El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, respaldó la estrategia impulsada por Javier Milei sobre las Islas Malvinas y acompañó el proyecto que el Ejecutivo nacional enviará al Congreso para reafirmar los derechos soberanos argentinos sobre el archipiélago.
Cornejo fijó su posición a través de sus redes sociales, donde definió la defensa de la soberanía como «una causa nacional» que, según sostuvo, debe ubicarse por encima de las diferencias políticas y partidarias.
El mandatario provincial también vinculó su respaldo con el reconocimiento de Mendoza hacia los veteranos y excombatientes, además de destacar la memoria de los mendocinos que participaron del conflicto.
Cornejo vinculó el reclamo con la historia mendocina
Dentro de su mensaje, el gobernador apeló a la historia de la provincia para fundamentar su posición sobre Malvinas.
Recordó que fue en Mendoza donde José de San Martín organizó el Ejército de los Andes y desde donde comenzó una de las campañas centrales del proceso independentista sudamericano.
Con esa referencia, Cornejo relacionó el pasado sanmartiniano con la construcción de la soberanía argentina y sostuvo que esa tradición histórica también implica responsabilidades frente a los desafíos actuales.
El respaldo a las sanciones económicas
Uno de los puntos centrales de la postura de Cornejo estuvo vinculado con el cambio de estrategia que propone el Gobierno nacional.
El gobernador consideró positivo avanzar con medidas económicas concretas contra quienes participen de actividades vinculadas con las Islas Malvinas, al entender que pueden producir efectos más directos que determinadas resoluciones diplomáticas.
En su análisis, sostuvo que el reclamo argentino necesita herramientas capaces de generar consecuencias efectivas y fortalecer la posición nacional frente al Reino Unido.
La iniciativa que impulsa Milei apunta a reforzar los mecanismos de presión económica y jurídica vinculados con actividades desarrolladas en el archipiélago sin autorización argentina.
Una política de Estado con tres ejes
El apoyo de Cornejo estuvo acompañado de una definición sobre cómo debería sostenerse la estrategia argentina en el tiempo.
El gobernador planteó que la cuestión Malvinas debe mantenerse como una política de Estado basada en tres pilares: firmeza en el reclamo, respeto por los veteranos y defensa permanente de los derechos soberanos mediante vías diplomáticas y dentro del derecho internacional.
De esta manera, Cornejo respaldó el giro hacia medidas económicas con efectos concretos, aunque mantuvo como marco general la continuidad del reclamo argentino por canales diplomáticos.
El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, respaldó el proyecto que Javier Milei enviará al Congreso sobre las Islas Malvinas y apoyó el endurecimiento de las medidas económicas contra quienes participen de actividades vinculadas con el archipiélago. El mandatario sostuvo que el reclamo debe consolidarse como una política de Estado, con firmeza, respeto a los veteranos y apego al derecho internacional.
Alfredo Cornejo se alineó con Milei en la pelea por Malvinas y dejó una idea bastante clara: si las resoluciones diplomáticas no alcanzan, habrá que empezar a mirar el bolsillo de quienes hacen negocios alrededor de las islas. El gobernador mendocino respaldó el proyecto que llegará al Congreso y defendió las represalias económicas como una herramienta capaz de producir consecuencias más concretas.
La lógica es sencilla y bastante menos ceremonial que una declaración internacional: tocar intereses económicos donde una resolución puede terminar juntando polvo en una carpeta. Cornejo considera que el reclamo argentino necesita instrumentos con efecto real, porque la soberanía no paga dividendos con comunicados cuidadosamente redactados.
El mandatario también envolvió su postura en historia mendocina. Recordó a San Martín, el Ejército de los Andes y el rol de la provincia en la independencia nacional, una forma de conectar una discusión geopolítica del siglo XXI con una épica que en Mendoza tiene monumento, avenida y probablemente hasta salón de actos.
Pero el apoyo no fue un cheque en blanco. Cornejo planteó que la cuestión debe sostenerse como política de Estado, con firmeza en el reclamo, reconocimiento permanente a los veteranos y respeto por las vías diplomáticas y el derecho internacional.
La novedad, entonces, no pasa por volver a reclamar Malvinas, sino por cambiar la caja de herramientas. Menos resolución que nadie cumple y más consecuencias para quienes hagan negocios donde Argentina sostiene que no deberían hacerlo. Diplomacia, sí; pero con calculadora arriba de la mesa.