luces, los contratos y las fotos con la Copa. La parte menos glamorosa, esa donde una madre lava la camiseta a la noche y un dirigente marca la cancha con cal prestada, rara vez entra en el presupuesto con la misma épica con la que se celebran los títulos.
En Mendoza, el Gobierno provincial decidió sostener una estructura donde casi la mitad de los recursos deportivos se orientan al deporte social y comunitario. No alcanza para fabricar un Lionel Messi —eso sigue siendo un fenómeno estadístico bastante más raro que encontrar lugar para estacionar en el centro un viernes—, pero al menos mantiene abierta la puerta de entrada para miles de chicos que empiezan por el club del barrio antes de soñar con la Selección.
La administración nacional eligió otro camino. El ajuste pasó por los Juegos Evita, por el programa Hay Equipo, por el respaldo a clubes y por las obras en infraestructura deportiva. En cambio, ganan peso relativo partidas vinculadas al mantenimiento del CeNARD y al apoyo de federaciones, aunque incluso esas áreas pierden recursos frente a 2023 cuando se las mide por inflación. Cambia la prioridad, cambia el destino del dinero y cambia también la cancha donde empieza la historia.
Los presupuestos nunca son solamente números. Son una lista bastante sincera de aquello que un gobierno considera urgente y de aquello que puede esperar. Después aparecen Julián Álvarez, Lisandro Martínez o cualquier otro pibe que alguna vez pateó una pelota contra una pared descascarada y todos descubren, otra vez, que el talento también necesitaba una cancha abierta. El semillero no se seca de un día para otro. Primero desaparece el agua.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El presupuesto 2026 volvió a poner el foco sobre el lugar que ocupa el deporte en las prioridades del Estado. Mientras Mendoza mantiene una inversión destinada al deporte social y al alto rendimiento dentro de la estructura provincial, el Gobierno nacional profundiza un proceso de reducción del gasto que, según un informe del think tank Táctica, impacta de lleno en clubes de barrio, programas comunitarios y políticas de promoción deportiva.
Mendoza sostiene el deporte social como principal destino de los recursos
Dentro del presupuesto provincial, el Ministerio de Salud y Deportes contará con más de 1,2 billones de pesos, equivalentes al 22,4% del gasto total. De ese monto, más de 816 mil millones corresponden al área de Salud, 396 mil millones a OSEP y 9.700 millones de pesos estarán destinados a Deportes.
Al presentar el proyecto presupuestario, el subsecretario de Deportes, Federico Chiapetta, explicó que la distribución de los recursos contempla un 23% para Deporte de Alto Rendimiento, un 32% para el Área Deportiva Provincial y un 45% para el Deporte Social y Comunitario.
El funcionario destacó que el deporte social concentra la mayor asignación presupuestaria debido a programas como los Juegos Sanmartinianos, que reúnen a cerca de 70.000 participantes, y los Juegos Escolares, que alcanzan a otros 57.000 estudiantes.
En ese contexto sostuvo que esa partida constituye el “mayor presupuesto” del área y afirmó: “tal vez no tienen visibilidad pero estamos convencidos que esa partida que es la mayor, es la más importante y la que mejor resultados tiene, hay que seguir incrementándola”.
El presupuesto nacional profundiza el ajuste
La situación es diferente en la administración nacional. Según el análisis realizado por Táctica, el presupuesto 2026 asigna 78.402 millones de pesos al área que reúne Turismo, Ambiente y Deportes. El informe sostiene que el gasto destinado específicamente al deporte registra una caída del 66% respecto del presupuesto 2025.
El estudio indica que desde la asunción de Javier Milei, en diciembre de 2023, el área deportiva perdió participación presupuestaria y se redujo el financiamiento de diversas políticas públicas vinculadas al deporte social, el apoyo a clubes y las becas para atletas de alto rendimiento.
Durante 2024 se produjo un fuerte ajuste de los créditos presupuestarios. Según Táctica, la reducción alcanzó el 65% en términos reales y se reflejó en el desfinanciamiento de los Juegos Nacionales Evita, la eliminación del programa Hay Equipo, la disminución de los aportes a clubes de barrio y pueblo y la reducción del financiamiento destinado a municipios para mejorar infraestructura deportiva.
Clubes de barrio y alto rendimiento
El informe también analiza cómo cambió la composición interna del presupuesto. Según Táctica, el apoyo a federaciones deportivas pasó de representar el 4,8% del presupuesto deportivo en 2023 al 8,6% previsto para 2026. Por su parte, el mantenimiento de predios deportivos aumentó del 7,4% al 18,9% del total.
No obstante, el documento aclara que ambas partidas igualmente muestran pérdidas reales frente a 2023: 39% para el apoyo a federaciones y 12% para el mantenimiento de infraestructura.
Uno de los recortes más significativos afecta a los Clubes de Barrio y Pueblo, que tendrán una asignación de apenas 250 millones de pesos durante 2026, lo que representa una disminución del 78% respecto de 2025 y del 98,6% frente al presupuesto de 2023.
Entre las metas previstas para clubes y población en general, el Gobierno nacional proyecta organizar juegos deportivos para 10.080 participantes, desarrollar actividades recreativas para 62.000 personas y brindar asistencia técnica y financiera para el fortalecimiento edilicio de cinco instituciones.
En cuanto al deporte federado y de representación nacional, el presupuesto contempla alojar a 54.600 deportistas en el CeNARD, proveer 180.200 raciones alimentarias, garantizar 11.000 prestaciones médicas, apoyar la participación de 4.620 atletas en competencias, incorporar a 4.620 participantes en Escuelas de Iniciación Deportiva, otorgar 600 becas para deportistas, 378 becas para instructores y distribuir 50 instrumentos de formación y capacitación deportiva.
Mientras Mendoza destina **9.700 millones de pesos** al área de Deportes dentro del presupuesto 2026, el Gobierno nacional profundiza el ajuste sobre las políticas deportivas. Un informe del think tank Táctica sostiene que el gasto nacional en deporte cayó un **66% respecto de 2025**, con fuertes recortes a clubes de barrio, programas sociales y financiamiento para el desarrollo deportivo.
De un lado hay 9.700 millones para Deportes. Del otro, apenas 250 millones para todos los clubes de barrio del país. Después nos preguntamos de dónde sale el próximo campeón del mundo, como si los cracks crecieran en una impresora 3D o aparecieran por generación espontánea en una conferencia de prensa.
El fútbol argentino tiene una costumbre incómoda: los jugadores primero aprenden a gambetear en una cancha con pozos, una camiseta heredada y un buffet que vende rifas para comprar pelotas. Después llegan las luces, los contratos y las fotos con la Copa. La parte menos glamorosa, esa donde una madre lava la camiseta a la noche y un dirigente marca la cancha con cal prestada, rara vez entra en el presupuesto con la misma épica con la que se celebran los títulos.
En Mendoza, el Gobierno provincial decidió sostener una estructura donde casi la mitad de los recursos deportivos se orientan al deporte social y comunitario. No alcanza para fabricar un Lionel Messi —eso sigue siendo un fenómeno estadístico bastante más raro que encontrar lugar para estacionar en el centro un viernes—, pero al menos mantiene abierta la puerta de entrada para miles de chicos que empiezan por el club del barrio antes de soñar con la Selección.
La administración nacional eligió otro camino. El ajuste pasó por los Juegos Evita, por el programa Hay Equipo, por el respaldo a clubes y por las obras en infraestructura deportiva. En cambio, ganan peso relativo partidas vinculadas al mantenimiento del CeNARD y al apoyo de federaciones, aunque incluso esas áreas pierden recursos frente a 2023 cuando se las mide por inflación. Cambia la prioridad, cambia el destino del dinero y cambia también la cancha donde empieza la historia.
Los presupuestos nunca son solamente números. Son una lista bastante sincera de aquello que un gobierno considera urgente y de aquello que puede esperar. Después aparecen Julián Álvarez, Lisandro Martínez o cualquier otro pibe que alguna vez pateó una pelota contra una pared descascarada y todos descubren, otra vez, que el talento también necesitaba una cancha abierta. El semillero no se seca de un día para otro. Primero desaparece el agua.